Bolivia: Evo Morales validó repostulación en inéditas y criticadas primarias presidenciales

Con la oposición marginada del proceso, un precandidato inscrito en cada partido y sólo 400 mil de 1,7 millones de militantes que concurrieron a las urnas el domingo, los comicios sólo se limitaron al conteo para verificar la participación que da luz verde al mandatario para ir a la reelección en octubre próximo.

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Los bolivianos votaron este domingo en unas inéditas elecciones primarias para formalizar a los candidatos presidenciales de los comicios de octubre próximo, en una polémica votación sin competencia, con solo un postulante inscrito en cada partido y baja participación.

Más de 1,7 millones de militantes de partidos políticos podían sufragar en este primer proceso que experimenta el país para definir a sus abanderados presidenciales, pero finalmente las que votaron unos 400.000 electores, según el Tribunal Supremo Electoral (TSE) tras contar el 90% de las actas, menos de un cuarto de los habilitados.

“De manera general (las primarias han sido) todo un éxito, todo un resultado cuando por primera vez el pueblo boliviano participa en las elecciones primarias”, dijo el presidente Evo Morales a la radioemisora estatal Patria Nueva, al desestimar las críticas de la oposición, que había llamado a no votar.

La participación fue baja en los nueves partidos, incluido el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales, con casi un millón de militantes registrados, de los cuales votó apenas el 36%, tras el recuento del 79% de las actas.

Una vez cerradas las mesas de sufragio comenzó el conteo únicamente de cuánta gente votó, pues no había competencia entre diferentes postulantes. En cada partido había un solo “binomio” inscrito para ser candidatos a la presidencia y vicepresidencia de Bolivia.

En los ocho partidos opositores, que habían llamado a no votar por considerar que estas primarias eran inútiles, la participación fue aún más baja, rondando el 5% en promedio, de acuerdo a datos del organismo electoral.

El gobierno izquierdista, sin embargo, afirmó que Bolivia había vivido una jornada democrática “participativa” y rechazó las críticas opositoras.

“Hay que celebrar la jornada que ha sido de paz, una jornada tranquila, democrática participativa”, que puso fin a la designación “cupular” de candidatos a la presidencia, expresó el ministro de Comunicación, Manuel Canelas.

Según la oposición, lo comicios fueron alentados por el oficialismo para apalancar la polémica candidatura de Morales a un cuarto mandato sucesivo (2000-2025).

El Tribunal Constitucional validó su postulación en 2017, a pesar de que la población la había rechazado en 2016 en un referéndum.

El binomio oficialista, en el poder desde 2006, lo conforman Morales y su vicepresidente, Álvaro García, quienes buscarán la reelección.

Morales votó en una escuela de Villa Tunari, en la región central de Cochabamba, y García lo hizo en un colegio de La Paz.

Otros binomios los encabezan los expresidentes Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana) y Jaime Paz Zamora (Partido Demócrata Cristiano), el exvicepresidente Víctor Hugo Cárdenas (Unidad Cívica Solidaridad) y el senador Oscar Ortiz (Bolivia Dice No).

Otros cuatro partidos minoritarios cierran la lista de participantes para estos comicios internos, que son un paso obligatorio para competir en las elecciones de octubre, en que también será renovado totalmente el Congreso.

“Estas primarias son puro formalismo, porque en cada partido ya hay candidatos elegidos”, dijo a la AFP el analista y profesor universitario Carlos Cordero.

El proceso costó US$ 4 millones, es el resultado de una nueva Ley de Partidos Políticos impulsada por el MAS y aprobada en octubre pasado.

La oposición insistió en que era un gasto inútil, pues las primarias sólo servirán para legitimar la candidatura de Morales.