Rojas ad portas de asumir presidencia de la Comisión de Educación dispara contra la pérdida de la gratuidad

Parlamentaria del FA, que este martes asume el liderazgo de esta instancia, remarca a La Nación que esto evidencia que "estamos frente a una beca o un beneficio y no frente a un derecho”. Dice que cuando fue presidenta de la FECH advirtió que ello ocurriría.

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Varios temas preocupan a la diputada del Frente Amplio, Camila Rojas, que este martes asume la presidencia de la Comisión de Educación de la Cámara. Uno de ellos es el término de la gratuidad para 27 mil estudiantes universitarios que extendieron la duración de sus carreras en un periodo mayor a lo que estas duran.

“El que estudiantes pierdan la gratuidad, evidencia que estamos frente a una beca o un beneficio y no frente a un derecho”, remarca la parlamentaria y ex presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FEH).

“Siendo dirigente estudiantil me tocó advertir este tema”, recuerda en conversación con La Nación. Y añade que el discurso que hoy tiene en esta materia la ministra del ramo, Marcela Cubillos, “es peligroso”, “pero no es nuevo”, apunta.

La legisladora admite que coincide con el Consejo de Rectores (Cruch) que ha planteado la necesidad de que la gratuidad se extienda dos semestres más de lo que dura la carrera.

Rojas manifiesta que “en 2011, al comienzo de la movilización estudiantil, en el primer gobierno del Presidente Sebastián Piñera, también se contraponía la educación preescolar a la superior, intentando hacer un versus de derechos”.

Una muestra de ello –agrega- es lo expresado hace algunos días por la titular de Educación al señalar que “cuando al lado tenemos cerca de 170 mil niños que ni siquiera asisten al colegio, (…) cuando uno de cada dos niños solamente asiste a jardines en los niveles más vulnerables, cuando tenemos que la gratuidad hoy está beneficiando a un 30% de los alumnos vulnerables, pero la gran mayoría de los alumnos que están en los primeros seis deciles no estudia con gratuidad, es cuando tenemos que tomar opciones éticas fundamentales”.

Sobre esta postura, la legisladora de Comunes afirma que “acá el gran derecho es el derecho a la educación y a una educación de calidad en todos los niveles. En ese sentido, el enfoque de la ministra es anti derechos y hay que evidenciarlo”.

ADMISIÓN JUSTA REABRIÓ EL DEBATE POR LA JUSTICIA

La parlamentaria de oposición también se enfoca en otro tema que, a su juicio, es muy importante y que es la base de todo en materia educacional como es la “justicia”, ya que los proyectos del Ejecutivo agrupados en el concepto Admisión Justa, intentan volver al modelo de segregación que es el que finalmente hace que desde el comienzo los niños no tengan una educación de calidad pareja para todos.

Según la parlamentaria, el Gobierno “no tenía claro lo que quería presentar” a la hora de enviar las iniciativas para permitir la selección por mérito en liceos de alta exigencia y para reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE), pero -recalca- “hay algo interesante, que es que se reabrió la discusión de la necesidad de hacer cambios en educación”.

Dicho eso, la otrora líder de la FECH subraya que esa apreciación no se debe a que esté de acuerdo cien por ciento en los planteamientos que hace el Ministerio de Educación y que se trabajarán en la sede del Parlamento, sino porque ha propiciado que se reactive la discusión en un tema de fondo que es la justicia en educación.

“O sea, el gobierno anterior hizo hartos cambios pero, sin embargo, queda mucho por hacer; y este Gobierno reabrió la discusión en el nombre de la justicia, que es una cuestión que nosotros también disputamos” y a lo que intentarán sacarle partido desde su sector cuando comience la discusión.

Enfatiza que “lo principal que queda en evidencia en esta discusión es que todavía tenemos un sistema de educación que no es justo, porque la mayoría de los colegios no son buenos. Entonces, lo que terminamos haciendo es que los niños y niñas, particularmente los padres y apoderados, se tengan que ir a un colegio malo finalmente”.

VOLVER A LA SEGREGACIÓN

Camila Rojas subraya que el problema que tiene Chile es que hay muy poca matrícula de calidad y, por lo tanto, hacen competir a los niños por esos pocos cupos.

