Aós: “Tienen que haber cambios profundos” en las estructuras y también en las personas

Administrador apostólico de Santiago dijo que "no soy experto, y tampoco sé si este tema debiera entrar a nivel de reforma constitucional, pero el tema del reparto de los bienes es relevante. No puede ser que uno esté cobrando una miseria y el otro un sueldo tremendo”. Se manifestó partidario de una nueva Constitución que no legalice el aborto y proteja la vida.

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El administrador apostólico de Santiago, Celestino Aós, se mostró partidario de un cambio de Constitución. Sin embargo, consideró que esa nueva Carta Fundamental no puede legalizar el aborto y que debe proteger el derecho a la vida.

“Si no se hacen cambios profundos, estaremos hablando de maquillaje y volveremos a repetir la misma historia y el estallido va a ser igual de fuerte o mayor. La sociedad y los que están sufriendo están muy alertas, y no van a tolerar algo que no se sostiene”, dijo Aós en una entrevista con el periódico católico Encuentro.

Añadió que “creo que tiene que haber cambios profundos, pero los cambios profundos no son solo en las estructuras, sino que también en las personas. Es indudable que hay que cambiar la Constitución y ciertas estructuras, pero también es indudable que tenemos que cambiar a la persona que está dispuesta a ir a quemar un bien público o a insultar al otro”.

“Me cuesta entender que si la Constitución comienza diciendo que todas las personas tienen derecho a vivir, se legalice la muerte en un aborto. Me parecen importantes también las libertades de expresión y de culto. Tenemos derecho a que se respete nuestra expresión de fe y a que se respeten nuestros símbolos. La Constitución lo dice y lo debería decir una eventual próxima Constitución”, añadió.

El religioso sostuvo que “no soy experto, y tampoco sé si este tema debiera entrar a nivel de reforma constitucional, pero el tema del reparto de los bienes es relevante. No puede ser que uno esté cobrando una miseria y el otro un sueldo tremendo. En algunos países se ha conseguido aplicar un porcentaje o proporción, por ejemplo, de diez veces entre el salario más alto y el menor, pero no puede ser que sea de 40 ó 200 veces más que el mínimo. Hablamos de un mejor reparto de los bienes”.