Movimiento feminista vuelve a proponer aborto legal en Argentina en año electoral

La norma, debatida por primera vez en 2018, fue rechazada por siete votos en el Senado tras obtener una histórica aprobación en la Cámara de Diputados al calor de multitudinarias manifestaciones que instalaron el pañuelo verde como símbolo de lucha feminista.

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La propuesta por la legalización del aborto en Argentina vuelve a instalarse desde este martes en el Congreso a instancias del movimiento feminista y asoma como uno de los temas álgidos de la campaña electoral para las presidenciales de octubre.

La norma, debatida por primera vez en 2018, fue rechazada por siete votos en el Senado tras obtener una histórica aprobación en la Cámara de Diputados al calor de multitudinarias manifestaciones que instalaron el pañuelo verde como símbolo de lucha feminista.

El proyecto para legalizar el aborto hasta la semana 14 de gestación iniciará su trámite parlamentario este martes, respaldado con la firma de 15 legisladores de distintos partidos y el renovado apoyo en las calles de una marea de pañuelos verdes.

El tema divide a Argentina, país del Papa Francisco y con fuerte raigambre católica. Al pañuelo verde, los antiabortistas han respondido en las calles con pañuelos celestes “provida”.

Organizaciones feministas creen ver en la renovación de 24 de las 72 bancas del Senado, prevista en las elecciones de octubre, una oportunidad para remover posiciones conservadoras. También se renovará la mitad de la Cámara Baja.

Sin embargo, se presume difícil el tratamiento este año de una norma políticamente incómoda.

PRESIÓN ELECTORAL

“La nueva presentación no es solamente volver con la ofensiva por el reclamo del derecho al aborto, sino presionar en el armado de listas de los partidos y lograr que todo candidato y candidata se pronuncie claramente”, dijo a la AFP Victoria Tesoriero, dirigente de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

En 2018 y tras un extenso debate público, la Cámara de Diputados aprobó la norma por un ajustado margen de 129 a 125 votos. El Senado la rechazó después por 38 a 31.

“Esta vez el tema ya está instalado en la sociedad, será una pregunta más natural para los candidatos que tendrán que decir qué posición llevarán al Congreso”, afirmó Tesoriero.

La diputada de izquierda Victoria Donda, una de las que rubrica la presentación del proyecto, consideró necesario “exigirle a los candidatos que aclaren su postura”.

“El aborto no es ‘piantavotos’ (espanta votantes), es una cuestión de salud pública”, afirmó.

El Presidente Mauricio Macri, que buscará su reelección, fue el año pasado el primer gobernante en habilitar el debate parlamentario. Pero se declaró “a favor de la vida”, aunque aseguró que si la norma se aprobaba no la vetaría.

La exmandataria y senadora Cristina Fernández, principal opositora y candidata a la vicepresidencia, que fue renuente a apoyar la ley durante sus dos mandatos de gobierno (2007-2015), votó a favor en 2018.

Su actual compañero de fórmula Alberto Fernández, candidato a la presidencia por el peronismo de izquierda, se ha declarado en favor de la despenalización, aunque sin avanzar en la legalización.

“Creo que no debe ser delito y que esto podríamos empezar a trabajarlo sin necesidad de avanzar tan rápidamente en la legalización, porque la legalización divide mucho a los argentinos”, dijo en una reciente entrevista.

ABORTO LEGAL

En Argentina, según la ley que rige desde 1921, el aborto es permitido cuando está en peligro la vida de la mujer o cuando el embarazo es producto de una violación, sin precisar las semanas de gestación.

Pero muchos médicos y algunos gobiernos provinciales se resisten a aplicar la ley y niñas de 11 años han sido obligadas a seguir el embarazo o sometidas a cesáreas por la judicialización de sus casos.

Un informe del privado Centro de Estudios de Población (Cedes), basado en proyecciones estadísticas, estimó que en Argentina se practican unos 450.000 abortos clandestinos cada año que dejan un centenar de mujeres muertas.

“Los abortos se siguen practicando en pésimas condiciones y las mujeres mueren en contextos de clandestinidad”, señaló Mariela Bielski, directora de Amnistía Internacional Argentina.

Según remarcó, corresponde al “Estado saldar su deuda y brindar acceso a servicios de aborto sin restricciones indebidas, sin discriminación y sin castigo”.