Disney lanzará su plataforma streaming en noviembre en Estados Unidos

Disney+, que será una de las principales competencia de Netflix, recién llegará a Latinoamérica en el primer trimestre de 2021.

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Disney anunció que en noviembre lanzará su plataforma de videos en línea y peleará en los dominios de Netflix ofreciendo a un precio más barato su rico catálogo.

Teniendo en cuenta la notoriedad de la casa de Mickey y de su catálogo, esta plataforma es tremendamente esperada en un mercado del streaming ya suficientemente abastecido pero que sigue creciendo a medida que los consumidores cambian sus hábitos, en detrimento de las ofertas tradicionales de las televisiones por cable y por satélite.

Disney+ se lanzará el 12 de noviembre en Estados Unidos por 6,99 dólares al mes, un precio “que hemos querido que sea accesible” al máximo número de consumidores posible, según comentó este jueves Bob Iger, jefe de la World Disney Company, al presentar esta nueva oferta a los inversores.

Después se lanzará en otras regiones del mundo, empezando por Europa occidental, precisaron los ejecutivos del gigante estadounidense, que acaba de concluir su compra de buena parte de 21st Century Fox, inflando así aún más su catálogo. A Latinoamérica recién llegará en el primer trimestre de 2021.

“La plataforma Disney+ está siendo construida sobre esas bases, con un contenido y una tecnología con la que ninguna otra compañía puede rivalizar”, aseguró Iger, que además prometió más de 25 series y de 10 películas originales durante el primer año.

El grupo propondrá especialmente una serie animada derivada de “Toy Story” y otra de gran presupuesto del universo “Star Wars” llamada “The Mandalorian”.

La plataforma propondrá el catálogo de las producciones Disney, pero también de Pixar, las entregas de “Star Wars” y Marvel y programas de National Geographic, así como las 30 temporadas de la serie “Los Simpsons” (procedentes de Fox).

El filme “Capitana Marvel” actualmente en sala, estará disponible en exclusividad a partir del lanzamiento, tras el cual sus abonados podrán acceder a un total de 7.500 episodios de series, 400 películas del catálogo histórico y 100 filmes más recientes.

PISANDO FUERTE

Al fijar su precio en 6,99 dólares, Disney+ llega pegando fuerte, ya que el abono de base de Netflix en Estados Unidos es de 8,99 dólares al mes. Con un catálogo tan enorme, además, Disney se verá menos obligado que Netflix a invertir masivamente en contenidos originales para atraer abonados.

La compañía prevé “de 60 a 90 millones de suscriptores en el mundo de aquí a fin del (ejercicio presupuestario) 2024”, dos tercios de ellos en Estados Unidos, precisó la directora financiera Christine McCarthy, añadiendo que el grupo pensaba invertir unos 1.000 millones de dólares en contenidos originales el primer año.

El grupo que, por otra parte, no anticipa beneficios para Disney+ los primeros cinco años, concluyó a finales de marzo la adquisición de los estudios Fox, fundados en 1935 en Los Angeles, y de otros activos de Rupert Murdoch como las cadenas de televisión FX y National Geographic.

El mercado del streaming, dominado por Netflix y sus 140 millones de abonados, es hoy en día el paso inevitable de los grupos mediáticos y tecnológicos.

Amazon también está presente con Prime Video, y Apple acaba de anunciar su propia plataforma, Apple TV+, que se lanzará este año en una fecha y a un precio que no se conocen todavía.

Está previsto que WarnerMedia (anteriormente Time Warner), que fue comprado por el operador de telecomunicaciones AT&T, se lance también ese año en la contienda, y que NBCUniversal (grupo Comcast) lo haga el año próximo.

Una de las consecuencias de esta explosión del número de actores es la fragmentación progresiva de las ofertas: Disney ya había anunciado que iba a retirar progresivamente su catálogo de Netflix.

Por lo tanto “creo que Disney no será amenaza para Netflix”, estima John Meyer, de la sociedad de inversión Transpire Ventures, que añade que “Netflix sabe mejor que nadie lo que quieren” los consumidores.

Otra consecuencia: los consumidores podrían encontrarse obligados a suscribirse a cuatro o cinco plataformas para poder disfrutar de una oferta diversificada.