Editor del cómic del Compadre Moncho: Los jóvenes lo ven como el reflejo de un Chile republicano que ya no existe

“Compadre Moncho: el cómic” es una incipiente serie de aventuras que convierten al ícono televisivo de la serie “Los Venegas” en un antihéroe que pretende salvar a la chica y a la tradición de las historietas de antaño. El editor del proyecto, Marco Antonio Rauch, cuenta cuáles son estas posibilidades narrativas.

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Al universo del actor Adriano Castillo, el popular vividor de “Los Venegas”, concejal de Quinta Normal, rostro de poleras, videoclips musicales, por estos días ícono de un festival de cerveza y protagonista de una campaña de un estudio de abogados especializados en cobranzas, solo le faltaba una cosa: una serie de novelas gráficas inspiradas en su vistosa figura, la que ahora llega a su segundo volumen a través de Mythica Ediciones.

Los mismos creadores de “Zombies en La Moneda” (otra fantasiosa narrativa en que la expresidenta Bachelet enfrentaba cuerpo a cuerpo una invasión de muertos vivientes) dieron con esta veta que lleva a las viñetas a un antihéroe típico chileno. “Un referente que hacía falta”, cree Marco Antonio Rauch, editor de “Compadre Moncho: el cómic”.

“Creo que la historieta nacional de los últimos 20 años se ha mantenido en ciertos nichos que lo han alejado de un público lector no especializado cuando en realidad la historieta chilena siempre tuvo una vocación masiva y popular”, estima Rauch, quien recuerda con nostalgia y a la vez con un enfoque de industria cultural lo que fueron éxitos como Barrabases, Dr. Mortis, Mampato, Cabro Chico, Capitán Toñito y el eterno Condorito que, desde los años 60, eran conversación cotidiana del chileno de kiosco y suscripción.

Mientras Marvel y DC cimentaban un imperio de millones de dólares, en Chile los protagonistas de estas aventuras de acción eran carabineros, militares, detectives, campesinos y otros personajes que son antecedente de este renacer del Compadre Moncho en la tinta. La génesis del cómic del Compadre Moncho tiene, también como antecedente, la adaptación de la obra teatral “Fausto Sudaca” por parte del guionista Sebastián Castro. El dibujante mexicano de ese proyecto fue Hugo Aramburo. Rauch reunió a la dupla (y al guionista Kobal) en esta década con la idea de adaptar a historieta las aventuras de acción de este héroe transgeneracional como es el Compadre Moncho.

El editor recuerda que obtener la veniadel rea l Compadre Moncho para el proyecto le exigió una extensa carta, un par de cafés y un apretón de manos con Castillo. “Él resultó ser un hombre muy culto y en extremo afable que conoce bien el mundo de la historieta chilena y su potencial por lo que me entregó todo su apoyo con gran entusiasmo. Llegamos a una gran sintonía en los objetivos de este proyecto porque desea que el Compadre Moncho trascienda más allá del recuerdo de ‘Los Venegas’, explica Rauch.

NUEVAS AVENTURAS EN NUEVAS PLATAFORMAS

El personaje tiene tanto potencial de crecimiento en términos narrativos que en octubre ve la luz una segunda aventura de Compadre Moncho subtitulada “Unchained” y que suma al imaginario una quijotesca trama que instala a Moncho Cabrera en el Salvaje Oeste como un cazarecompensas sin otra ley que el dinero. Es en este aspecto en el que el trabajo de Hugo Aramburo destaca desde la investigación, la ilustración y la solución en las tres dimensiones del personaje a través del dibujo, remarca el editor. Tal es el compromiso, que se está gestionando una campaña para que el dibujante mexicano asista a la presentación del cómic en la próxima Primavera del Libro.

“Hugo tiene mucha experiencia tanto en su país como en la prestigiosa Editorial Metal Hurlant de Inglaterra. Al conocer su portafolio, dudé mucho en pedirle a alguien con su talento que aceptara la humilde remuneración que un pequeño editor chileno podía ofrecerle. Y, sin embargo, tuvimos gran sintonía en torno a nuestro amor por la historieta. No es solo que dibuje como los dioses, es una persona magnífica, un lujo que ahora podrá disfrutar mucha gente”, sostiene sobre el temple del dibujante.

Pero también hay palabras nobles para quienes imaginan las nuevas aventuras de Moncho Cabrera. “La verdad es que para concitar el cariño que hoy detenta Adriano Castillo es necesario llevarlo a aventuras inimaginables en otras plataformas. Tenemos mucho más que inventar y contar todavía.  Creo que los guionistas se dieron muy buena cuenta del carácter icónico del personaje, y ahora lo están haciendo trascender épocas y universos”, sostiene.

¿Dónde crees que reside este reconocimiento pop y del reconocimiento cultural de un personaje secundario de una sitcom como el que personifica Adriano Castillo?
Creo que el Compadre Moncho ha permanecido en el recuerdo y cariño de la gente por más de 30 años desde su aparición en la serie ‘Los Venegas’. La identificación con su característica de referente popular son muy propias de nuestra idiosincrasia y no tienen en cuenta la edad. En los eventos donde hemos presentado el cómic es hermoso ver como los papás le hablan a sus hijos sobre quién es para ellos ese señor que está firmando la historieta en nuestro stand. Le cuentan que lo veían en TV y lo que significaba para ellos.

“De esa forma, se produce un trasvasije emocional de padres a hijos y Moncho se transforma así en una especie de vínculo entre ellos, algo que les permite hablar de un tema común. Pero la receptividad de los jóvenes tiene mucho más que ver con la propia personalidad con la que Adriano ha dotado a su personaje. Los muchachos y muchachas jóvenes interactúan con él, conversan, se sacan fotos porque ven al Compadre Moncho como un reflejo de un Chile que ya no existe, ese país tan republicano que tuvimos, donde se podía conversar de cualquier tema sin dejar de sentir aprecio, o al menos respeto, por el otro. Éramos quizá un país más pobre en lo material, pero mucho más rico en cultura y civismo”, indica.

El nuevo cómic del Compadre Moncho está disponible en preventa, para su retiro en la Primavera del Libro, de Providencia (3 al 6 de octubre).