Lagos: “La revolución digital tiene un efecto igualador de los ciudadanos”

Para analizar el impacto que la transformación tecnológica tiene sobre la economía, la política y en el conjunto de la sociedad, el expresidente, la ex ministra de Relaciones Exteriores de España y actual directora global de Estrategia de Asuntos Públicos de Telefónica, Trinidad Jiménez, y el presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Alfonso Swett, participaron del seminario “Pacto Digital: Una trasformación tecnológica para Chile”.

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“Estamos viviendo un momento histórico. La intensidad de los cambios es extraordinaria y no nos permite predecir lo que va a pasar en 5 años más, pero podemos estar seguros que transformará nuestras vidas”.

Con estas palabras Trinidad Jiménez, directora global de Estrategia de Asuntos Públicos de Telefónica, remarcó lo importante que es reflexionar sobre el impacto de la revolución digital en el mundo.

Ese fue el eje del seminario “Pacto Digital: Una transformación tecnológica para Chile”, organizado en conjunto por el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, con la colaboración de Movistar. Los expositores invitados abordaron los múltiples desafíos en torno a la transformación digital que se abren para nuestro país desde el mundo de la política, la academia y la empresa privada.

El profesor del Instituto de Estudios Internacionales Alberto van Klaveren, explicó que la idea es buscar acuerdos y generar elementos que sirvan para la adopción de políticas públicas adecuadas. “La era digital representa un cambio cualitativo en nuestra sociedad y en nuestra economía, altera la forma en que nos relacionamos, la forma como se genera, procesa y recibe la información, y plantea dilemas de toda naturaleza: materia económica, en nuestra sociedad, dilemas de carácter legal, jurídico, y también plantea desafíos importantes al sistema político y grandes desafíos en materia ética”, aseguró.

Jiménez destacó que “el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA), la robotización de la producción y de otros progresos tecnológicos prometen hacer más sencillas nuestra existencia y contribuir al progreso”, aunque con claras tensiones.

“Hay sectores que temen que esto sea una fuente de desigualdad o devaluación de la calidad de vida porque hay algunos que no acceden a los beneficios de la digitalización, que no tienen formación, pero por eso tenemos que empeñarnos en trabajar con ellos para brindarles esas oportunidades”, explicó.

La también ex ministra de Relaciones Exteriores de España afirmó que se debe aprovechar esta innovación para impulsar el desarrollo económico, poniendo especial énfasis en la formación continua y los esfuerzos por reinventarse por parte de los trabajadores, lo que combinado con adecuadas políticas públicas permitiría que quienes pierdan su empleo por la desaparición de puestos de trabajo adicionales, puedan postular a los que se crearán como parte de estas transformaciones.

COMUNICACIÓN DIRECTA Y MASIVA

Ricardo Lagos destacó en la ocasión el efecto igualador que tienen las nuevas tecnologías, transformando la manera cómo interactúan los distintos sectores de una sociedad y generando nuevas dinámicas políticas que hay que analizar.

Según remarcó, este fenómeno tiene que ver con que “la ciudadanía ve que no tiene por qué esperar cuatro años para decidir si le gusta el señor A o la señora B, y quiere que estos señores que ellos eligieron los escuchen, aprovechando las nuevas tecnologías. Hay entonces que reflexionar sobre cuáles son las implicaciones políticas de todo esto”.

En esa línea, remarcó que el dilema es que estas nuevas tecnologías permiten una comunicación tan directa y masiva “que se podría gobernar haciendo un plebiscito por día, pero ¿se puede gobernar mediante plebiscitos? ¿En qué medida la democracia, que por definición es representativa, convive con esta tensión de una ciudadanía que busca representarse a sí misma?”.

El presidente de la CPC, Alfonso Swett, hizo un llamado a ver estos cambios como una oportunidad antes que como algo negativo, destacando que países líderes en automatización e inteligencia artificial como Estados Unidos o Alemania tienen tasas de desempleo históricamente bajas.

Todo ello, sin embargo, trae asociados distintos desafíos en el ámbito laboral, aseguró el dirigente empresarial.

“Tenemos que unir la política de capacitación con la reconversión laboral ¿para qué vamos a seguir capacitando si el 32 por ciento de los puestos de trabajo al menos, va n a cambiar radicalmente? Necesitamos más y mejor educación para que nadie se quede atrás”, afirmó.

De igual forma Swett hizo un llamado a las empresas a trabajar en factores que les atañen directamente y que se transforman en obstáculos para cumplir estos objetivos. “Las relaciones laborales en Chile duran muy poco, son cifras que deberíamos mirar con espanto. Cómo vamos a capacitar o reconvertir a los trabajadores en plazos tan breves. Este es un tremendo desafío, y esto si es responsabilidad nuestra”, finalizó.