Decisión del Papa sobre cardenal Barbarin enfurece a víctimas de abuso sexual

El Pontífice ha defendido desde hace tiempo al cardenal francés desde que estalló el escándalo en la arquidiócesis francesa, al rechazar su renuncia al considerar que sería algo sin sentido aceptarla antes del juicio.

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Como la “la gota que rebasó el vaso”, calificaron las víctimas de pederastia en la diócesis de Lyon, tras conocer la decisión del Papa Francisco de rechazar la dimisión presentada al Vaticano por el cardenal y arzobispo de esa diócesis, Phillippe Barbarin.

El Pontífice hizo valer la presunción de inocencia en el caso del prelado, quien fue condenado el pasado 7 de marzo como encubridor del sacerdote Bernard Preynat, que cometió abusos sexuales contra menores de edad en campamentos scouts en los años ’80 y ‘90, caso que estalló en 2014 en la ciudad emplazada al este Francia.

Este anuncio provocó la indignación de los afectados, quienes dijeron no comprender por qué la máxima autoridad de la Iglesia Católica mundial optara por obviar que su representante más alto en Francia, tiene una sentencia prisión remitida que le otorgó la justicia ordinaria.

Me parecía improbable que (el Papa) pudiera cometer semejante error. Es increíble”, reaccionó en declaraciones a la AFP, François Devaux, cofundador de la asociación de víctimas la Parole libérée (la Palabra Liberada), añadiendo que “este hombre logrará matar a la Iglesia”.

Otro que reaccionó fue el dirigente de la misma entidad, Pierre-Emmanuel Germain-Thill, quien fustigó la decisión, calificándola como “chocante” y “un nuevo paso en falso” por parte del Pontífice.

En una declaración en la que tomó inusualmente distancia con la Santa Sede, la Conferencia Episcopal francesa se manifestó “sorprendida” de una situación que catalogó como “inédita”.

El presidente de la entidad clerical, monseñor Georges Pontier, precisó que comprendía que la acción de Francisco resulta del “conflicto entre dos exigencias”, aquella de “respetar el curso de la justicia” y aquella de “cuidar el bien de la diócesis de Lyon”.

A principios de marzo, el proceso del cardenal Barbarin se convirtió en el símbolo de la crisis de la Iglesia frente a la pederastia del clérigo Preynat que todavía no ha sido juzgado.

Durante el juicio, el cardenal insistió y repitió que “nunca se escondió y mucho menos encubrió esos hechos tan horribles” al referirse a los informes y consejos dados por el Vaticano sobre el caso.

Sin embargo, el dictamen lo culpa de haber optado por no decir nada a las autoridades francesas “para preservar la institución del escándalo”, con lo que de hecho impidió que otras víctimas denunciaran los abusos sexuales padecidos.

Los abogados del cardenal Barbarin apelaron y tendrá que esperar el fallo de este segundo juicio para conocer la suerte definitiva del presbítero.

“Nosotros esperamos que el proceso en apelaciones se realice lo más rápido posible, en julio o septiembre”, declaró a la AFP el defensor, André Soulier, quien celebró la decisión papal.

El Papa, de quien se dice es cercano a Barbarin, ha defendido desde hace tiempo al cardenal francés. Cuando estalló el escándalo en 2014, también rechazó su renuncia al considerar que sería algo sin sentido, “una imprudencia”, hacerlo antes del juicio al considerando como el “símbolo del silencio” de la institución frente a estos delitos.

Papa invoca “presunción de inocencia” y rechaza dimisión de cardenal acusado de encubrir pederastia