Singingbox: las voces del Metro que desempolvan clásicos del jazz

El jurado del casting de los artistas del tren subterráneo se rindió ante este trío vocal que cultiva clásicos del jazz, el swing y otras versiones más contemporáneas y que hacen olvidar por un rato a los pasajeros la ansiedad del viaje.

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Entre el bullicio de la estación Ñuble del Metro, la interminable catacumba donde choca el tren de ruido de la línea 5 y la Línea 4, el aura melódica del trío Singingbox invita a esperar a que se acabe la hora punta oyendo swing de los años 40, covers de Abba o sus versiones de canciones pop en clave de jazz.

Una de las bandas seleccionadas del casting “Música a un metro” está compuesto por las cantantes Marisol Valdés (40, mezzosoprano y profesora de música e inglés); Vanessa Devia (35, soprano, intérprete en canto y profesora de canto popular e iniciación al canto lírico) y Nicole Bustamante (27, contralto y abogada).

Es posible encontrarlas a diario en diversas estaciones según el programa con que Metro S.A. “organiza” a los ganadores de su casting compuesto por 90 diferentes expresiones artísticas. El jurado a cargo de escoger la música de fondo de toda la red, consideró el novedoso formato, el estilo pin up de las chicas y el atractivo y colorido efecto que generan en los pasajeros promedio que no esperan encontrarse con, por ejemplo, la canción “Heart of glass” de Blondie adaptada al swing.

“Eso nos dijeron cuando nos seleccionaron: que nuestro estilo era muy particular, que era muy atractivo para las estaciones de Metro y que éramos algo que no habían visto en años anteriores. Nosotras también pensamos que nuestra propuesta es dinámica y permite que las piezas que cantamos vayan cambiando al hacer juegos con nuestra voz y el espacio que nos toca utilizar”, dice Nicole Bustamante (27). Agrega que ensayan mucho y que algo que caracteriza su repertorio es que no hacen arreglos simples para sus canciones y armonías vocales. “Nos gustan las cosas complejas de interpretar y estudiar harto. Nos gustan las cosas difíciles”, reitera.

Se refiere a la posibilidad de combinar estas tres cuerdas de la soprano, la contralto y la mezzosoprano en interpretaciones como en Chatanooga choo choo, una de las clásicas de Glenn Miller, en donde las voces van cambiando de función como los vagones de un tren, explica Bustamante.

REFERENTES DE AYER Y HOY

El repertorio depende del ánimo e incluso de lo que les piden en el Metro. Desde viejas canciones de entreguerras de The Andrew Sisters, principal referente de estas jóvenes cantantes, temas jazz pop del crooner Bing Crosby o baladas de Andy Williams. También hay sets dedicados al bossa nova, un tributo a Abba y versiones populares de éxitos actuales en clave swing como los de The Puppini Sisters, otro referente directo de las Singingbox.

Precisamente, emulando a las voces de ABBA, las cantantes acaban de interpretar un jingle que invita a respetar la línea amarilla y que fue encargado por los administradores de las redes sociales de Metro. En una de esas, el pasajero santiaguino que no deja bajar antes de subir y que entorpece el cierre de puertas, escuche.

El trío canta formalmente desde la Navidad del 2016 cuando debutaron cantando villancicos en un mall de la capital, acompañando también como voces de apoyo al folclorista Titín Molina y recorriendo casinos y siendo contratadas por productoras para eventos privados y de empresas. Desde que pasaron el casting de “Música a un metro”, y recorren diversas estaciones en todas las líneas, cuentan que también han ampliado la red de pitutos.

“Es una gran plataforma para acceder a otros trabajos a los que nos han invitado como matrimonios, cumpleaños, aniversarios en hospitales y hasta fiestas temáticas de empresas decoradas como en los años 40”, recuerda la cantante.

LA ABOGADA QUE SIGUIÓ SU VOCACIÓN

Nicole Bustamante, la contralto, está en su propia estación de combinación. Cuenta que aunque es abogada de profesión (titulada y especializada durante un tiempo en derecho familiar) decidió seguir su verdadera vocación y dedicarse de lleno al canto en un lugar donde la audiencia abarca miles de personas y cambia cada día.

Confiesa que, aunque desde pequeña le gustó la música, finalmente cedió a las presiones sociales y se matriculó en la más tradicional de las carreras. “Ser abogada es algo que está en el extremo totalmente opuesto de una vida dedicada a la música. A medida que iba estudiando y desarrollándome en el derecho, me daba cuenta que no podía sacar la música de mi mente”, recuerda mientras prepara su presentación del día en Metro Cal y Canto junto a las Singingbox.

La intérprete destaca que el escenario en el que suelen cantar de lunes a viernes es un lujo en el que pueden acceder a un espectro total de público. De toda edad, de todo origen, de todas las comunas y que también les permite ir afinando el catálogo musical y un estilo pocas veces visto en vivo. “Tratamos de ir adecuándonos al escenario o estación que nos toque y para eso captamos la atención de la gente dialogando harto con ellos. Aprovechamos las secciones instrumentales de las canciones para hacerlos aplaudir y participar, así también los vamos acercando a este género”, agrega.

“También pasa que como muchos de estos estándares de swing son muy movidos, la gente se pone a bailar. Es muy sorprendente para nosotras ver que a la gente le gusta tanto bailar que lo hacen espontáneamente. En este público suele haber gente de la tercera edad que se emociona mucho al oír estas canciones. Se nos acercan al final de las presentaciones y nos dicen que esta música les trae muchos recuerdos y que, hasta ahora, les resultaba difícil escuchar canciones como estas en vivo y gratis”, explica.

  • El itinerario semanal de las SinginGbox, versiones especiales y videos, pueden verse en el fanpage del trio Facebook.com/singingboxcl