“No podemos probar que la Tierra es plana, pero tampoco hay evidencia de que el planeta sea una esfera”

Miguel Ortíz, moderador de la página de Facebook “Tierra Plana Chile Investigación”, describe la náusea por la que todo converso del paradigma de un planeta esférico debe pasar para renacer como un convencido de que la Tierra es plana.

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Cuando Miguel Ortiz (39) se dio cuenta de que el modelo heliocéntrico que enseñan las escuelas -que asegura que la Tierra se mueve alrededor del sol– estaba errado, intentaba fabricar una corona de oro alquímico. Una pieza ritualística que para ser creada requería condiciones estelares y químicas específicas y para el que los calendarios convencionales pensados desde este paradigma jamás le servirían. Por ese entonces, el estudiante de pedagogía se adentraba en el trabajo del astrólogo suizo Paracelso.

“Esa fue la primera vez en mi vida en que empecé a darle valor a la idea de este modelo. Hasta que vi un video en Youtube que explicaba que la Tierra no se mueve y que sí lo hace el cielo y las estrellas. Desde niño a mí me gustaba entender y procesar las cosas por mí mismo para educarme. De ahí a entender que la Tierra era plana pasó un tiempo, pero fue un aprendizaje orgánico. Me costó más, pero no es difícil de concluir si piensas que no existe investigación ni científicos relevantes que publiquen papers al respecto”, dice.

Para este terraplanista que administra la comunidad de Facebook “Tierra Plana Chile Investigación”, la parte más débil de la teoría convencional de un planeta en forma de manzana es la falta imágenes análogas que demuestren su curvatura, sin retoques ni los créditos de la NASA a un costado. También desacredita la clásica evidencia del barco que parece hundirse en el mar, pero que perfectamente puede seguir distinguiéndose a cientos de kilómetros con una buena cámara, entre otras respuestas. A menudo, el grupo recibe preguntas de interesados, de detractores, nuevas teorías conspirativas y memes sobre el astrónomo José Maza (uno de los principales denostadores de esta corriente) lo que genera un debate feroz.

“Necesariamente, si eres un tipo sensato y conversas con un terraplanista o investigas por tu cuenta, debes quedarte, al menos, con la duda ante este tipo de evidencias. Yo me enfrenté a los mismos hechos y si bien puedo ser un convencido, no puedo probarte hoy que la Tierra es plana, pero tampoco tú puedes comprobarme a mí que existen pruebas de que la Tierra es una esfera más allá de lo que las potencias han dicho los últimos siglos”, desafía.

Esa semilla de duda, dice, es la que ha aumentado exponencialmente el crecimiento de los fans del grupo.

UNA NÁUSEA COMO SÍNTOMA DE CAMBIO

Hace pocos días, en Inglaterra, tuvo lugar una cumbre terraplanista que convocó a 200 personas. El Fanpage de la comunidad TP chilena se empina sobre los 8 mil seguidores con un crecimiento lento, pero constante.

¿Qué se siente al tener esta crisis de fe y pasar de un paradigma del conocimiento convencional a uno más cuestionado?
-Al menos yo me sentí estafado en mi condición humana, denigrado en mi capacidad intelectual al ser engañado de esa manera. Pasar de creer que la Tierra es esférica a plana, parte como un malestar. Como un vacío. Es algo que te puede contar cualquier terraplanista. Es como una náusea. Es peor que una angustia, pero es un bajón que genera un renacer, te resetea y te exige reconstruirte.

¿Por qué piensas que le es conveniente a los poderes hacer creer a la gente que la Tierra es esférica?
-Siempre asumí que la NASA mentía y perpetuaba un poder imperialista a través de ideas que inducen a la ignorancia en la supuesta era de la información. Todo lo que nos llega, desde imágenes del sol, planetas nuevos, quásares y estas exquisitas imágenes con que nos bombardean a diario, son interpretaciones creadas por computador.

Añade: “Grandes referentes, como el astrónomo chileno José Maza, te quieren reducir a “polvo de estrellas” y te recuerdan lo insignificante que eres: una fractal parte del cosmos. Pero yo   no me considero una mota de polvo estelar. La concepción del hombre va de la mano con su entorno y lo  quieren enajenar de él cuando lo determinan como una microscópica forma, azarosa e insignificante, de algo inconmensurable. Cuando me dicen que apenas soy polvo de estrellas, que no sé dónde voy ni de dónde provengo, me definen como alguien que no es dueño de su porvenir. A los grandes poderes y su corte de científicos les es funcional reducir al ser pensante a algo insignificante, totalmente moldeable y dúctil ante otros que, convenientemente, se autodefinen no como polvo estelar, sino como algo más grande, quizás una roca o un meteorito”.

Aceptar que la Tierra es plana exige retroceder varios siglos a una sociedad que valora mucho avances tecnológicos como Netflix y celulares en el bolsillo.
-A eso me refería con la náusea. Pero la gente tiene la oportunidad de dejar de ser ingenua, notar cómo se está resquebrajando un sistema de creencias a nivel global. Se pone cada vez más escéptica. Ya no cree en políticos, curas ni policías ni da por hecho las cosas que ve en los medios. En algún momento, la gente va a perder la ingenuidad a nivel masivo y eso va a generar un tremendo colapso porque todo el sistema se mantiene en base a engaños y esto no es algo nuevo. Lo hacían culturas como los selknam que a través del kloketen mantenían una cohesión basada en el género, los chinos usaban los fuegos artificiales para hacer creer a los más ignorantes de que los dragones no estaban contentos con la disensión, etc. Siempre ha sido así a través de la historia, pero también todo paradigma se cae. ¿Cuándo?, ya vamos a ver.

¿Dónde ves el movimiento terraplanista en 10 años más?
-Soy algo pesimista al respecto. Para mí no es significativo que la gente se dé cuenta de que la Tierra es plana o no, sino que perciba de que vivimos en un engaño general y deje de ser tan dócil y mansa. La paradoja es que si la gente entiende y adopta teorías como la cuántica y la holográfica, el tema terraplanista pasaría a ser una rareza secundaria de un grupo reducido de locos que cree en teorías que nadie entiende. Quizás las masas despiertas y empoderadas de más adelante puedan encontrar la manera en que cualquiera pueda probar que la Tierra es plana. Y si la gente no lo entiende, preferirá volver a la creencia de la Tierra esfera porque les es más cómodo.