Alemania y Botswana dan pasos importantes en defensa de la homosexualidad

Mientras la nación europea anunció que prohibirá las terapias de conversión para las personas gay, por considerar que “más que curan, enferman”, la república sudafricana dejó sin efecto la ley que desde 1965 prohíbe la manifestación pública de esta condición.

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Alemania y Botswana dieron este martes pasos que catalogaron de significativos en torno a liberar de prejuicios a sus sociedades, con acciones concretas en torno a la aceptación de la homosexualidad.

En el caso germano, el ministro de Salud anunció que a finales de 2019 presentará un proyecto de ley para prohibir denominadas “terapias de conversión” de la orientación sexual para las personas gay.

“Soy partidario de prohibir esas terapias, porque la homosexualidad no es una enfermedad y no necesita terapia” explicó el secretario de estado conservador, Jens Spahn, quien se ha declarado abiertamente homosexual.

En caso de ser aprobada la moción, Alemania se unirá a Malta y a algunas regiones autónomas españolas donde se han prohibido las prácticas destinadas a cambiar la orientación de estas personas para que vuelvan a ser heterosexuales que incluyen sesiones de luminoterapia, charlas de adoctrinamiento, electroshock y que son propuestas por grupos religiosos radicales.

Según los datos de la fundación Magnus-Hirschfeld para los derechos de las personas LGBT, unas mil personas se inscriben cada año, mientras que la comisión gubernamental de especialistas que evalúa el proyecto del gobierno, dictaminó que poner fin a esas pretendidas conversiones es “médicamente necesario y jurídicamente posible”.

DESPENALIZACIÓN

En tanto, la justicia de Botswana anuló este martes en un fallo histórico la prohibición de la homosexualidad en vigor en el país desde 1965 y castigada con hasta siete años de cárcel.

La sentencia de la Alta Corte que deja sin efecto la disposición calificada de “reliquia de la era victoriana” y muy esperada en el continente africano, puesto que sigue siendo ilegal en la mayoría de los estados sudafricanos.

“Las minorías no deben ser excluidas ni marginadas”, dijo el juez Michael Leburu, añadiendo que “ha llegado la hora de que la sexualidad entre personas del mismo sexo sea descriminalizada”, añadió el magistrado.

“Los heterosexuales están autorizados a expresar su sexualidad sin problemas pero lo mismo no se aplica al demandante”, explicó el magistrado, asegurando que “negarle el derecho de tener relaciones sexuales como le parezca es discriminatorio”

En mayo pasado, la Alta Corte de Kenia rechazó derogar las leyes que reprimen las relaciones homosexuales y frustró las esperanzas de los colectivos LGTB.