Series para pasar la cuarentena del coronavirus: una oportunidad para ponerse el día

El confinamiento obligado es una buena opción para actualizarse con esas series y películas disponibles de las que todos hablan o que permanecen en lista de espera hace meses. Recomendamos a continuación material para, al menos, darles una oportunidad en estos días de encierro posible.

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Dentro de las oportunidades que brinda la cuarentena por el coronavirus las alternativas para pasar el rato en los diversos sistemas de streaming prometen un abastecimiento óptimo y para todos los gustos. Cada canal como Netflix, Amazon Prime y de contenido original como Youtube o Vimeo cuentan con sus propios catálogos y recomendaciones de contenido propio y de grandes estudios.

En ese sentido, el confinamiento obligado es una buena opción para “ponerse al día” con esas series y películas disponibles de las que todos hablan o que permanecen en lista de espera. Bajo la lógica de que los gustos son diversos y que hay shows que ya cuentan con toda la publicidad que el dinero puede comprar, recomendamos a continuación material para, al menos, darles una oportunidad en estos días de encierro posible.

Series como “Elite”, “Stranger Things”, “Lock & Key”, “Esta mierda me supera”, “Altered Carbon” o “La casa de papel”, ya tienen su nombre y espacio permanente y eso hace pertinente concentrarse en algunas piezas perdidas por ahí que trascienden a los pequeños clásicos disponibles en Netflix como “Friends”, “That 70 Show”, “El Principe del rap”, “Arrested development”. Nos referimos a material que requiere algo de buceo y un poco de voluntad para, incluso, repetírselas o entrar a un nuevo tipo de narrativas como la que estos tiempos de reflexión convocan.

Con un paso tímido entre otras series más populares de la primera década del milenio, “Mad men” se llevó durante siete temporadas todos los premios posibles de la TV. Una mirada íntima a los últimos 50 años de historia del mundo occidental, a través de los artífices de la publicidad como la conocemos, tiene una trama de personajes chejovianos que fácilmente encajan entre lo mejor del catálogo de Netflix. Una influencia parecida ofreció en su momento la serie del profesor de química que se convierte en el narco más temido de la frontera: “Breaking bad”, una historia de suspenso exquisito que destila un universo tan fascinante que dio pie a la película secuela “El Camino” y la serie “Better Call Saul”, un derivado que supera al original. Este spin off relata el auge y esplendor del abogado del bajo mundo Saul Goodman, quien brillara en la serie original con luz y moral propia.

Otras joya reciente que requiere cavar profundo en el canal de streaming es la serie “Tiempos de agua”, un entrañable proyecto del argentino Juan José Campanella (“El secreto de sus ojos”, “El hijo de la novia”) que en clave de serie histórica recorre en dos sentidos el camino de un migrante asturiano llegado a inicios de los años 30 a Buenos Aires y el recorrido que, 60 años después deberá realizar su hijo a España escapando de la crisis económica que significó “El corralito”. El relato alterna ambas historias ofreciendo una reflexión siempre actual de temáticas como la familia, el racismo, la amistad y el amor además del carácter circular de las revoluciones.

Si bien la anterior es una coproducción española de enormes recursos, la serie argentina “El Marginal”, en tres temporadas autoconclusivas ha sido un hito que le dio una vuelta de tuerca a las series sobre cárceles. Sin avergonzarse de su insumo principal, el show recrea las distintas dinámicas dentro de un penal al que llega un policía corrupto infiltrado para averiguar el paradero de la hija de un rancio juez que ha sido secuestrada por la mafia carcelera. Con mucha picardía local y un humor que se bebe entre sorbos con una violencia sorda, destaca por un extraordinario casting y la variedad coral de sus personajes. Mención especial para el alcaide Antín.

