“Violento Parra”, trovador ABC1, se prepara para debutar en el Festival de Viña

La pareja de comediantes Mauricio Palma y Ricardo Schoenmakers, reconocidos por sus personajes parodia “Violento Parra”, “El Hermano de las parábolas” o “Narco Enríquez Aminoplis”, no entregan detalles de su rutina en la Quinta Vergara, pero en entrevista con La Nación saltan el cerco de los temas que incomodan al poder y prometen un 2019 cargado al humor negro.

1206

En su último show en vivo antes de partir al Festival de Viña del Mar, Mauricio Palma pide, con ironía, reconocer lo extraordinario que es Chile antes de quejarse del estado de las cosas. “¡Sí, Chile es bacán! Uno se queja de malagradecido no más. Chile es un país bacán, si le restas las AFP y todo lo que han robado, si le restas a los pacos y todo lo que se han robado. Hay que sacar también antes a todos esos guatones de Gasco, claro. Chile es bacán. A veces creo que no merezco tanto”, dice.

En el mismo escenario, convive con su alter ego, “Violento Parra”, trovador ABC1, que recurrentemente abre sus shows con una mueca. Pero hasta el personaje tiene sus límites más allá de la cota 1000 y se ha desmarcado de los recientes bochornos cuicos de los abogados Cristán Rosselot y Matías Pérez Cruz.

“Pérez Cruz no es amigo mío. Lo ha intentado, sí. Pero con ese traje de baño… jamás sería mi amigo”, señala sobre su vecino en las faldas de La Parva. Y agrega, sobre ese mismo caso, que no se explica para qué los pobres van a veranear al lago Ranco teniendo Cartagena para hacerlo. “Bueno, a los rotos les encanta el agua, sino mira lo que pasó en el Jardín Japonés”, detalla.

Fuera de eso, Palma ha estado macerándose como uno de los números más sorprendentes del Festival de Viña del Mar. El comediante, que lleva 15 años de carrera en teatros, bares y videos de Youtube, debutará en la Quinta el jueves 28 de febrero, la misma noche de los Backstreet Boys.

La mitad siniestra de “No tiene nombre” (NTN) es Ricardo Schoenmakers, cofundador del webshow y también guionista de las rutinas de Palma. Adelanta las expectativas de su salida al escenario festivalero de un país que es generoso en material para humoristas, ha dicho. Desde la gestión del gobierno hasta la secta del Temucano.

“La secta de Tito Fernández me dio rabia, risa y al final, asco. Una extraña mezcla, pero me quedo con lo último. Detrás de eso hay todo un mundo de soledad, depresión, carencias varias y por supuesto, el abusador que toma todos esos elementos y los usa para sus perversiones. Un poco como el modelo de negocio de todas las iglesias de barrio. Me pregunto cuántos ‘maestros’ más estarán usando el mismo ‘modelo de negocio’ a lo largo de Chile. Era increíble el mundo que tenía bajo ese poncho, el hombre. ¿Qué dirán sus amigos extraterrestres de todo esto?”, se pregunta.

“EL PARLAMENTO ES UNA ESPECIE DE SQP”

Schoenmakers aprovecha el periodo para comparar el Festival de Viña con el “festival de la política”. Cree que el actual Gobierno partió como avión… “pero como un Casa 212 del que nadie tenía claro si llegaba a destino. Como dice un amigo cuando le dan arroz con huevo: ‘Otra vez lo mismo’”.

“El Parlamento ha demostrado ser una especie del SQP de la política: Siempre al final el diputado Urrutia va a decir algo polémico, porque ya cachó que eso le da tribuna. En el caso de las interpelaciones también sabemos que no va a pasar nada, que igual todos se arreglarán en el pasillo y que todo es un capítulo más del reality más caro e inútil de nuestro país”, señala el guionista.

Dice que le gustaría ver un programa de TV como los realities policiales o de aduanas que exponen a criminales y migrantes, pero en versión pelolais con peleas de zorrones y cuicos. En lugar de eso, “tenemos matinales con más integrantes que un equipo de handball. El formato matinal de ahora es como un vertedero de la TV. Hay mucha basura, pero igual hay reciclaje. Si ves el gag de Plan Z “Veranéandola” (https://www.youtube.com/watch?v=Tk79xB1vlgM) y lo comparas con cualquier matinal, puedes ver que la TV se quedó dormida hace mucho tiempo haciendo lo mismo. No tienen el menor interés de hacer televisión útil”, cree. Hasta ahora, sigue funcionando la fórmula de “hacer llorar a la vieja”, explica Schoenmakers.

La lapidaria crítica, también tiene nombre y apellido. “Los Matinales son la vergüenza de nuestra televisión. Me imagino a los editores de prensa el fin de semana, pensando la pauta pal lunes: ‘Hueón, terrible lo de Catrillanca, pero mira, tráete al paco que baila como Michael Jackson y a Mon Laferte para partir’. El otro día Piñera en Bienvenidos dijo ‘el 11 de septiembre de 1973…’ y la Argandoña interrumpió con un ‘buena fecha’, y todos como si nada. Ahora, tampoco es que espere demasiado de Polo Ramírez, pero cosas así son inaceptables. La transición terminará el día en que saquen a Patricia Maldonado y Argandoña de pantalla, pero así como vamos, terminarán leyendo la cadena nacional desde La Moneda”, remarca.

¿Qué señal crees que envía a nivel local el auge de los gobiernos de ultraderecha en la región?
-Creo que el caso Kast en nuestro país es como un gran curso de un colegio de integración donde todos le hacían bullying al cuico rucio con apellido alemán, pero el aguantó y se mantuvo firme, hasta que un día, mientras el resto seguía fumando pito, pidiendo fiado en el kiosko, repartiéndose la plata de la rifa y escuchando cumbia, cachó que ya no estaba solo y que había convencido a varios más. De cada golpe, de cada insulto el obtuvo algo. Se hizo fuerte. De alguna forma el buscó todo eso. Kast es igual a la industria del cine de superhéroes: está haciendo las cosas paso a paso según un plan de negocios porque él sabe lo que viene. Un gobierno suyo sería terrible porque él es nefasto y no está solo.

Y esa oferta de películas de superhéroes que secuestraron las carteleras del cine, ¿le ves fecha de caducidad?
Pareciera ser que todo lo que huela a superhéroe es sinónimo de éxito. Hasta “Una mujer fantástica” tiene nombre de superhéroe. Hace rato que todo en el cine -y en la vida-  se volvió negocio, un molde repetible, fórmulas que parecen inagotables para hacer dinero. Antes de los guiones, de seguro hay una carta Gantt solo de números y utilidades esperadas e incluso Nicolás López hizo de sus películas un modelo de negocio replicable (eso sí, mejor no ver el “detrás de las cámaras”).  Parece que todo es plata y nadie puede parar de hacerla. En cualquier minuto se viene la gira del holograma de Stan Lee. (Un “Stan Lee on ice”, podría ser). Es eso, o se vienen unos matrimonios forzados entre los personajes de Los Vengadores para perpetuar el negocio. Marvel presenta “El hijo del Capitán América”, mientras que Thor y Iron Man podrían hacer un acuerdo de unión Civil War, para darle un toque más progre.