Un Boeing 737 de Ethiopian Airlines se estrella con 157 personas a bordo

No hubo sobrevivientes del accidente. Las víctimas del accidente eran de 32 nacionalidades diferentes, precisó la compañía, pero ninguna latinoamericana.

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Un Boeing 737 de Ethiopian Airlines que despegó de Adís Abeba con destino a Nairobi se estrelló este domingo por la mañana poco después de despegar con 157 personas a bordo, que no sobrevivieron a la tragedia.

“Ethiopian Airlines lamenta confirmar que su vuelo ET302/10 de marzo que cubría la ruta Adís Abeba-Nairobi tuvo un accidente”, indicó la compañía en un boletín informativo publicado en Twitter.

En un segundo boletín publicado unas horas más tarde la compañía confirmó que “no hay sobrevivientes” y publica una foto del presidente de la compañía, Tewolde GebreMariam, en el lugar del accidente.

Las víctimas del accidente eran de 32 nacionalidades diferentes, precisó la compañía. Entre los 149 pasajeros y ocho tripulantes había dos españoles, 32 kenianos, 18 canadienses, nueve etíopes, ocho italianos, ocho chinos, ocho estadounidenses, siete franceses, siete británicos, seis egipcios, cinco holandeses y cuatro indios.

En el lugar del accidente, la AFP constató el despliegue de militares y policías, así como la presencia de un equipo de investigación de la Agencia etíope de aviación civil. Policías de civil prohibieron la a AFP sacar fotos en el lugar.

El Boeing 737 había despegado del aeropuerto internacional Bole de Adís Abeba. El piloto reportó “dificultades” poco después del decolaje y pidió regresar al aeropuerto, indicó a la prensa Tewolde GebreMariam.

“El piloto mencionó que tenía dificultades y que quería regresar”, los controladores “lo autorizaron” a dar media vuelta y regresar a Adís Abeba, declaró en conferencia de prensa en Adis Abeba.

Las condiciones meteorológicas eran buenas el domingo por la mañana en la capital etíope.

El aparato se estrelló en la región de Bishoftu, a unos 60 km al sur de Adís Abeba.

El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, expresó en Twitter sus “profundas condolencias a las familias de los que perdieron sus allegados en el vuelo regular” de Ethiopian Airlines.

“Estamos afligidos por las noticias que indican que un avión de línea de Ethiopian Airlines se estrelló seis minutos después de despegar en dirección a Nairobi. Mis oraciones son para todas las familias y a los allegados de los que estaban a bordo”, dijo a su vez en Twitter el presidente keniano, Uhuru Kenyatta.

El constructor estadounidense Boeing indicó el domingo estar “profundamente triste” por la muerte de las 157 personas.

UN AVIÓN RECIENTE

La compañía estableció una célula de crisis para informar a los pasajeros y habilitó líneas telefónicas para los familiares y allegados de los pasajeros del aparato.

En su cuenta Twitter, los colores característicos de la compañía fueron reemplazados por negro y blanco.

En el aeropuerto internacional de Nairobi los allegados de los pasajeros dieron cuenta por la mañana a AFP de sus pocas esperanzas de volver a ver a sus parientes.

“Espero que todo vaya bien”, dijo Peter Kimani, que fue al aeropuerto a buscar a su hermana Florence Wangari, una enfermera “que viaja mucho”. “Sólo podemos rezar para que no haya subido al avión”.

Jalid Ali Abdulrahman fue al aeropuerto a buscar a su hijo. Se enteró allí que el avión se estrelló. “Estaba en estado de shock, pero poco después mi hijo me llamó para decirme que seguía en Adís Abeba, que no había subido al aparato”, dijo.

La compañía Ethiopian Airlines, controlada en su totalidad por el Estado etíope, tuvo una fuerte expansión los últimos años. Su flota, la más importante del continente africano, tiene más de 100 aparatos.

En 2018 un estudio de la consultora ForwardKeys indicaba que Adís Abeba había superado a Dubái como primer aeropuerto de tránsito para los pasajeros que llegan al África subsahariana.

El Boeing 737-800 MAX que se estrelló era un aparato reciente, entregado en 2018 a la compañía.

El último accidente grave de un avión de línea de Ethiopian Airlines fue el de un Boeing 737-800 que estalló poco después de su despegue de El Líbano en 2010. Los 83 pasajeros y siete miembros de la tripulación murieron.