Crece la tensión en el Golfo: Irán confiscó un petrolero británico

Reino Unido dijo que está "buscando urgentemente más información y evaluando la situación tras las noticias de un incidente en el Golfo" y Washington afirmó que "Estados Unidos seguirá trabajando con sus aliados y socios para defender nuestra seguridad e intereses contra la conducta malévola de Irán".

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Irán anunció este viernes que confiscó su segundo petrolero en dos días, en este caso británico, en el último incidente con Estados Unidos y sus aliados de una serie que hace temer una guerra.

El barco fue abordado por la fuerza naval de los Guardianes de la Revolución iraníes por “no respeto del código marítimo internacional”, “a pedido de la autoridad portuaria y marítima de la provincia de Hormozgan”, señaló el ejército ideológico iraní en un comunicado de Sepahnews, su portal internet.

El “Stena Impero” fue conducido “a la costa después de su captura y entregado a la Autoridad para el procedimiento legal y la investigación”, agregaron los Guardianes en este breve comunicado.

El Reino Unido está “buscando urgentemente más información y evaluando la situación tras las noticias de un incidente en el Golfo”, dijo un portavoz del gobierno británico.

Washington, a su vez, aseguró que “es la segunda vez en una semana que el Reino Unido es objeto de la escalada violenta del régimen iraní”, denunció el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Garrett Marquis.

“Estados Unidos seguirá trabajando con sus aliados y socios para defender nuestra seguridad e intereses contra la conducta malévola de Irán”, añadió.

Los Guardianes se habían apoderado de otro “petrolero extranjero” el jueves, que se creía que era el buque de bandera panameña “Riah” y su tripulación.

Poco antes de conocerse este nuevo incidente, el presidente Donald Trump reiteró, contra los desmentidos de Teherán, que sus militares habían derribado un dron iraní que amenazaba una embarcación de su país en el estrecho de Ormuz.

Además, advirtió a los iraníes que no hicieran nada “tonto”, afirmando que lo pagarían caro. 

EL PROPIETARIO CONFIRMA

El propietario sueco del petrolero confirmó haber perdido contacto con el navío tras un “ataque” en el estrecho de Ormuz.

“Nuestro navío ‘Stena Impero’ fue atacado por pequeñas aeronaves y un helicóptero no identificados cuando transitaba el estrecho de Ormuz en aguas internacionales”, indicó la compañía Stena Bulk en un comunicado. “Somos incapaces actualmente de contactar al navío que navega hacia el norte en dirección a Irán”, agregó.

El servicio de seguimiento de petroleros Marine Traffic mostró que el “Stena Impero”, de propiedad sueca y con bandera del Reino Unido, señaló por última vez su ubicación cerca de la isla de Larak.

El anuncio de la incautación del “Stena Impero” se produjo pocas horas después de que el Tribunal Supremo de Gibraltar decidiera prorrogar la detención del petrolero iraní “Grace 1” durante 30 días. 

El buque fue detenido el 4 de julio por las autoridades de Gibraltar, enclave británico situado en el extremo sur de España, bajo sospecha de querer entregar crudo a Siria en violación de las sanciones impuestas por la Unión Europea a Damasco.

Teherán negó esta acusación y denunció un acto de “piratería” contra el barco cargado con 2,1 millones de barriles de crudo.

El martes, el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, dijo que Irán no dejaría “esta maldad sin respuesta”. “Las responderemos en el momento y lugar adecuados”, añadió sin más aclaraciones.

Las tensiones entre Irán y Estados Unidos han vuelto a emerger con fuerza desde 2018, después de que Trump se retirara del acuerdo internacional para controlar el programa nuclear iraní, considerándolo demasiado benigno con Teherán, y reimpusiera sanciones.

Washington ha reforzado su presencia militar en el Golfo, tras acusar a Irán de estar detrás de actos de sabotaje contra cuatro buques-cisterna cerca del estrecho de Ormuz en mayo pasado, y de dos ataques de origen desconocido a mediados de junio contra dos petroleros -uno japonés y otro noruego- frente a las costas iraníes en el golfo de Omán. Teherán niega estas acusaciones.