Analista: la apuesta de Allamand es fracturar el voto de Lavín y Kast en la primaria para ser candidato

El cientista político y académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, dice a La Nación que la estrategia del “eterno candidato comodín de la centroderecha” apuntaría, primero, a erguirse como la carta de RN, y luego medirse con el alcalde y el exdiputado, para conquistar el voto de un centro despolitizado que aún no define su opción presidencial. También aborda la coyuntura de la oposición y la ausencia de referentes.

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No obstante haber aclarado en todos los tonos que está disponible a ser presidenciable pero que es “absurdo” desplegar campañas anticipadas, el imperecedero anhelo de Andrés Allamand de convertirse en Presidente de la República sigue intacto, y para hacerlo realidad el senador ya tendría un diseño estratégico que deje en el camino a los aspirantes de su tienda y a las figuras más fuertes de la derecha para legitimar su postulación a La Moneda el 2021.

Así lo plantea el cientista político y académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, quien analiza para La Nación la irrupción del parlamentario de Renovación Nacional (RN) en este terreno, a dos años y medio de la elección presidencial y de afirmar que está disponible para suceder a Sebastián Piñera en marzo de 2022.

Esta acción se da en el marco de sondeos como Criteria, Cadem y Cerc-Mori, que posicionan al alcalde Joaquín Lavín (9%,72% y 31%, respectivamente) y al exdiputado José Antonio Kast (10%, 38% y 16%, respectivamente) como opciones de la centroderecha y extrema derecha para representar a Chile Vamos en los comicios de 2021, si es que este último es invitado a participar del proceso y acepta.

“El negocio de Allamand es fracturar dentro de una primaria el voto de derecha. Por eso mismo, se debiese mostrar favorable a la inclusión de Kast en ese ejercicio. Al dividir ese voto entre Kast y Lavín, él podría imponerse en esa primaria”, explica Morales respecto a la tesis que barajaría el político.

Cabe recordar, acota el experto, que Lavín ha ido arrancando desde la extrema derecha para comenzar a ganar apoyo desde los votantes moderados. “Sabe que su competencia no está dentro de Chile Vamos, sino que está desde la extrema derecha con José Antonio Kast, quien figura en las encuestas de opinión porque es el líder de extrema derecha más mediático que existe tanto a nivel de medios de comunicación –televisión, radio, prensa- como de redes sociales”.

El analista añade eso sí que el paso clave del extitular de Defensa y “eterno candidato comodín de la centroderecha” para convertirse en la carta presidencial de RN, es una competencia interna con sus pares del Senado Manuel José Ossandón y Francisco Chahuán para dejarlos en el camino.

En (la primaria de) 2013 estuvo a tres puntos de Longueira; hay un voto de centro derecha que no apoyará a Lavín, además, RN tuvo una importante alza electoral en 2017. Eso le da el piso a Allamand para competir, pero primero debe derrotar a Ossandón y, eventualmente a Chahuán, dentro del partido. Será una larga travesía, por el bien de él, ojalá no sea otra travesía por el desierto”.

CONQUISTA DEL VOTO DC

El experto en análisis político subraya que “naturalmente” la opción de Allamand como aspirante a la Presidencia, aparece mucho más al centro en comparación con Lavín o Kast, “en consecuencia, desde el punto de vista de la distribución ideológica de los votantes chilenos, su intento pasa por copar un espacio que hoy está vacío”.

En dicho contexto surge otro factor preponderante a considerar que es la Democracia Cristiana (DC), colectividad que tiene a Carolina Goic como su liderazgo más fuerte, pero que también podría interesarse en un candidato de sus características.

“Pero –subraya- eso implicaría, romper el eje histórico de la DC con los partidos de izquierda y el eje histórico de RN con la UDI. Por lo tanto, las esperanzas o expectativas que Allamand sea candidato presidencial bajo ese formato son prácticamente nulas”.

¿CARRERA APRESURADA?

Hasta ahora esta tentativa de Andrés Allamand es la más develada respecto de sus eventuales rivales del sector y otros que pudieran surgir en la oposición y que se muestran en las encuestas, tomando en cuenta que aún falta bastante para las elecciones y que hasta el Presidente Piñera, quien tiene un respaldo promedio que no supera el 30%, tuvo que intervenir para aplacar cualquier ímpetu.

“Aunque, por cierto, es muy temprano para hablar de candidaturas presidenciales también es verdad que los candidatos se van posicionando como presidenciables en la medida que ven una estructura de oportunidades favorable, que está dada por la debilidad del gobierno y la desorganización opositora”, apunta Morales.

El académico de la Universidad de Talca advierte que aunque podrían verse como movimientos muy adelantados, a los partidos políticos y coaliciones “les queda muy poco tiempo” para el perfilamiento, definición y posicionamiento de sus candidatos y pactos de cara a las elecciones más próximas que son las de alcaldes y gobernadores regionales en 2020, nóminas que deben estar definidas en julio de ese año.

“En este vacío es muy importante clavar las banderas y, dado ese escenario, es tardío que los partidos, a dos años de la elección presidencial y a uno de la elección local, todavía no sean capaces de unirse en torno a una figura común, particularmente desde la DC hasta el PS. Ya vimos que en el Frente Amplio hay candidata y en la centroderecha también hay aspirantes”.

