“Jo Jo Rabbit”: Una crítica inteligente al neofascismo y el rol del “superhéroe” se proyecta en el Cine Arte Normandie

La película apela de manera inteligente al contexto actual con las llamadas corrientes “neofascistas”, por ello lo que intenta el largometraje es remecernos con esta historia que transita por el humor y lo cómico, para llevarnos a lo frío y lo duro de las posturas totalitarias. No existe aquello como el “fanatismo inocente”, porque apoyar algo siempre trae consecuencias y esta cinta lo ejemplifica de manera soberbia.

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El director Taika Waititi Cohen es de ascendencia maorí y judía, y es quien interpreta al Hitler “imaginario” en su propia película. El ganador del Oscar había contado en entrevistas que no sería fácil interpretar a este personaje, dado su origen, pero se dio cuenta que ver a un hombre judío polinesio era la mejor forma de insultar al líder nazi, pero, ¿a qué va todo esto?

“Jojo Rabbit” narra la historia de un niño fanático del nazismo (Roman Griffin Davis) que lucha por ser reclutado por las  juventudes hitlerianas. Su amigo imaginario, Hitler (Taika Waititi), lo alienta y es un héroe para él, pero un accidente lo deja fuera de esta meta. Su madre (Scarlett Johansson) es clandestinamente antinazi, y en su casa esconde a una niña judía (Thomasin McKenzie), la cual el pequeño fanático nazi, descubre, y en aquel dilema debe resolver qué hacer.

Lo que ofrece el vistoso y colorido film ganador del Oscar a Mejor Guion Adaptado, es un diálogo sobre el absurdo fanatismo, lo de transformar a líderes en rockstars e incluso lo infantil de sus seguidores. El pequeño y tierno Jo Jo Rabbit, es la forma que tiene Waititi para mostrarnos la imagen de cómo se percibe el fascismo por un seguidor. Algo que tiene que ver con adherir a esas ideas más por ignorancia y superstición.

Algo que apela de manera inteligente al contexto actual con las llamadas corrientes “neofascistas”, por ello lo que intenta el largometraje es remecernos con esta historia que transita por el humor y lo cómico, para llevarnos a lo frío y lo duro de las posturas totalitarias. No existe aquello como el “fanatismo inocente”, porque apoyar algo siempre trae consecuencias y esta película lo ejemplifica de manera soberbia.

Pero una de las cuestiones más interesantes del filme, es el ver cómo proyecta la figura de Adolf Hitler el protagonista en su imaginario. Él es su héroe, es amigo, Hitler lo impregna de sus discursos, y sabiendo que nuestro protagonista es un niño carente de padre, el Führer además se puede proyectar como una imagen paterna. Y cabe destacar que muestran a Jo Jo Rabbit de la misma forma que un niño puede ser fanático de Spider-man, Capitán América o Batman: tiene posters, figuras, alucina e imita a su ídolo, Adolf Hitler. Es un “fan boy”. 

¿Dónde está el mensaje? El escritor y guionista Alan Moore, conocido por sus críticos y agudos análisis sociales, en un documental para arte.tv, afirmó.

“Tengo la sensación de que el actual tsunami de las películas de superhéroes americanos no hace ningún bien a nuestra cultura. Cabe destacar que en 2016, año en que Gran Bretaña votó por el ‘Brexit’ y en el que EEUU ha elegido a lo que parece ser un bufón nazi, seis de las doce mejores películas eran historias de superhéroes. (…), si tenemos esta infantilización, si tenemos este rechazo a crecer, ese rechazo a las responsabilidades del mundo adulto en la que todos participamos. (…), nos retiramos hacia esas fantasías de poder (…) que podríamos describirlas como la supremacía blanca de los sueños de la raza dominante”.

COORDENADAS 

Viernes 14: 20:30 horas.

Domingo 16: 15:00 horas.