Justicia española abre histórico juicio contra 12 dirigentes independentistas catalanes

La fiscalía pide entre 7 y 25 años de cárcel para los acusados de fraguar el frustrado acto de independizar a Cataluña de España y que derivó en huida del entonces presidente de la región Carles Puigdemont.

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El histórico juicio contra 12 dirigentes independentistas catalanes, implicados en el fracasado intento de secesión de octubre de 2017, se inició este martes en el Tribunal Supremo español en Madrid.

Los acusados, contra quienes la fiscalía pide entre 7 y 25 años de cárcel, se encontraban sentados en bancos frente a los jueces la máxima instancia judicial, en una audiencia que será retransmitida al igual que todo el proceso por televisión.

Un año después del fallido intento de secesión de esta región nororiental de España en octubre de 2017, los dirigentes independentistas son acusados de impulsar un referéndum de autodeterminación y declarar posteriormente una fallida república catalana.

De los imputados solo tres acusados enfrentan cargos por los que podría ser condenado hasta 25 años de presidio. Uno de ellos es el exvicepresidente catalán Oriol Junqueras, acusado de rebelión, malversación y desobediencia.

Mientras, el líder del independentismo durante esa crisis, Carles Puigdemont es el gran ausente del proceso al haberse ido a Bélgica justo después de la declaración de independencia y poco antes de varios compañeros ingresaran en prisión preventiva, situación en la que se encuentran todavía nueve de ellos.

Desde Berlín, Alemania, Puigdemont, aseguró que el procedimiento por esos hechos supone “un test de estrés para la democracia española”.

“A partir de hoy el sistema judicial español se somete a un test (…) y, por tanto, eso es también un test de estrés para la democracia española”, afirmó en una rueda de prensa desde la capital germana, adonde viajó coincidiendo con el inicio del proceso.

Tachando el proceso de “mascarada”, aseguró que “este juicio no debería haber tenido nunca lugar” pero confió en que sirva para “poder desenmascarar la construcción artificial de una causa política”.

El escenario no es casual: en julio de 2018 un tribunal alemán rechazó su extradición a España por rebelión, un grave delito que constituye la principal acusación de la justicia española contra nueve de los dirigentes juzgados ahora en Madrid.

Un “doble estándar” que denunció en su comparecencia en la que también apeló a la comunidad internacional a solidarizarse con su causa: “la imagen de nuestros líderes civiles y políticos procesados concierne a todos aquellos que creen en una democracia más fuerte”, aseguró.

Y a las instituciones europeas, que hasta ahora respaldaron las posturas del gobierno español en su conflicto con los independentistas catalanes, les preguntó: “¿Por qué la Unión Europea está más preocupada por lo que pasa, por ejemplo, en Venezuela que por lo que pasa en Madrid?”.