Francia: Accidente en scooter eléctrico cobra su primera víctima en París

El gobierno galo ya había anunciado que está trabajando en un decreto sobre la cuestión y que debería ser aprobado a finales de año para definir el uso y la velocidad de estos rodados. Alemania ya está un paso adelante porque los autorizó con una normativa preestablecida.

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Un hombre de 25 años que circulaba en un scooter eléctrico murió el lunes tras chocar con un camión en París, accidente que se produce en medio de la polémica sobre la peligrosidad de estos vehículos cada vez más numerosos en la capital francesa.

El malogrado joven, que según una fuente cercana al caso no habría respetado la prioridad a la derecha, fue llevado al hospital donde, pese a los esfuerzos, falleció.

Los monopatines eléctricos aparecieron hace un año en la ciudad luz y se calcula que hay unos 20.000 y, de momento, no existe una ley que regule su uso.

La alcaldesa parisina, Anne Hidalgo, anunció el jueves pasado varias medidas para regular la circulación de estos vehículos, entre ellas la prohibición de estacionar en las aceras y la limitación de la velocidad.

El accidente que cobró la primera víctima fatal por un accidente en scooter, muestra “la necesidad de recordar las reglas elementales que los usuarios tienen que respetar”, dijo a la AFP Emmanuel Grégoire, primer adjunto de la alcaldesa de París.

“Hay que movilizar a la policía nacional para sancionar a los usuarios que se saltan un semáforo, por ejemplo”, subrayó el funcionario.

La ministra de Transportes, Elisabeth Borne, dijo ser favorable a los monopatines eléctricos pero admitió que su desarrollo es “totalmente anárquico” y provoca problemas de seguridad.

Por ello, el gobierno está trabajando en un decreto sobre la cuestión debería ser aprobado a finales de año para definir el uso y la velocidad de estos rodados.

Este tipo de vehículo eléctrico también provoca polémica en Alemania, que los autorizó en mayo pero con normas de uso estrictas.

Chile no ha estado exento de este debate, ya que se han producido accidentes menos graves con este tipo de vehículos que no tienen infraestructura necesaria para el desplazamiento sin mayor riesgo, y que por ellos sus ocupantes suelen andar en las veredas por temor a ser embestidos por automóviles más grandes, pero generan problemas y situaciones de peligro a los peatones.