Sube la tensión en Cachemira: India y Pakistán aseguran que derribaron aviones

Ambos países disputaron tres guerras en el pasado, dos de ellas sobre la posesión de Cachemira, región del Himalaya habitada en su mayoría por musulmanes, dividida entre los dos y reivindicada por ambos.

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La tensión entre India y Pakistán subió un peldaño este miércoles al afirmar ambos países, que derribaron aviones “enemigos”, en una dramática confrontación entre las dos potencias nucleares fronterizas que, sin embargo, reiteran querer evitar “la escalada”.

Esta situación desencadenada el martes alarmó a la comunidad internacional, que teme un conflicto abierto entre estos dos enemigos alrededor de la disputada región de Cachemira, centro de la discordia por décadas.

El primer ministro paquistaní Imran Khan confesó su preocupación por los acontecimientos: “¿Podemos permitirnos el mínimo paso en falso con el tipo de armas que tenemos y que tienen?”, preguntó en referencia al arsenal nuclear de ambas naciones.

“Si la escalada comienza aquí, ¿hasta dónde irá?”, lanzó el mandatario durante un breve discurso televisado esta jornada, renovando su llamado a Nueva Delhi a “ir a la mesa de negociaciones”.

Más temprano, la ministra india de Relaciones Exteriores, Sushma Swaraj, pareció abogar también por la calma, señalando durante un desplazamiento en China que “India no desea la escalada”.

Los acontecimientos se precipitaron en la región desde que el ejército indio afirmara el martes haber realizado un “ataque preventivo” contra un campo de entrenamiento del grupo islamista Jaish-e-Mohammed (JeM) en Pakistán.

Este grupo rebelde había reivindicado un atentado suicida en la Cachemira india que mató al menos a 40 paramilitares indios el pasado 14 de febrero.

Un “gran número” de combatientes murieron durante este ataque, según Nueva Delhi, que afirma que el grupo preparaba nuevos atentados en India.

Por su lado Islamabad denunció una “agresión intempestiva” y prometió responder “a la hora y en el lugar de su elección”.

Estados Unidos, China, Gran Bretaña, Francia y Rusia llamaron a India y a Pakistán a la “moderación”, al igual que la representante de la diplomacia europea Federica Mogherini.

PILOTO CAPTURADO

Las fuerzas armadas paquistaníes afirmaron esta jornada haber derribado dos cazas indios en su espacio aéreo, uno de los cuales habría caído en el lado indio de Cachemira y el otro en el lado paquistaní y dio cuenta inicialmente de la captura de dos pilotos, uno de los cuales habría sido trasladado al hospital, antes de precisar más tarde en Twitter que tenía en posesión a “un solo piloto”.

Está siendo tratado “según las normas de la ética militar”, afirmó el ejército, que publicó un vídeo en el que se veía al piloto sentado y bebiendo té en un lugar desconocido. Este declara en inglés que está casado y que le tratan bien, pero se niega a responder a otras preguntas.

Nueva Delhi anunció por su parte haber “perdido un Mig-21”, cuyo piloto está “desaparecido en combate”. India pide “su retorno inmediato y en toda seguridad”, indicó después el ministerio de Relaciones Exteriores.

India afirmó igualmente haber derribado un avión paquistaní, lo que Islamabad desmintió.

VUELOS CANCELADOS

Señal de la volatilidad de la situación, Pakistán cerró su espacio aéreo “hasta nueva orden”, provocando la cancelación o cambios de itinerarios de numerosos vuelos comerciales.

En India, al menos nueve aeropuertos del norte del país fueron cerrados brevemente a los vuelos civiles.

La situación era igualmente muy tensa en la Línea de Control, frontera de facto en Cachemira.

Contactados por la AFP, los habitantes describieron intensos disparos de artillería entre los ejércitos indio y paquistaní en varios sectores en la madrugada del miércoles.

Los disparos de obuses desde ambas partes de la frontera de facto son habituales en esta zona, una de las más militarizadas del mundo.

“Hemos pasado la noche en el terror más absoluto. Los obuses no cayeron en el pueblo pero los aviones de caza siguen volando sobre nosotros”, contó Tariq, un habitante del pueblo de Kamalkote, en el lado indio.

Cuatro personas, entre ellas dos niños, murieron el martes en un intercambio de disparos entre militares indios y paquistaníes cerca de la Línea de Control. Más de 2.000 personas huyeron de su domicilio en el lado paquistaní tras los disparos, indicaron responsables paquistaníes a la AFP.

India y Pakistán disputaron tres guerras en el pasado, dos de ellas a propósito de Cachemira, región del Himalaya habitada en su mayoría por musulmanes, dividida entre los dos países y reivindicada por ambos.

Estos incidentes son la primera crisis exterior mayor del primer ministro paquistaní, Imran Khan, considerado como cercano al todopoderoso sector militar paquistaní y que llegó al poder el año pasado prometiendo diálogo con Nueva Delhi.

El primer ministro nacionalista indio, Nerendra Modi, cultiva por su parte una imagen de hombre fuerte y buscará un segundo mandato en primavera. Se encontraba bajo una fuerte presión de la opinión pública para vengar el atentado del 14 de febrero.

El analista del Wilson Center, Michael Kugelman, declaró que “duda que India esté dispuesta a la desescalada en este momento”. “Pero el piloto indio capturado da a Islamabad una ventaja de negociación clave”, señaló en Twitter.