Ordenan detener a tres ex oficiales del Ejército por destruir archivos de la CNI

En la resolución, el ministro Carroza encausó al exgeneral de brigada y director de inteligencia del Ejército, a la época de los hechos, Eduardo Jara Hallad, en calidad de autor del delito, perpetrado en 2000 ó 2001 en la Escuela de Inteligencia del Ejército, ubicada en la localidad de Nos, comuna de San Bernardo. La exteniente coronel, Mercedes del Carmen Rojas Kuschevich, enfrenta cargos como cómplice, y el exjefe del Estado Mayor General del Ejército, Carlos Patricio Chacón Guerrero, como encubridor.

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El ministro de fuero Mario Carroza sometió a proceso a tres oficiales del Ejército (r) por sustracción o destrucción de archivos microfilmados de la desaparecida Central Nacional de Informaciones (CNI).

En la resolución, Carroza encausó al exgeneral de brigada y director de inteligencia del Ejército, a la época de los hechos, Eduardo Jara Hallad, en calidad de autor del delito, perpetrado en 2000 ó 2001 en la Escuela de Inteligencia del Ejército, ubicada en la localidad de Nos, comuna de San Bernardo.

En tanto, la exteniente coronel, Mercedes del Carmen Rojas Kuschevich, enfrenta cargos como cómplice, y el exjefe del Estado Mayor General del Ejército, Carlos Patricio Chacón Guerrero, como encubridor.

En el dictamen, además, el ministro de fuero despachó orden de detención de los procesados.

En la etapa de investigación de la causa, Mario Carroza logró establecer que “durante los años 2000 ó 2001, en un día indeterminado, la entonces teniente coronel del Ejército, Mercedes del Carmen Rojas Kuschevich, segunda al mando de la sección archivo del Departamento II de Contrainteligencia de la DINE, por instrucción del general de brigada, Eduardo Jara Hallad, director de inteligencia, habría procedido a revisar en forma aleatoria los antecedentes microfilmados pertenecientes a la CNI; que se encontraban en sus dependencias y bajo custodia del Ejército”.

Agrega el fallo que “cumpliendo órdenes de su superior Jara Hallad, que no representó, dispuso que el suboficial mayor Luis Zúñiga Celis y el cabo primero Osvaldo Ramírez Lazcano, trasladaron aquellos archivos de la CNI a la Escuela de Inteligencia del Ejército, ubicada en la localidad de Nos, donde fueron incinerados, sin levantar las actas respectivas que ordenaba la reglamentación vigente, un procedimiento irregular que se le habría debidamente informada al entonces Jefe del Estado Mayor General del Ejército de Chile, Carlos Patricio Chacón Guerrero”.