 UN MAPA PARA LA REALIDAD

Otras series que dan cuenta del buen momento de esta industria y su creatividad son la española “Merlí”, sobre un profesor de filosofía totalmente fuera del reglamento y su relación detallada con un curso de millenials que funciona como un safari mental para entender el nihilismo de esta generación, algo parecido ofrece la serie canadiense “Working moms” que indaga con mucho humor en las exigencias de las madres modernas que deben alternar trabajo y crianza. Aunque transcurra en una economía casi irreconocible de beneficios, postnatal asegurado y derechos de lactancia, los viejos vicios del machismo se notan mucho más cuando se es madre trabajadora, madre de adolescentes, adre lesbiana o mamá en general, según esta delicada pieza de humor creada y dirigida por Catherine Reitman, la hija del director de “Los Cazafantasmas”.

Esta temporada de tiempo muerto también permite acercarse a producciones que requieren de esa atención y que se disfrutan como una larga conversación en buena compañía. La serie de terror “La maldición de Hill House”, es uno de los grandes títulos propios de Netflix. Basado en la novela homónima de la incombustible Shirley Jackson, da cuenta de cómo es la actual vida de un grupo de hermanos que debieron vivir su infancia en la casa embrujada de la ciudad. De regreso en ella tras la muerte de uno de ellos, comienzan a revivir lo que era fantasía o la más horrenda realidad a través de un detallado paso por sus personalidades. Se trata de una sola temporada de 10 capítulos que tuvo tanto éxito, que reincidirá llevando al mismo formato otra novela clásica de casas embrujadas: “Otra vuelta de tuerca” de Henry James.

En el policial “Fargo”, disponible en Netflix, el crimen llevado a la expresión más delirante de la calamidad humana alcanza cimas fascinantes. Inspirada en el espíritu de la película de 1996 del mismo nombre producida y dirigida por Joel y Ethan Coen, cada temporada relata un acto criminal y su pesquisa policial respectiva donde la principal premisa es “si algo puede salir mal, saldrá de la peor manera posible”. Si bien cada historia tiene personajes delirantes y una cuota de ficción genial, cada historia asegura estar ajustada a hechos policiales reales lo que la vuelve más adictiva aún.

Igual de apegada al mundo real, la serie “Billions” es una especie rara que mezcla el “interesante” mundo de una fiscalía de delitos financieros de Nueva York contra los crímenes de cuello y corbata. La premisa no se ve muy taquillera, pero los protagónicos de Paul Giamatti y Damian Lewis como el persecutor y el broker de moral liviana, respectivamente es sumamente entretenido. A lo largo de sus cuatro temporadas, buenos y malos van cambiando de lugar mientras caen peces gordos, políticos y empresarios que se cruzan en el camino del fiscal o su competencia… claro, esto en la ficción. Otros detalles a considerar: el contralor protagonista es adicto al sadomasoquismo en sus ratos libres y el villano es capaz de lucrar hasta con las muert muertes del 9/11.

También hay material de excelencia nacional en Netflix: para muestra dos series locales como “Bala loca”, un thriller de gran calidad sobre el devenir de un periodista hemipléjico que indaga un asesinato por encargo que involucra al mundo de las isapres y a un partido liberal como sospechosos. De la misma buena madera en su factura, el catálogo web cuenta con “El Reemplazante”, un drama realista sobre la pésima educación pública en un colegio al que llega un profesor sustituto que ha caído en desgracia como corredor de bolsa.

 PARA TODA LA FAMILIA

 Para la familia hay disponibles un buen puñado de películas Pixar, de esas para leerse en clave adulta e infantil a la vez (“Monsters Inc.”, “Los Increíbles”, “Ratatouille”, “Intensa-mente” y varias “Toy Story”), otras cintas animadas de extraordinaria calidad y en paquete del Estudio Ghibli, fundado por Hayao Miyazaki con clásicos como “Mi vecino Totoro”, “La princesa Mononoke”,  “El viaje de Chihiro” o “El Castillo de Cagliostro”, entre otros títulos en aumento cada mes.

Por otro lado, una recomendación especial para padres: “Clarence”, una popular serie animada de Cartoon Network que permite darle un vistazo al mundo infantil puertas adentro para entender muchos aspectos del imaginario de los niños que sobrevive aún.