POLARIZACIÓN DE LOS LIDERAZGOS

Con ese antecedente, el experto electoral sostiene que en la oposición se produce la discusión presidencial por una desesperación ante la ausencia de liderazgos nacionales. “Ninguno de los líderes que tienen los partidos políticos hoy día está despuntando en las encuestas de opinión y los únicos que figuran en ellas son personas del Frente Amplio”.

Por lo tanto, Morales subraya que “los partidos tradicionales de oposición comienzan a mirarse las caras, se dan cuenta de que no tienen una figura relevante y entonces empiezan a lanzar nombres prácticamente al boleo”.

Respecto al cariz de los liderazgos que ya se están posicionando, el analista precisa que “claramente, si uno se fija en ellos son todos polarizados. Beatriz Sánchez en la izquierda, José Antonio Kast en la ultraderecha, Lavín en la derecha tratando de arrancar hacia el centro, pero el vacío que hay en la centroizquierda es demasiado evidente. No hay aún una figura capaz de copar ese espacio”.

“Lo que está sucediendo en Chile es que la politización está arrancando desde los extremos y no en el centro. Si uno mira hacia atrás la politización del centro era mucho mayor con Aylwin, Frei, incluso Lagos, pero de ahí en adelante la politización ha disminuido a gran velocidad y son los extremos los que están mandando en esta competencia, pero los que deciden son los votantes de centro, que son los que se manifiestan más tardíamente en cuanto a su opción presidencial, y los candidatos que corren por los extremos tienen sus votantes cautivos”.

REARMARSE COMO SECTOR

Mauricio Morales también evaluó el escenario que espera a la oposición, ex Nueva Mayoría, considerando los quiebres de relaciones entre los partidos y, que al parecer la DC ya emprendió un rumbo individual en su planteamiento cómo referente de centro, señala.

En cuanto a la ex Nueva Mayoría ahí ya es más complicada la situación. La DC ya debe ir pensando en que su estrategia de desacople de los partidos de izquierda, me refiero al Partido Comunista y al Frente Amplio, y eso pasa necesariamente por nominar una figura presidencial que sea capaz de acompañar a los liderazgos locales a nivel municipal y regional para las próximas elecciones de alcaldes y gobernadores regionales”, remarca.

De lo contrario, agrega, “la DC va a salir trasquilada de toda esta estrategia innovadora e identitaria si es que no es capaz de consensuar en torno a una figura presidencial. Hoy por hoy la única figura que está en condiciones de generar un consenso al interior del partido, con lo difícil que es la DC es Carolina Goic”.

Recalcó que la senadora por Magallanes necesita “anclarse como la figura del partido” y no de un grupo ajeno al partido, aprovechando su figuración como uno de los liderazgos más reconocidos en la encuesta Cadem, por su postura más dialogante con el Gobierno y que, mayoritariamente, representa a la colectividad por sobre el obstruccionismo de otras figuras.

Asimismo, expresa, la falange tiene que pensar en construir una nueva coalición de centro, debe descartar todo acuerdo político programático con la izquierda, sin perjuicio de que pueda construir pactos electorales, instrumentales, que llevados a la elección uninominal de alcaldes y gobernadores regionales corresponde a pactos por omisión, es decir, establecer una competencia regulada con la izquierda ya que si compite sola en las elecciones será derrotada.

“Si bien el partido debe insistir en un perfil identitario distinto, y que eso se manifiesta en una nueva coalición de centro o junto al Partido Radical, a Ciudadanos, al PPD y esperando lo que decida el PS, también debe entender que una estrategia electoral con la izquierda es necesaria para evitar un triunfo arrollador de la derecha”, destaca.

SÁNCHEZ Y EL FRENTE AMPLIO

El experto también se refiere a la excandidata presidencial, Beatriz Sánchez, que marca una buena percepción ciudadana en Criteria (12%), Cadem (45%) y Cerc-Mori (21%)cómo podría sustentar una nueva postulación a La Moneda, si Cadem muestra que el 63% de los consultados cree que el Frente Amplio no está preparado para gobernar y que, incluso, más del 50% piensa que el conglomerado es poco dialogante, confiable y tolerante.

“El voto por Beatriz Sánchez fue muy distinto al voto por el Frente Amplio en la elección pasada, por lo tanto, la gente puede premiar los atributos personales de Sánchez, cuestión que es muy importante para la conducta electoral de los ciudadanos; pero, al mismo tiempo, puede castigar electoralmente a la coalición denominada Frente Amplio”, señala.

Precisa que eso es lo que se denomina voto cruzado, es decir, personas que votan por un candidato y que votan por una coalición distinta para elegir otros cargos de representación popular.

Claramente, explica, “la marca del Frente Amplio también se ha ido deteriorando por todos los conflictos internos que ha tenido este pacto”, además de la fuga de militantes como Alberto Mayol, Renato Garín, el Partido Humanista que parece que no tiene buena relación con Revolución Democrática, indica.

Es un pacto verde, conflictivo, inmaduro y permeable a cometer errores no forzados, y Beatriz Sánchez se ha encargado de no involucrarse de manera muy directa en la trifulca interna del Frente Amplio. Probablemente, por eso mismo, hoy aparezca como una de las figuras más importantes de la izquierda. En la medida que no se mezcle mantendrá esa condición”, completa Morales.

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