El poder terapéutico de “Historia de un matrimonio”, según pareja de actores

¿Cómo interpela la demoledora historia sobre el fin del amor entre una pareja de actores a un matrimonio chileno que vive de las tablas? Intérpretes, a veces director y directora, otras guionista y dramaturga, Claudia Pérez y Rodrigo Muñoz relatan que los altos y bajos de una carrera demandante en lo emotivo, se cruzan muchas veces con la vida puertas adentro. "Creo que una de las ideas más poderosas de la trama es que de lo profundo del amor nace lo más profundo de la rabia, también", reflexiona la actriz.

741

A nadie le arruina la película pensar que un matrimonio moderno tiene fecha de caducidad en lo que a la pasión se refiere. Una relación que recorre el mismo camino del trabajo, el desarrollo personal, la familia y las propias pasiones humanas, se parece mucho más a “Historia de un matrimonio” que a las películas románticas tradicionales.

En el caso de esta cinta que corría con seis nominaciones relevantes para los Globos de Oro, pero que solo se quedó con la estatuilla a Mejor Actriz de Reparto (Laura Dern). Con mínimos recursos y altas dosis de verdad, explora la debacle de Charlie y Nicole, una pareja de actores interpretada por Adam Driver y Scarlett Johansson que, abogados mediante, vive sus escenas más dramáticas durante un disputado divorcio.

Frente a la pantalla, la pareja de actores, autores y directores Claudia Pérez y Rodrigo Muñoz, confiesan que al igual que los protagónicos de la película, se identificaban tremendamente en estas postales de la vida conyugal en cuanto al trabajo teatral, la familia de actores, las peleas creativas y el entorno donde funcionan como un espejo al que se suma un factor más íntimo, incluso.

El matrimonio chileno de actores dice que les gusta acercarse a este tipo de historias sin expectativa ni información alguna. Por esa razón el impacto de ver en Netflix “Historia de un matrimonio” fue doble. Más allá del oficio de ambos, Pérez no puede olvidar cómo las discusiones de pareja -desde las más cotidianas a las más ideológicas- van escalando y apelando a la vida de cualquiera, no solo gente de teatro.

“Todo se ve súper real y desgarrador cuando te muestran cuánto daño podrías hacer con la palabra a alguien a quién amas. Cosas que muchas veces te guardas precisamente para cuidar al otro. Creo que una de las ideas más poderosas de la trama es que de lo profundo del amor nace lo más profundo de la rabia, también”, reflexiona la actriz y coguionista de la obra “Matrimonio: sobrevivientes”, una comedia local del mismo barniz que ya supera los 100 mil espectadores.

“Hay muchas escenas que de solo recordarlas se me erizan los pelos y me dan ganas de llorar. Aún así, la vi dos veces. Con Rodrigo y con mi hija. Es extraordinario como ellos también se identifican con lo que están viendo, porque finalmente eso es la vida y está compuesta de oscuros y claros, de perlas y de cicatrices”, agrega la intérprete de Florencia en la teleserie “100 días para enamorarse”, de Mega.

Por su parte, Muñoz, quien actualmente prepara el estreno de una película rodada en Argentina y en la que coescribió el guión, no teme decir que en varias ocasiones se emocionó hasta las lágrimas con la película de Noah Baumbach. Sobre todo durante diálogos en que una pareja en pleno naufragio trata de recordar porqué se enamoraron. Un trabajo que -asegura- todos deberíamos hacer regularmente.

RECORDAR LOS DETALLES QUE TE ENAMORARON

El registro de Johansson y Driver es, para Pérez, el principal combustible de la historia. Un guión que se encarga de mostrar que la debilidad humana no tiene bandos definidos, sino personas imperfectas por las que hombres y mujeres pueden tomar partido por igual. “Es muy lindo eso, que no haya buenos ni malos que, en su modelo mental, cada espectador pueda llevar esas escenas a su propia vivencia. Cada tema es bien defendido y uno le puede encontrar razón a la mujer que siente víctima del machismo o al hombre que se siente abandonado”, cree sobre un tema que trasciende a parejas de cualquier índole o profesión.

