Morosos en Chile alcanzan cifra récord de 4.529.480: promedio de deuda es de $1.725.180

El economista Francisco Aravena expresó que a pesar del aumento del 3% respecto al año anterior, “se ha observado una estabilización en la tasa de crecimiento del número de morosos, lo que podría considerarse como una buena señal porque ha caído notablemente”.

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Un nuevo récord de 4.529.480 personas en situación de morosidad a nivel nacional mostró el XXIII Informe de Deuda Morosa, correspondiente al cuarto trimestre de 2018, lo que representa un aumento de 3% con respecto a igual período el año 2017. Respecto a la mora promedio nacional ésta también registró un aumento (10%) llegando a los $1.725.180.

El estudio fue elaborado por el Centro de Economía Aplicada de la Escuela de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián (USS) con información de Equifax y datos de georreferenciación proporcionados por Mapcity.

En cuanto al balance 2018 el economista y director del Centro de Economía Aplicada USS, Francisco Aravena, expresó que a pesar del aumento del 3%, “se ha observado una estabilización en la tasa de crecimiento del número de morosos, lo que podría considerarse como una buena señal porque ha caído notablemente”.

Sin embargo, advirtió que la mora promedio sigue creciendo a un ritmo del 10% al igual que el año 2017. “De estos datos generales, lo que podemos concluir es que la mora de las personas que ya están morosas ha ido creciendo cada vez más”, dijo.

CIFRAS POR REGIONES 

Por regiones, la mora promedio en Antofagasta aumentó 11% ($2.354.920), lo mismo que la Metropolitana ($1.963.146), mientras que la de Tarapacá sólo subió 6% ($1.928.790).

Al respecto, Aravena explicó que “las regiones mineras son las que han concentrado, principalmente, la mayor mora promedio. En el ranking relativo, generalmente entre los cinco primeros lugares, se han encontrado permanentemente Antofagasta, Tarapacá y Atacama.

“Esto tiene relación, probablemente, con los índices de desempleo que se dieron en el sector, la poca reactivación en el sector minero y el alto acceso a deuda que principalmente concentra Antofagasta respecto al resto de las regiones”, añadió.

En el Gran Santiago, las comunas de Vitacura ($5.900.318), Las Condes ($4.978.896) y Providencia ($4.685.080) lideran el ranking con los mayores montos de mora promedio.

Por el contrario, las comunas con la mora promedio más baja son María Pinto ($1.201.835), El Monte ($1.172.946) y La Pintana ($1.166.391).

En el caso del número de personas morosas, las comunas de Puente Alto (7,11%), Maipú (7,06%) y Santiago (6,65%) son las que concentran la mayor población morosa.

En la participación por comunas Santiago registra un 10,23%, seguida por Maipú con 6,86% y Las Condes con un 6,21%.

Al respecto, Aravena afirmó que “cuando nosotros observamos la concentración de morosos por el número de habitantes nos damos cuenta que son las comunas de menores ingresos en el gran Santiago, las que tienen la mayor proporción de concentración (35%) en situación de morosidad”.

ANÁLISIS POR GÉNERO Y EDAD

En el análisis por género, se establece que 2.313.328 mujeres se encuentran en situación de morosidad, concentrándose principalmente en el retail. En tanto los hombres alcanzan las 2.216.152 personas en situación de morosidad, concentrándose principalmente en la banca.

Por edad, destacan los rangos 30-44 años donde la participación del número de morosos llega a un 38% con 1.719.140 personas. En tanto, en el tramo 45-59, la participación del número de morosos es de un 28,5% con 1.289.736 personas.

En el análisis de deudores morosos de 65 años con Pensión Básica Solidaria (PBS), el número de personas morosas es de 46.178, lo que representa un aumento significativo del 8,8% respecto a igual período el año 2017.

En el caso de la morosidad promedio esta llegó a los $716.334, registrando un aumento de 10,7% respecto al período octubre-diciembre 2017.

“El aumento en el número de personas morosas mayores de 65 años, con Pensión Básica Solidaria, creció mucho más que el año 2017. Lo anterior es preocupante porque el acceso a deuda, en el caso de los adultos mayores, es mucho más costoso y utilizan sus ingresos para comprar medicamentos y costear sus temas médicos, entre otros, necesarios para poder subsistir”, concluyó Aravena.