Juan Carlos Cruz en el Vaticano: “Hablé del desastre que son los obispos chilenos”

El denunciante de Fernando Karadima participó en un encuentro de víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes con el comité organizador de la cumbre de purpurados que abordarán el tema junto al Papa en la Santa Sede.

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“Ahí tiene que haber una renovación completa”, expresó este miércoles Juan Carlo Cruz en la antesala del encuentro al que citó el Papa Francisco a los presidentes de las conferencias episcopales del mundo para tratar los abusos sexuales cometidos por miembros de la iglesia a sus propios fieles.

El denunciante del sacerdote Fernando Karadima, viajo a Roma invitado por la Santa Sede a la reunión que comenzará este jueves 21 de febrero y se extenderá hasta el domingo 24, instancia en la que se espera que la institución sincere el tema, lo reflexione, entienda lo grave de la situación y adopte medidas al respecto.

La cita en la que estuvo presente Cruz, junto a otras once víctimas de abusos de distintas nacionalidades, quienes explicaron a los obispos, entre ellos el secretario adjunto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Charles Scicluna, sus vivencias como fieles vulnerados por sacerdotes.

“Hay tantos obispos chilenos que están a punto de irse a la cárcel, que poco se puede hacer. Ahí tiene que haber una renovación completa”, dijo Cruz tras la reunión.

Los que se tienen que ir a la cárcel, que se vayan a la cárcel; los que tengan que salir, que se vayan; pero yo hablé acá del desastre que son los obispos chilenos”, agregó la víctima de Kardima.

“Pedimos que se apliquen con rigor y rápido las leyes. Que se entreguen esos criminales a la justicia civil. No sólo a los que abusan sino también a los que encubren”, afirmó Cruz al término de la reunión de unas dos horas en un palacio del Vaticano.

“Que los obispos se pongan las pilas y apliquen las leyes que tienen que aplicar. Porque es una vergüenza”, agregó.

Por último, Juan Carlos Cruz indicó que a los clérigos con los que se reunieron “les decíamos: ‘¿Dónde habrán contratado a estas personas?’, porque la verdad es que dedos para el piano no tienen’ (…) los obispos chilenos viven en otra luna”.