China: “No hay divergencia” con EEUU sobre búsqueda de acuerdo comercial

La cancillería del gigante asiático sostuvo que “ambas partes están de acuerdo en la progresión hacia un acuerdo económico y comercial”, y por ello se está trabajando para materializarlo lo antes posible.

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China desmintió este martes cualquier diferencia con Estados Unidos sobre la búsqueda de un acuerdo comercial entre ambos países, pese a los análisis divergentes tras las últimas negociaciones la semana pasada en Washington.

“Ambas partes están de acuerdo en la progresión hacia un acuerdo económico y comercial. No hay diferencia”, declaró ante la prensa el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Geng Shuang. 

Al término de una última ronda de conversaciones, el presidente estadounidense Donald Trump anunció el viernes un acuerdo parcial “muy importante” con la potencia asiática, mientras que la administración de Xi Jinping, se limitó a evocar “progresos sustanciales” en la discusión comercial.

Cuando se le preguntó al respecto, el portavoz de la diplomacia china aseguró que “lo que Estados Unidos ha dicho corresponde a la situación y a nuestra evaluación de ésta”.

“El acuerdo económico y comercial será muy importante”, añadió Geng. “Será bueno para China, Estados Unidos y para el resto del mundo. Será bueno para la economía, el comercio y la paz”. 

El gobernante estadounidense precisó el viernes que aún no se habían publicado los términos de la negociación, lo que podría tomar entre cuatro y cinco semanas, por lo que no excluyó la posibilidad que el acuerdo “de primera fase” lo firme con su homólogo chino en el marco de la cumbre del Foro Económico de Asia y Pacífico (APEC) que se realizará en Chile, del 16 al 17 de noviembre próximo.

En virtud de este acercamiento preliminar, Trump renunció a un nuevo aumento de aranceles que afectaría a los productos chinos a partir de esta jornada, en tanto que Pekín se comprometió en comprar grandes cantidades de productos agrícolas estadounidenses.

Sin embargo, las alzas de aranceles ya impuestas por ambas potencias siguen vigentes y la cuestión de las reformas económicas estructurales exigidas por Estados Unidos sigue sin resolverse.