Informe final de la OEA ratificó fraude en elecciones de Bolivia

"La parcialidad de la autoridad electoral permitió que se desviara el flujo de información hacia servidores externos, destruyendo toda confianza en el proceso", expresó el organismo.

499

La Organización de Estados Americanos (OEA) presentó el informe final de la inspección que desembocó en la salida del poder de Evo Morales, y ratificó sus denuncias en relación a “irregularidades” en las últimas elecciones bolivianas.

El informe tras los comicios del 20 de octubre desató las repercusiones políticas al interior del país, lo que, finalmente, provocó la renuncia del hoy exmandatario, luego de un cuestionado triunfo en primera vuelta que fue calificado como “fraudulento”.

El documento señalaba que “las manipulaciones e irregularidades señaladas no permiten tener certeza sobre el margen de victoria del candidato (Evo) Morales sobre el candidato (Carlos) Mesa”, pues existía una serie de “operaciones dolosas encaminadas a alterar la voluntad expresada en las urnas”. 

Según la OEA, entre las acciones que buscaron “manipular el resultado de la elección” figuran la “paralización intencional y arbitraria, sin fundamentos técnicos, del Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP)” que llevaba el conteo, y que sufrió una “manipulación de la infraestructura informática”. 

De igual modo, se indicó que tras las elecciones y la interrupción del sistema, apareció un “servidor oculto, no declarado y no controlado” por la empresa encargada de llevar el conteo.
“Los hallazgos detallados revelan, asimismo, la parcialidad de la autoridad electoral. Los vocales del TSE (Tribunal Supremo Electoral), quienes debían velar por la legalidad e integridad del proceso, permitieron que se desviara el flujo de información hacia servidores externos, destruyendo toda confianza en el proceso electoral”, expresa el organismo.
La presidenta interina Jeanine Áñez calificó lo ocurrido como “acto criminal” y “fraude monumental” de Evo Morales. “Ha orquestado un crimen de dimensiones escandalosas”, denunció Jeanine Áñez, agregando que la administración anterior “no tuvo escrúpulos para burlarse de los bolivianos”.
La jefa de Estado dijo que el Movimiento al Socialismo (partido de Morales) “fue tejiendo una red de corrupción asentada en los poderes del Estado (…) solamente con el afán de perpetuarse en su modelo de poder, corrupto, ilegal y violento”.