Sri Lanka: más de 200 muertos en atentados a hoteles e iglesias católica

Según las primeras investigaciones, al menos dos kamikazes participaron en la serie de explosiones que se realizaron en medio de la celebración del Domingo de Pascua.

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El balance de los atentados que golpearon este domingo en Sri Lanka hoteles de lujo e iglesias católicas que celebraban la Pascua aumentó a 207 muertos y más de 450 heridos, anunció la policía.

Este balance incluye a las víctimas de las ocho explosiones registradas en esta turística isla, señaló el portavoz de la policía, Ruwan Gunasekera, en una rueda de prensa, que añadió que había tres personas detenidas.

Ante la gravedad de la situación, el gobierno ordenó un toque de queda de duración indeterminada que entró en vigor este domingo y el bloque temporario de las redes sociales.

Al menos dos kamikazes participaron en la serie de explosiones en iglesias y hoteles, según la policía y testigos.

En Orugodawatta, un kamikaze mató a tres policías el domingo por la tarde al inmolarse en un edificio de este suburbio del norte de la capital, Colombo, anunció la policía.

Esta explosión ocurrió a primera hora de la tarde y fue la octava en sacudir a la isla del sur de Asia.

Según testigos, al menos otro kamikaze habría estado implicado en la serie de ataques.

En el hotel de lujo Cinnamon Grand, un kamikaze hizo estallar su bomba en la fila de clientes que esperaba para ingresar en un buffet de Pascua en un restaurante del establecimiento.

“Se digirió al principio de la cola y se hizo estallar”, relató a la AFP un empleado. “Un gerente que recibía a los clientes forma parte de los que murieron instantáneamente”.

“Era el caos total”, agregó.

Esta explosión se produjo hacia en horas de la mañana en Sri Lanka, casi al mismo tiempo que otras dos explosiones en hoteles de lujo situados al lado, el Kingsbury y el Shangri-La.

En Negombo, al norte de la capital, 67 personas perdieron la vida en una iglesia y otras 25, en una iglesia de Batticaloa, en el este de la isla.

“ATAQUES COBARDES”

En un video filmado en una de las iglesias atacadas se veían numerosos cuerpos descuartizados por el suelo, lleno de escombros y de sangre. La explosión fue tan fuerte que provocó el desprendimiento de parte del techo.

El primer ministro esrilanqués Ranil Wickremesinghe calificó los ataques de “cobardes” e hizo un llamado por la unidad del país. 

El jefe de la policía de Sri Lanka, Pujuth Jayasundara, alertó hace diez días en una nota a los oficiales de alto rango de que un grupo musulmán radical planeaba ataques suicidas contra “iglesias importantes”.

Una agencia de inteligencia extranjera ha señalado que el NTJ (National Thowheeth Jama’ath) planea llevar a cabo ataques suicidas contra iglesias importantes así como la embajada india en Colombo”, señaló la alerta, vista por la AFP.

El NTJ es un grupo musulmán radical de Sri Lanka que se dio a conocer el año pasado cuando fue implicado en actos vandálicos contra estatuas budistas.

A su vez, el ministro de Finanzas, Mangala Samaraweera, tuiteó por su parte que los ataques habían matado a “numerosos inocentes” y parecían “un intento coordinado para provocar asesinatos, caos y anarquía”.

En un día tan especial para los católicos, el Papa Francisco expresó dirigiéndose a los fieles reunidos en la Plaza San Pedro del Vaticano su “tristeza” y se declaró cerca de “todas las víctimas de una violencia tan cruel”. 

La Unión Europea condenó los ataques y afirmó estar dispuesta a ayudar al país. La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, afirmó que los ataques fueron “actos contra todas las creencias y confesiones”.

“ESCENAS HORRIBLES”

Las primeras explosiones que se registraron tuvieron lugar en la iglesia de San Antonio, en la capital, y en la iglesia San Sebastián de Negombo.

“Atentado contra nuestra iglesia, por favor, vengan a ayudarnos si familiares suyos se encuentran aquí”, publicó la iglesia de San Sebastián en su página Facebook.

El ministro de Reformas Económicas, Harsha de Silva, dio cuenta en Twitter de “escenas horribles” en la iglesia de San Antonio y en dos de los hoteles atacados, que visitó.

“Vi fragmentos de cuerpos desperdigados por todas partes”, tuiteó, añadiendo que había “muchas víctimas, incluyendo extranjeros”.

Sri Lanka, con una población de 21 millones de habitantes, es un país mayoritariamente budista que cuenta con unos 1,2 millones de católicos.

Junto al 70% de budistas, los hinduistas representan un 12%, los musulmanes un 10% y los cristianos un 7%.

Los católicos son percibidos como una fuerza unificadora ya que tienen adeptos tanto entre los tamiles como los cingaleses.

Sin embargo, algunos cristianos son mal vistos porque apoyan las investigaciones exteriores sobre los crímenes presuntamente cometidos por las fuerzas armadas contra los tamiles durante la guerra que culminó en 2009.

Según la Organización de Naciones Unidas, el conflicto de 1972 a 2009 dejó entre 80.000 y 100.000 muertos.

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