Empresarios de la camisa que no se plancha dictan el decálogo del ropero masculino

Una camisa que puede usarse por igual en una fiesta, un funeral o para ir pedaleando al trabajo propone esta pyme del ecommerce reconocida por hacer todo lo opuesto al retail. La gente de The Qualis explica en esta entrevista que la formalidad y la comodidad pueden convivir en un mundo de apariencias.

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María Isabel Llodra, gerenta del producto y cofundadora de la marca The Qualis, explica que la novedosa idea de una camisa que no necesita planchado y que permite ir pedaleando en bicicleta al trabajo sin sudarla, no requiere mayores argumentos de venta y eso ha facilitado la penetración de su emprendimiento en el mercado tradicional de la ropa formal de hombre. Eso, y el auge de un ropero masculino más relajado que busca cambiar las corbatas aburridas o mantener la camisa fuera del pantalón, por otro lado.

En ese sentido, la urgencia del retail por superar la última milla (el espacio que hay entre el cliente y su producto) ha sido aprovechada por esta empresa del vestuario para fidelizar a sus clientes al máximo en el formato ecommerce de los nuevos tiempos, explica Llodra. Diseños coloridos en una tela que no se arruga y que respira por sí misma, son parte de las características de esta ropa del futuro que incluye una amplia gama de corbatas, humitas, colleras, suspensores, pañuelos y más.

“Nuestras prendas y accesorios están fabricadas con un tipo de fibra patentada como performance, en sencillo, una tela capaz de estirarse en cuatro direcciones. Característica que no es propia de la ropa formal y que suma la tecnología Coolmax antitranspirante y la Non Iron, es decir, que no necesita planchado. Sin embargo, nuestras camisas son 100% algodón y en su fabricación se utilizan procesos Safecotton libres de químicos como el formaldehído a lo que se agrega una vanguardista colección de diseños que cambia según la temporada”, señala la empresaria.

Esta performance del usuario de ropa formal de hoy, era territorio de las poleras piqué u otras prendas que sacrifican estilo por comodidad. Dentro de esa idea tradicional de lo que acomoda, la ejecutiva agrega que The Qualis, pese a ser una marca que lleva pocos meses en el mercado, ha tenido una alta tasa de personas que reinciden con la experiencia y la recomiendan una vez que conocen su desempeño.

“Tratamos de ofrecer un producto de gran calidad a precio accesible, ser rápidos en el despacho y ser dóciles a la hora de cambios o devoluciones. Estamos enfocados en la experiencia de la compra, en función del cliente y buscamos romper el mito de que solo se compra ropa en las tiendas físicas”, explica la ejecutiva cuya marca fue reconocida hace un par de meses como el Mejor Pyme Ecommerce en los Ecommerce Awards de abril de 2019 por poner al cliente como centro del negocio.

UN CLOSET TÍPICO

La empresa, que evita dar los pasos lentos del retail, funciona online en toda su cadena de valor y suma puntos B al utilizar packagins de materiales reciclados.

Su próxima meta es ampliar el catálogo a ropa de las mismas características para otros sexos y edades. La gente de The Qualis pone ese enfoque al servicio del ropero masculino, realizando este breve decálogo del estilo varonil en tiempos de viernes casuales y moda millennial. El panorama de cualquier closet de hombres es más o menos predecible en Chile, creen.

María Isabel Llodra cuenta que ese entorno se resume más o menos en variedad de camisas de mangas demasiado largas o demasiado anchas que no son de la talla del usuario y que probablemente este ni haya notado.

En cada gabinete se aprecian montones de poleras metidas a presión para usar “el fin de semana”, pero que terminan ocupando demasiado espacio mientras usas una y otra vez las mismas favoritas.

Recomienda contar siempre “con un par de camisas blancas o celestes (sin arrugas) colgadas o dobladas. Se aconseja usarlas con una corbata que sea su complemento ondero hecho de telas innovadoras como lino o lana, con dibujos o lisas, pero coloridas que hagan juego con calcetines también coloridos que llamen la atención”.

Para los fines de semana del verano, se recomiendan camisas de lino y su amplio colorido o las camisas Untuckable, un modelo diseñado para usar fuera del pantalón, que son un poco más cortas, casuales y sport que también sirven para el verano.

El dresscode chileno también presenta otras atrocidades típicas. “Las compras online favorecen cierta libertad para el consumo que permite comprar prendas aunque muchas veces el usuario ignora su talla. Muchos prefieren cambiar 2 ó 3 veces su compra en vez de preocuparse por cuál talla ocupan realmente”, advierte.

Recomiendan fijarse en manuales, tablas de medidas e incluso la aplicación de The Quialis en donde, al ingresar estos datos, arroja una talla aproximada, cuenta la ejecutiva.

“En ese sentido, te puedo decir que el chileno no se atreve mucho a mezclar. Aunque hay que saber hacerlo, en el intento algunos terminan pareciendo árbol de pascua. Finalmente, la camisa lisa es la más fácil de combinar. Va con corbatas lisas, rayadas o estampadas. La corbata estampada, por ejemplo, se puede ocupar con camisa a rayas, ojalá delgadas, y también puede mezclar texturas”, señala.

Hablando de accesorios, cree importante recordar que los suspensores se ocupan sin cinturón, ya que cumplen esa misma función.

Sobre los calcetines con diseño, que aún gozan de buena aceptación y un gran momento, Llodra explica que están pensados para usarse con zapatos sobrios o de un mismo tono para que tanto estilo también se mimetice.

Finalmente, sobre la controversial humita remarca que “hay que decirlo claramente: la humita es para los flacos… los más robustos hacen que se vea aún más largo el recorrido del primer al último botón coronado con este accesorio para quien esté ubicado al frente”.