Techos verdes: tendencia sustentable que toma fuerza en Chile

Entre los beneficios que entrega la azotea verde, está la posibilidad de recuperar y aprovechar las áreas en altura, protegiendo la impermeabilización de las edificaciones y otorgando un uso social y medioambiental a los techos y azoteas de la ciudad.

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La denominada quinta fachada, como se conoce comúnmente, tiene como objetivo darle vida a la azotea de los edificios o viviendas de gran envergadura, en las que se puede contar con vegetación y naturaleza al alcance de la mano.

La sustentabilidad, cuidado del medio ambiente y fomentar la naturaleza en la ciudad es lo que se realiza hace ya varios años en los países de Europa mediante las azoteas o techos verdes, una tendencia que ha llegado con fuerza a Chile y cuyo objetivo no sólo es embellecer, sino que además contribuye a reducir los niveles de contaminación y mejorar la calidad de vida de las personas.

Según explica el gerente general de ProUrbe, Víctor Danús, “la quinta fachada es derechamente habilitar la azotea de los edificios con naturaleza, plantas, huertos, entre otros, siendo una excelente opción para brindarle a los residentes una zona ecológica y de esparcimiento en sus propios hogares”.

Entre los beneficios que entrega la azotea verde, está la posibilidad de recuperar y aprovechar las áreas en altura, protegiendo la impermeabilización de las edificaciones y otorgando un uso social y medioambiental a los techos y azoteas de la ciudad.

“Estas verdaderas zonas ecológicas contribuyen a reducir el llamado ‘efecto isla de calor’, es decir, ayudan a disminuir las altas temperaturas de los rayos del sol”, explica Danús, quien agrega que también “colaboran en la evacuación de agua en tiempo de lluvia, creando nuevos ecosistemas para la micro fauna urbana”, algo que también se puede realizar en casas donde la estructura de la techumbre lo permita. Esto, a través de unas estructuras que se engranan como un lego y pueden alcanzar la extensión que el proyecto considere necesaria.

Respecto a su legalidad en nuestro país, el vocero de ProUrbe explica que “en enero de este año fue ingresado un decreto en la Contraloría General de la República y una vez que sea aprobado debería entrar en vigencia”. Este proceso puede durar alrededor de 6 meses.

Cabe destacar que el decreto señala que de un 100% de las azoteas de edificios nuevos, un 25% se destine a construcciones abiertas con cubiertas livianas, como quinchos y construcciones cerradas, como baños. En tanto, el 75% restante estaría destinado a terrazas, vegetación o paneles solares, entre otros elementos.