Víctor Hugo Robles cumple más de 25 años al aire con programa sobre minorías sexuales

Desde 1993 el proyecto radial que da cabida a una audiencia invisibilizada por los medios ha visto cambiar (para bien y para mal) la relación entre la sociedad y sus diversidades. El “Che de los Gays” explica acá donde persisten las trabas para el reconocimiento de la comunidad LGTBI.

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Hace 25 años el programa radial “Triángulo abierto, la voz de la diversidad”, en Radio Tierra AM, partió como una prueba piloto de 8 capítulos que duró 14 años al aire tratando temas de vanguardia para la comunidad homosexual. Emitido por primera vez en junio de 1993, el espacio, que nació de la alianza entre la estación, Casa de la Mujer La Morada y el Movimiento de Liberación Homosexual Movilh Histórico, era conducido por el periodista Víctor Hugo Robles los días martes, a las 23 horas.

Pese a su franja, se volvió un éxito significativo que le permitió reencarnar más tarde en la Radio Universidad de Chile hasta la actualidad bajo el nombre de “Siempre Viva en Vivo”, los días domingo en el trasnoche.

El mismo Robles, conocido también como “el Che de los Gays”, recuerda el impacto de un programa que visibilizaba una supuesta llegada de la alegría tras la persecución política a través de una iniciativa comunicacional que representó la posibilidad de salir del clóset para muchos chilenos y chilenas, explica. “Considerando que muchos de los auditores escuchaban el programa en la más absoluta clandestinidad de sus personal estéreos”, agrega.

Desde entonces el show radial se posicionó como una tribuna de opinión y en un referente político acerca del movimiento gay chileno que generaba discusión y polémicas en torno al sexo, la cultura y la sociedad a través de entrevistas, editoriales y los esperados saludos de amor entre parejas de auditores homosexuales y lesbianas que hicieron del programa un fenómeno de nicho creciente.

En el camino, otras tribunas necesarias fueron apareciendo para segmentar aún más a esa audiencia. Fue el caso de “Ama-zonas”, dedicado a la comunidad lésbica. El programa finalmente emigró a Radio Nuevo Mundo y el espacio de Robles, dedicado a la comunidad gay, se especificó puntualmente para una audiencia que vive con VIH Sida.

El “Che de los Gays”, enfundado en camisas floreadas, pañuelo rosa de seda al cuello y coronado por una boina de guerrilla mediática, recuerda grandes hitos como darle el micrófono a las trabajadoras sexuales chilenas, contar la historia de la disidencia sexual en los complejos años 70, el aporte de Sigfredo Barra, fundador del Centro de Apoyo a Personas Viviendo con VIH/SIDA y la asistencia de la diputada Claudia Mix, presidenta de la Comisión Especial Investigadora en VIH/SIDA.

Ese activismo personal ha llevado a Robles a convertirse en un ícono social de las crecientes minorías y a aparecer como tal referente en debates de universidades norteamericanas.

El activismo es algo que realizo desde los días de estudiante de periodismo en Arcis y militante del Movilh más histórico.  Rompimos muchos huevos para hacer esta tortilla”, dice sobre un camino en el que ha sido testigo de la creación de derechos, nuevas organizaciones y otros avances.

 “Soy una locutora eterna que le tiene mucho cariño a la radio. Es un privilegio que en este tránsito hayamos sido testigos de cómo se ha ido avanzando en cuanto a cultura, legislación y trato con la comunidad homosexual y se vencen algunas de las mitologías asociadas a las personas con VIH/Sida”, cree.

PEQUEÑAS VICTORIAS

Otras pequeñas victorias que ha visto desde la radio, señala que es esta posibilidad de contar con una  voz legítima, activa y permanente que también se va transformando y recreando, poniendo al día a las comunidades y su diversidad que ya tienen un espacio ganado.

“No son solo homosexuales, lesbianas ni trans como se les conocía hasta los años 90. Han ido apareciendo otras cualidades y desafíos como las definiciones intersexuales y las comunidades no binarias (que no se definen como hombre, mujer ni homosexuales) o la reflexión acerca de los niños y niñas trans en las escuelas, que considero algo sorprendente y relevante como una búsqueda social de definición”, estima.

En busca de referentes, Víctor Hugo Robles ejemplifica como una de estas formas de transitar desde la problemática ciudadana a la búsqueda de la prevención, la propuesta del Concurso Interescolar de Transformación de Realidades “Transforma”. En el certamen, creado por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, se entrega un millón de pesos a equipos escolares que propongan ideas de cambio social como los de su versión anterior en que escuelas de todo Chile participaron con talleres de educación sexual o la instalación de expendedores de condones en liceos.

Donde no se han visto muchos cambios es en la concertación de enemigos de la política pública que otorga reconocimiento a la diversidad sexual chilena: grupos conservadores, religiosos e integristas que siguen encabezando una censura interminable, a juicio de Robles.

“Principalmente, estos enemigos seguirán siendo el miedo y la ignorancia, principalmente quienes se aterran ante la posibilidad de que otros vivan una sexualidad libre y autónoma, libre de prejuicios”, remarca.

Y añade que “a la larga, la falta de información nos responsabiliza a todos desde nuestros abuelos y padres, que no recibieron educación sexual y la que ellos no nos entregaron a nosotros. En mi caso, soy una persona que, viviendo con VIH y aunque hablo públicamente del tema, los días domingo en la comida familiar no es un tema que se converse, aunque todos en la mesa estén el tanto de que soy una persona que vive con el virus. Hay una especie de silencio que aún falta por romper, pero no es algo que haya que imponer, sino que ir asumiéndolo para integrar a las comunidades. Hay que entender que las personas con VIH Sida son personas con los mismos derechos y responsabilidades y deberes, como parte de esta sociedad. La sexualidad también es algo que hay que respetar e integrar para vivirla responsablemente. Si se vive con deseo y locura, si se quiere, pero usando protección. Siempre”.