K-pop y estallido social: la curiosa influencia extranjera que genera ironías en Corea del Sur

Los medios coreanos han cubierto con interés y curiosidad la posibilidad de que, desde el otro lado del globo, un estallido social sin precedentes provenga desde el organizado estilo de los fans de la música popular local.

5852

Sorpresa causó el contenido del informe del Informe Big Data que entregó el Gobierno a la Fiscalía, en el que se analiza la eventual influencia extranjera en algunos hechos ocurridos en el marco del estallido social. El estudio da cuenta, por ejemplo, de grupos aficionados al K-pop involucrados en el estallido social.

Los memes e ironías no se hicieron esperar. Los propios colectivos de k-pop, están tan ofendidos como contrariados al ser definidos como un factor clave en la desestabilización política y social desde el 18 octubre a la fecha. K-pop, es un género musical que incluye diversos estilos como la música dance electrónica, hip hop, rap, rock o R&B, y que se refiere específicamente a la música popular de Corea del Sur.

Si comparamos a esta tribu urbana con los simpatizantes de sus vecinos de Corea del Norte, los populares grupos de música popular coreana del sur son el equivalente a un coro de niños. Incluso, el líder norcoreano, Kim Jong Un, ha intentado vestirse de este atributo más conciliador cuando quiso apropiarse del “corazón coreano”. Este último, un gesto cuya autoría hay que adjudicar a los cultores del K-pop para expresar amor y afecto juntando las puntas del pulgar y el índice, como si fuera un corazón.

MEDIOS DE COREA DEL SUR

Luego que se conociera el informe los medios más importantes de Corea del Sur se han preguntado con ironía: ¿cómo el K-pop puede estar detrás de la protesta chilena?

La radio y portal web de la radio KBS World replica que el informe de 112 páginas, que el Gobierno asegura no haber encargado, sindica al movimiento K-pop como una de las principales influencias de las protestas en Chile y que en él “se señala a los seguidores del K-pop como un motor de las manifestaciones”, esto sin otros adjetivos ni cuestionamientos.

El noticiero principal del canal del mismo holding, KBS TV destaca que un gran número de memes sostienen la extraña acusación. Incluso citan a la ministra vocera de La Moneda, Karla Rubilar, como fuente de esta acusación.

En tanto, la agencia coreana de noticias Yonhap describe como “notable” la presencia de fanáticos del K-pop en el listado de conspiradores de la estabilidad chilena en la que también están la agencia rusa RT, la red venezolana TeleSur y otros canales de contrainformación.

Cita la parte del informe entregado a la Fiscalía que asegura que los grupos de seguidores de pop coreano realizan “publicaciones que se centran principalmente en cuestionar las muertes durante las protestas, mencionar con frecuencia las violaciones de los derechos humanos y criticar el silencio de los medios o bloquear las redes sociales”.

 GAM, PARQUE SAN BORJA Y CADENA CINEMARK

Un adolescente fan del K-pop podrá diferenciar mejor a estas bandas de cuatro o más chicos, de rasgos homogéneos, cuidadísma estética y perfectas coreografías.

De las decenas de bandas que actualmente existen, los más famosos en Chile son los que mantienen mayor comunicación con los fans y, en ocasiones, han realizado recitales en el país como los legendarios Super Junior, EXO, Red Velvet y Girls Generation, quienes participaron del Festival SM Town Live realizado en enero de este año en el Estadio Nacional. Otros referentes son mas célebres que los Rolling Stones o Ariana Grande en su país: BTS, SHINee, Blackpint o Twice.

Una industria masiva que se retroalimenta de películas, teleseries y realities para escoger a sus integrantes, también tiene cabida en los rankings de la revista Forbes y cuenta con malls completos para los fans del K-pop en Corea del Sur. Es difícil imaginar que este mercado esté interesado en el fin del neoliberalismo o de desestabilizar gobiernos del otro lado del mundo.

De vuelta en Chile, uno de los puntos de reunión de la cultura K-pop además de Patronato, solía ser el mall chino de Alonso Ovalle, pero desde hace un año, los seis locales dedicados a merchandising, material audiovisual, venta de entradas a conciertos y eventos ha ido mermando su público.

En la actualidad solo queda un reducto que recuerda con nostalgia los años en que los fans acampaban alrededor del centro comercial para conseguir una entrada a un concierto.

Las audiencias crecieron y prefirieron decantar por el baile en espacios como el GAM o los jardines frente a la capilla de Carabineros y el Parque San Borja.

La cadena Cinemark también ha abordado a este target programando recitales de las bandas de K-pop con una feligresía recurrente que se extenderá todo el 2020.