Fuerzas antiyihadistas rastrean bastión del EI antes de oficializar la caída del califato

Apoyadas desde el aire por una coalición internacional encabezada por Estados Unidos, las FDS entraron esta semana al campamento donde estaban atrincherados los últimos yihadistas, en Baghuz, en los confines orientales de Siria.

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Las Fuerzas árabo-kurdas que realizan la ofensiva contra el último bastión del grupo Estado islámico rastrillaban el jueves el último sector del EI en Baghuz, preludio al anuncio oficial de la caída del “califato”.

“Las operaciones de rastrillaje siguen en el campamento de Baghuz”, indicaron las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) en una breve declaración enviada a los periodistas.

Las FDS, coalición kurdo-árabe, negaron informaciones divulgadas el jueves por la mañana según las cuales este último enclave yihadista habría caído.

“Las informaciones sobre una liberación total de la localidad (de Baghuz) son infundadas”, afirmó el comandante de la operación.

Las FDS lanzaron su ofensiva final en Baghuz, en la provincia de Deir Ezzor, a principios de febrero.

Unas 67.000 personas dejaron el enclave en lo que va del año, entre ellos 5.000 yihadistas, detenidos luego de rendirse, según las FDS.

El “califato”, que proclamó a mediados de 2014 el EI cubría amplios sectores de Siria e Irak. La pérdida total de Baghuz significaría el fin territorial de su “califato”, luego de la derrota de EI en 2017 en Irak.

Apoyadas desde el aire por una coalición internacional encabezada por Estados Unidos, las FDS entraron esta semana al campamento donde estaban atrincherados los últimos yihadistas, en Baghuz, en los confines orientales de Siria.

“Desde que las operaciones terminen, anunciaremos la liberación”, afirmó a los periodistas el portavoz de las FDS, Mustapha Bali.

Bali fue prudente el martes al asegurar que “no se trata de un anuncio de victoria, sino de un progreso significativo”.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) confirmó la continuación de las “operaciones de rastreo (…) en lo que queda de túneles y trincheras”, en busca de yihadistas emboscados o escondidos.

En el terreno, un equipo de la AFP vio el miércoles camiones que transportaban personas, especialmente mujeres y niños, desde Baghuz.

Un niño yazidí evacuado a bordo de uno de esos camiones afirmó a un periodista de la AFP que los buses que salen del reducto yihadista estaban llenos.

EVACUADOS DESBORDAN LOS CAMPAMENTOS

En espera del fin oficial de la operación lanzada el 10 de septiembre último contra el último bastión yihadista, las personas desbordaban un campamento de desplazados en condiciones extremas criticadas por varias ONG.

La mayoría son trasladados hacia el campamento de Al-Hol, donde más de 72.000 personas, de ellas más de 40.000 niños, están ahora instalados, según la ONG Comité internacional de rescate (IRC).

Entre ellos, unos 2.000 nuevos evacuados, en especial mujeres y niños, llegaron el miércoles, según la misma fuente.

Desde diciembre, 132 personas, entre ellos una gran mayoría de niños de menos de cinco años, murieron cuando iban camino al campamento o poco después de su llegada, agregó la IRC.

“UN LUGAR PEQUEÑO”

El miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el último bastión del EI en Siria habría “desaparecido” para el final del día. “Hay un lugar pequeño (aún en manos de los yihadistas) que desaparecerá esta noche”, aseguró Trump.

Trump, quien había anunciado en diciembre la retirada de unos 2.000 soldados estadounidenses desplegados en Siria, indicó el miércoles que 400 de ellos seguirían finalmente en el terreno “por un tiempo”.

El anuncio inicial sorprendió a los aliados de Washington en la coalición.

El miércoles, el ministro francés de Relaciones exteriores subrayó que Francia espera aun precisiones de Estados Unidos sobre el mantenimiento de su presencia militar para decidir sobre su contribución a la seguridad en las zonas del noreste bajo control kurdo.

El EI proclamó en 2014 un “califato” en vastas regiones entre Siria e Irak, pero con el tiempo se ha reducido al mínimo su implantación.

Pero el grupo yihadista ya ha mutado en una organización clandestina y sigue realizando ataques sangrientos.

La guerra en Siria ha causado 370.000 muertos y millones de desplazados y refugiados desde 2011.