Exdirector de La Nación denuncia que fue detenido y golpeado en la frontera de EEUU

Marcelo Castillo Sibilla contó en las redes sociales que se encontraba con su esposa en Reynosa, México, y quiso visitar Estados Unidos por algunas horas. Luego de tres horas de espera, un oficial de la policía fronteriza lo “esposó, golpeó y manoseó mis genitales, sólo por pedir que confirmaran mi nombre”. El expresidente del Colegio de Periodistas ya se encuentra de regreso en Ciudad de México.

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El periodista Marcelo Castillo Sibilla, exdirector del diario La Nación y expresidente del Colegio de Periodistas, denunció a través de su cuenta de Facebook la violencia con la que fue tratado cuando intentó cruzar la frontera entre México y Estados Unidos en su calidad de turista, junto a su señora y colega Mónica Pérez.

 “Mi nombre es Marcelo Castillo Sibilla. Soy ciudadano chileno. Estoy de visita en Reynosa y quise hoy visitar Estados Unidos por una horas. Tras tres horas de espera, la policía fronteriza, un oficial de apellido Henández, me esposó, golpeó y manoseó mis genitales, sólo por pedir que confirmaran mi nombre. Me encerraron en una celda esposado. Estoy denunciando ante la policía fronteriza de Estados Unidos estos hechos”, escribió el periodista quien fue director de la edición papel de La Nación entre 2008 y 2010.

Castillo publicó en las redes una fotografía que muestra las marcas que le dejaron el estar esposado durante varias horas. “Así quedaron mis brazos marcados por las esposas de la Border Patroll”, describió.

El expresidente del Colegio de Periodistas, en conversación con el portal Página 19, contó que se trasladaba con su señora a Mac Allen en los Estados Unidos desde Reynosa, en México.

“Me dijeron que necesitaba un permiso especial  para cruzar la frontera, pese a la visa especial que facilita el ingreso a los chilenos. Me llamaron a una ventanilla, cuando respondí a mi apellido con la pregunta:¿yo? El policía comenzó a sulfurarse y salió con otros dos personas más, las cuales me redujeron y me pusieron esposas”, relató.

Según dijo, el policía de la ventanilla, “de apellido Hernández, me tiró contra la muralla y comenzó una revisión exhaustiva con agarrones reiterados en testículos y pene. Luego, me trasladaron a  una celda. Después de media apareció un supervisor, al cual le pedí que me dejaran en libertad a cambio de volver a México”.

El periodista contó al referido portal que ya se encuentra ya en  Ciudad de México y que se siente  un poco más tranquilo tras la compleja situación vivida.