“No puedo dejar de pensar que es un tema muy femenino. Hasta hace poco, era común ver cuánto está dispuesta la mujer -respecto al hombre- a ceder en sus proyectos, energía y sueños por la maternidad, por mantener un trabajo o una familia”, señala. “Con Rodrigo nos conocimos como actores y él me dirigía, más tarde empecé a escribir y dirigir, pero personalmente me ha costado visibilizarme como realizadora por un tema social y del doble ejercicio de la mujer. En ‘Historia de un matrimonio’, el personaje de Scarlett Johansson deja gran parte de su carrera por seguir a su pareja mientras él la frivoliza y no parece interesarle su desarrollo artístico. Algo muy vertical y patriarcal en cuanto a la separación de los roles”, destaca Pérez. Una discusión que también comparte Rodrigo Muñoz.

“Esto de tener que postergarse el uno por la carrera del otro es algo que nos ha pasado a Claudia y a mi permanentemente. Muchas veces uno de nosotros debió dedicarse a las labores más domésticas cuando el otro tiene muchas horas de grabación. El tener que echar pie atrás en muchas cosas para que la persona que quieres brille, es algo súper jodido y te exige tener mucho ojo. Ya sea cuando vas a una fiesta del estreno del otro y te cuidas de no estropear ese protagonismo y viceversa, por ejemplo. En mi caso que soy más de comedia y Claudia que es algo mucho más sentido y testimonial que genera conflictos o diferencias y que, por más que lo intentes, te llevas a la casa a veces, igual que Charlie y Nicole en la película”, describe el actor sobre la estremecedora cinta que también tendría un efecto terapéutico, estiman ambos.

En estos tiempos de tanto trabajo, de responsabilidades y conflictos cuesta sentarse a recordar y considerar al otro con los ojos del ayer, lamenta Muñoz. Un conjunto de escenas que da ese remezón, puede ser un buen punto de partida, agrega.

“Sueles dar por sentado las cosas que un día te fascinaron de la persona que amas, pero esta película, sin grandes hazañas sino que, con pequeños hitos tan reales, te permite identificarte en asuntos como esos, cosas dolorosas respecto al afecto por los hijos o del cómo una discusión que podría resolverse con el diálogo y la comprensión, toma otro rumbo cuando la pasión de las cosas te supera. Una buena lección de la película es, quizás, mirar las cosas desde arriba y tratar de recordar esos detalles que te enamoraron y que siguen ahí”, señala el actor que da vida a Horacio en la teleserie de Mega “Yo soy Lorenzo”.

La esposa, por su parte, declara que se sintió muy acompañada en cada instante de la película. Que repasó diálogos, tomó notas y ha compartido estas reflexiones con su entorno. “Asistir a este tipo de espejo terapéutico te evidencia que todos estamos hechos de luces, pero también sombras y deseos egóticos, que es algo tan humano y válido de tener. Si somos algo las personas, es que somos cambiantes y tenemos que aceptar que hoy no estamos de acuerdo con cosas que nos prometimos hace 10 años. Un claro ejemplo de eso es el movimiento feminista: hoy las mujeres no podríamos tolerar cosas que antes sí eran cotidianas y, de hecho, no transarlas es mucho más sano para todos y todas”, agrega.

Finalmente, Claudia recomienda a ojos cerrados esta historia que interpela a muchos. Actores y audiencias: “La película te exige mucho y por eso, también es bueno poder verla con calma en tu casa. Tiene tantas dimensiones y los dos actores actúan con un nivel de despojo tan grande, tan bonito, entregando tanto que evidencia lo difícil que es ver este nivel de interpretación en la televisión o el cine”, señala.

La actriz, por estos días, estrena la pieza basada en textos de Pedro Lemebel “La ciudad sin ti” en Nescafé de las Artes desde el 22 de enero y saldrá de gira con su texto “Reversible” durante el resto del año junto a su partner, mientras escribe el libreto de una obra que aborda la complejidad de las adopciones ilegales en que participaron sacerdotes de la Iglesia Católica en dictadura.