Para nosotros el problema principal es de justicia, y, en ese sentido, creemos que el Gobierno lo que hace es volver a una segregación con la que nosotros no estamos de acuerdo, sobre todo, en darle más poder a los colegios para que mediante sus proyectos educativos, terminen seleccionando a los estudiantes”, subraya.

La legisladora frenteamplista precisa que han revisado los textos que el Ejecutivo ha presentado como la “ley Machuca”, que incluye cambios al SAE (Sistema de Admisión Escolar) y, además, tiene la propuesta de que los colegios particulares pagados también tengan un 30% de estudiantes prioritarios, articulado que ya está viendo la comisión del ramo.

El Gobierno como solución mete toda esta idea del mérito, pero lo que nos dice es que unos pocos niños van a ir a colegios buenos y la gran mayoría a un colegio malo. Entonces, nosotros desde el Frente Amplio, particularmente hemos querido poner este debate de fondo”, señala.

Rojas recalca que ese tipo de discriminación no está con la Reforma Educacional de la administración de la Bachelet, y que la gestión de Piñera intenta poder canalizar esa molestia de parte de los padres, madres y apoderados haciendo estas propuestas que se exponen como una oportunidad para que éstos elijan la educación de sus hijos sin pensar en el trasfondo.

Con estos proyectos no se ve una intención de emparejar la cancha, no es esa la intención que tiene porque si ese fuera el debate de fondo, estaríamos hablando de mejorar la educación pública, que sea de buena calidad y que más niños y niñas tengan acceso a una educación de calidad”, sostiene.

“NO HAY VOLUNTAD”

Requerida si en este escenario el Gobierno deja de manifiesto que no hay voluntad para generar ese cambio, señala enfática: “Claro. Hacer un cambio de esta envergadura que implica mejorar la calidad de todas las escuelas, evidentemente requiere voluntad y hasta ahora esa voluntad no está existiendo”.

“Creo que la educación chilena es el fiel reflejo de la sociedad que tenemos que es muy neoliberal. Con el sistema antiguo y los resabios que quedan del mismo, segregarse en los colegios conforme a la capacidad de pago que se tenía, es finalmente una postura ideológica y mediante la educación nosotros formamos sociedad. Esas posiciones políticas se han reflejado en la segregación”, asevera.

LEY MACHUCA: ¿SOLUCIÓN O PARCHE?

Respecto a si el proyecto de “ley Machuca” es un beneficio o parche en el actual sistema educacional, la diputada aclara que en materia de recursos es limitado porque al ser una moción parlamentaria no puede incluir presupuestos para financiamiento, que sólo proviene del Estado.

“Pero, lo que quisimos hacer es presentar los cambios al SAE, que son cambios que se han presentados como necesarios y que hoy dirigen el algoritmo, están de acuerdo, pero además abrimos una discusión que nos parece importante que es el tipo de sociedad que queremos”.

Precisa que “lo que pasó con la reforma de la expresidenta Bachelet es que los colegios particulares pagados no se tocan y nosotros decimos que en un país tan segregado como el nuestro, en donde los ministros y los grandes empresarios salen de un puñado de colegios que no es más que el 7% de la matrícula, pero que después terminan muy sobrerrepresentados, nos parece importante también discutir sobre sus colegios”.

UNIDAD EN POS DE UNA CAUSA

La ex dirigente estudiantil destaca que en este tema, que es uno de los emblemáticos para quienes fueron líderes de los movimientos en demanda de una educación gratuita y de calidad y que hoy está en el Congreso para conseguir su objetivo, hay unidad en el Frente Amplio y con los demás partidos de oposición.

En la discusión parlamentaria al menos ahora como oposición nos hemos mostrado bastante unidos y cohesionados en las materias en las que debemos avanzar y las que vamos a abrir y por eso espero que esa unión se sostenga”, enfatiza.

Y completa: “Me parece que esta discusión traspase las murallas del Congreso porque finalmente es un debate que afecta a los niños y niñas, y a sus padres y madres, y esa también es nuestra responsabilidad, escucharlos a todos, sobre todo respecto de qué es la justicia en la educación con una educación pública fortalecida”.