Decretan prisión preventiva contra efectivo del Ejército por apremios ilegítimos

El hecho se refiere a un sargento de la institución que, según evidenció una grabación, redujo a la víctima, que no opuso resistencia, a quien le disparó, dejándola herida.

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En prisión preventiva quedó este lunes un sargento del Ejército, imputado de apremios ilegítimos en contra de una persona cuando algunas regiones del país se encontraban bajo estado de emergencia.

Así lo estableció el fallo de la Corte de Apelaciones de Concepción, Región del Biobío, en contra del uniformado Héctor Hernán Herrera Villa, a quien se le acusa como autor del delito consumado de apremios ilegítimos, hechos que habría cometido el martes 22 de octubre pasado.

En fallo unánime, la Tercera Sala del tribunal de alzada penquista revocó la resolución recurrida, dictada por el Juzgado de Garantía de Concepción, el pasado jueves 24 de octubre, tras establecer que la libertad del imputado constituye un peligro para la seguridad de la sociedad.

El dictamen se justifica en que “del video exhibido en esta audiencia se evidencia que el referido disparo se produjo cuando la víctima se hallaba reducida, nunca opuso resistencia, se realizó sin advertencia previa como pudo haber sido un disparo al aire, resultando determinante en la observación realizada, la inexistencia de algún peligro o amenaza en la integridad física del funcionario público, puesto que la víctima fue fácilmente reducida, se encontraba solo, no hubo acto ni intento hostil, tampoco agresión ni amenaza, tampoco la hubo respecto de los aproximadamente 20 militares que lo acompañaban en el procedimiento”.

Agrega que “solo los elementos objetivos descritos en el párrafo precedente que dan cuenta de la realización de un disparo al cuerpo de un ciudadano ya reducido por varios militares, a no más de 50 centímetros del cuerpo, sin que se advierta una amenaza a la vida e integridad física del funcionario público que justifique tal desproporción en el uso de la fuerza, es lo que permite determinar, hasta ahora, la existencia del delito por el que ha sido formalizado”.

Según el fallo, este caso se trata de un delito incorporado a la legislación nacional para el cumplimiento de tratados internacionales sobre la materia y alcanzar los estándares exigidos por dichos instrumentos.

“Por ello la modificación legal que incorpora las figuras típicas del artículo 150 se extienden a aquellas que vulneran gravemente la dignidad de las personas, como son los apremios ilegítimos u otros tratos crueles, inhumanos y degradantes y las vejaciones injustas”.