Justicia argentina procesa a cinco policías y dos mapuches por muerte de joven comunero

La resolución busca establecer las responsabilidades de los siete imputados en este y otros delitos ocurridos durante el desalojo de un predio en las cercanías de Bariloche.

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Por homicidio agravado del joven de origen mapuche Rafael Nahuel, la justicia argentina sometió a proceso a cinco efectivos policiales y a dos comuneros de esa etnia, por delitos ocurridos en noviembre de 2017 durante un desalojo de un predio cercano a la ciudad de Bariloche.

El juez federal Leónidas Moldes tomó la decisión el miércoles en base a que hay antecedentes suficientes para acreditar la participación de los imputados involucrados en el enfrentamiento entre comunidad indígena Lafken Winkul Mapu, a la que pertenecía la víctima, y el Grupo Albatros de la policía.

Según la agencia de noticias Télam, a los policías procesados Francisco Javier Pintos, Juan Ramón Obregón, Sergio Damián García, Sergio Guillermo Cavia y Carlos Valentín Sosa, se les imputa como coautores del delito de “homicidio agravado por su comisión con violencia contra las personas mediante la utilización de armas de fuego, cometido con exceso en la legítima defensa”.

En tanto Fausto Jones Huala y Lautaro González, que están en prisión preventiva, son considerados coautores de los delitos de usurpación y atentado contra la autoridad, agravado por haberse cometido a mano armada.

Moldes señaló que los prefectos “utilizaron el armamento provisto por esa institución (marcadoras de pintura, subfusiles MP5, pistolas 9 mm., entre otras), como consecuencia de lo cual se produjo la muerte de Rafael Domingo Nahuel Salvo, quién fue impactado por una munición emergente de un arma de fuego que le ocasionó su deceso”.

Los incidentes que desencadenaron el deceso del joven sucedieron el 25 de noviembre de 2017, en medio de un operativo policial en el que los efectivos buscaban a integrantes de la comunidad Lafken Winkul Mapu, que dos días antes habían escapado de un desalojo de un predio.

La versión del gobierno sobre estos hechos es que la comunidad mapuche ocupaba un terreno de Parques Nacionales.

Al tratar la policía de localizar a varios de los mapuches fugados, un grupo de 15 o 20 encapuchados con máscaras antigases “de tipo militar” empezaron, según el Ejecutivo, a atacar a los agentes, que a su vez decidieron realizar disparos de fuego intimidatorios.