Presidente colombiano convoca a diálogo nacional tras paro y disturbios en Bogotá

"A partir de la próxima semana daré inicio a una conversación nacional que fortalezca la agenda vigente de política social, trabajando así de manera unida en una visión de mediano y largo plazo que nos permitirá cerrar las brechas sociales", dijo Iván Duque.

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El presidente Iván Duque convocó a un diálogo nacional en Colombia en respuesta a multitudinarias manifestaciones en su contra, que se alargaron hasta el viernes y provocaron la declaratoria de toque de queda en Bogotá.

“A partir de la próxima semana daré inicio a una conversación nacional que fortalezca la agenda vigente de política social, trabajando así de manera unida en una visión de mediano y largo plazo que nos permitirá cerrar las brechas sociales”, dijo Duque en una alocución televisada.

El mandatario derechista, que tiene su popularidad en rojo y ha reconocido la legitimidad de algunos reclamos en su contra, afirmó que el diálogo se realizará “con todos los sectores sociales y políticos” y “utilizará medios electrónicos y mecanismos participativos”.

“Buscará tener un cronograma claro, para que todos podamos edificar un camino significativo de reformas”, aseguró.

Con poco más de quince meses en el poder, Duque enfrentó el jueves la mayor protesta en contra de un gobierno central de los últimos tiempos, convocada por un diverso abanico de sectores: sindicatos, indígenas, estudiantes, campesinos y partidos opositores.

Los promotores del llamado ‘paro nacional’ reclamaron un diálogo directo a Duque al término de las movilizaciones, que en su mayoría se desarrollaron de forma pacífica aunque culminaron con fuertes choques entre manifestantes y fuerza pública en Cali y Bogotá, donde este viernes se agudizaron.

La jornada del jueves dejó tres muertos en el departamento del Valle del Cauca (oeste), del que Cali es capital, y casi 300 de heridos entre civiles, policías y militares, según el balance oficial.

Toque de queda

El alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, decretó el toque de queda en la ciudad luego de que escalaran los choques entre presuntos manifestantes y la policía principalmente en el sur de la urbe.

“Tenemos información de que esta noche van a tratar de seguir cometiendo actos de vandalismo, de saqueo, de destrucción de nuestra ciudad”, dijo el mandatario, quien no relacionó directamente la violencia con las protestas del jueves.

La prohibición empezará a regir a partir de las 21H00 locales (02H00 GMT del sábado) en toda la urbe y una hora antes en los sectores populares de Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar, donde se concentraron los desmanes y viven unas 2,4 millones de personas. La medida irá hasta las 06H00 del sábado (11H00 GMT).

Las autoridades desplegaron “cerca de 20 mil uniformados”, entre policías y militares, en esta ciudad de siete millones de habitantes.

La violencia, que incluyó saqueos y amagos de linchamientos, paralizó el sistema de transporte público, impidiendo que cientos de ciudadanos llegaran a su trabajo u hogares. 

“Eso es lo que más está desesperado uno, de no poder llegar a la casa, le duelen a uno las piernas de caminar”, dijo a AFP José Cervantes, un obrero de construcción de 42 años que calculaba que le faltaban tres horas para llegar a casa.

Durante los disturbios se atacaron 76 estaciones del sistema TransMilenio, de las cuales “algunas” quedaron “totalmente destruidas”, y se “vandalizaron” 79 buses, agregó Peñalosa. Hasta el momento han capturado unas 230 personas.

Varias empresas, colegios y universidades cancelaron actividades por los disturbios. Y algunos locales comerciales cerraron y protegieron sus fachadas con maderas.

Bogotá no decretaba toque de queda desde 2013, cuando el entonces alcalde, Gustavo Petro, lo hizo en tres localidades por brotes de violencia derivados de un paro agrario.

Los municipios de Soacha y Facatativá, aledaños a la capital, imitaron el viernes la medida.

Disuelven movilizaciones

Los promotores del paro nacional se deslindaron desde temprano de las nuevas convocatorias a manifestarse surgidas en redes sociales, que tuvieron una acogida considerablemente menor a la anterior.

Pero cientos de personas se reunieron en la Plaza de Bolívar, corazón político de Colombia, y en otros lugares de Bogotá hasta tarde para protestar contra Duque con cacerolazos, inusuales en el país.

La policía dispersó con gases lacrimógenos a varias decenas de personas que protestaban pacíficamente en la Plaza de Bolívar, constató un reportero de AFP. También a otros puñados que se reunieron en el Monumento a Los Héroes (norte).

“Muchos países han demostrado con las movilizaciones que la ciudadanía sí puede lograr cambios concretos en un país y parte del ejercicio de un paro es que permanezca”, dijo a AFP Jonathan, quien se abstuvo de revelar su apellido alegando temor.

En el resto de Colombia las autoridades reportaban tranquilidad y calma, tras las movilizaciones de la víspera en las que cientos de miles de indígenas, estudiantes, obreros y campesinos rechazaron las políticas sociales, económicas y de seguridad del presidente.

En Cali, la tercera ciudad del país, medio millar de personas protagonizaron un cacerolazo frente a la sede de la alcaldía, que ante los saqueos y disturbios del jueves decretó toque de queda levantado el viernes.

Colombia, una nación de 48 millones de habitantes, tiene un crecimiento económico por encima del promedio regional, pero elevados índices de desigualdad y desempleo.