Ejército deja fuera a 1.537 conscriptos tras aplicación de examen sicológico

El asesinato y posterior suicidio cometido el pasado 16 de marzo por el soldado Marco Antonio Velázquez, llevó a la institución a chequear el estado de salud socioemocional de los jóvenes que realizan el servicio militar, test que reveló que esa cantidad no estaba apta para manipular armas.

199

“Esta es una decisión que la hemos tomado mirando la protección de los menores”, señaló este viernes el ministro de Defensa, Alberto Espina, al explicar por qué el Ejército retiró de sus filas a 1.537 conscriptos que reprobaron el examen sicológico que aplicó la institución a un total de 9.219 jóvenes que realizan el servicio militar.

La medida de carácter preventivo tiene como propósito evitar que se repitan desgracias como la ocurrida el 16 de marzo pasado, en la Escuela de Caballería Blindada del Ejército en Iquique, cuando el conscripto Marco Antonio Velázquez disparó al sargento segundo Fernando Zamorano y al cabo primero Pedro Benavides y luego se quitó la vida.

“Cuando se hace el servicio militar se utilizan armas y nosotros no queremos que puedan tener acceso a armas menores, que por distintas razones de su madurez sobre todo, puedan el día de mañana no hacer un uso adecuado de ellas”, indicó el secretario de Estado.

Los test aplicados por la rama castrense detectaron que los efectivos que serán marginados y que corresponden al 16,67% del total evaluado, mostraron rangos que los califican como “no recomendables” para usar armas.

Espina precisó que el proceso para cesar en sus funcione a los soldados no aptos “se hace en reserva con cada uno de ellos, se hace porque queremos que quienes porten armas en Chile estén con la madurez y preparación necesaria para hacerlo”.

El titular de Defensa acotó que la prueba sicológica servirá de antecedente e insumo para controlar el ingreso de los voluntarios a la institución, como también para que quienes hoy tienen que volver a sus casas, puedan trabajar en la dificultad que arroje el test y eventualmente vuelvan a las filas del Ejército.

“Si ese joven madura y tiene interés, a nosotros nos encantaría que pudiera volver a postular y se le volverá a hacer el examen”, recalcó la autoridad, añadiendo que la medida adoptada “muestra la responsabilidad del Ejército”.

“Una persona que porta un arma, tiene que tener un grado de madurez adecuado para saber que se trata de un entrenamiento, de un ejercicio militar, de realizar la guardia en alguna unidad militar, por lo tanto, hay que ser muy cuidadoso para evitar lo que ocurra lo que lamentablemente pasó hace tiempo atrás en el norte y que ocurre con mucha frecuencia en Estados Unidos y otros países”, fundamentó.

Por último recalcó que el servicio militar es un materia abordada con la mayor responsabilidad posible y “sobre todo porque nuestra idea es que los jóvenes no solo se preparen para saber cumplir las misiones de las fuerzas armadas, que son, Dios no lo quiera el día de mañana, una crisis internacional, pero sobre todo para trabajar en las emergencias, las catástrofes y también para los que quieran su educación técnica profesional, que es lo que el servicio está preparado para ofrecer en el futuro”.