Australia y Nueva Zelanda: Modelos a seguir en educación técnica profesional

En ambos países existe un círculo virtuoso entre el Estado, la educación superior técnico-profesional y los diversos sectores de la industria que permite que los programas de estudio y los planes de capacitación tengan relación con las reales necesidades del mundo del trabajo.

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. Arnoldo Imalay Fuentes, director de Vertebral, rector CFT Escuela de Comercio.

Un reciente viaje a Australia y Nueva Zelanda, organizado por Vertebral -Consejo de Institutos Profesionales (IP) y Centros de Formación Técnica (CFT) Acreditados- y en el que también participó la jefa del Área Técnico Profesional de la División de Educación Superior del Mineduc, Mónica Brevis, permitió acceder a nuevos conocimientos, experiencias y buenas prácticas relativos a la formación en competencias técnico-profesionales en estos países calificados como referentes en el sector.

Uno de los temas que concitó nuestro interés es la sólida y estrecha vinculación que tienen las instituciones educativas con los sectores productivos, todo bien coordinado gracias a políticas de Estado que favorecen y apoyan este vínculo.  Así, la industria pasa a tener un papel relevante y formal en la definición y diseño de programas de estudios y de capacitación que sean pertinentes a los requerimientos de cada sector productivo.

Por ejemplo, en Australia existe un Comité de Industria y Competencias (AISC, por su sigla en inglés) que otorga a la industria un rol formal en el diseño y aprobación de los programas nacionales de educación y formación profesional, asesorando al Gobierno en políticas públicas de educación y de vinculación entre la industria y las instituciones de educación superior (IES).

Otra institucionalidad que robustece la relación IES-Industria son los llamados Comités de Referencia de la Industria (IRC), que están formados por personas con experiencia y conocimientos de su sector industrial. En definitiva, son el canal formal para levantar y considerar los requisitos de habilidades y competencias que la industria requiere de su capital humano, lo que ayuda al desarrollo de programas de formación y de capacitación, apoyando así el trabajo del AISC. Para asegurarse de que las IES tomen en cuenta los requerimientos de la industria, los IRC recopilan información de su sector, incluidos los desafíos, oportunidades, tendencias y requisitos de la industria para su capital humano y así asesorar sobre paquetes de capacitación y programas de estudio (carreras).

De esta forma, tanto en Australia como en Nueva Zelanda, existe un círculo virtuoso entre el Estado, la educación superior técnico-profesional y los diversos sectores de la industria que permite que los programas de estudio y los planes de capacitación tengan relación con las reales necesidades del mundo del trabajo.

Después de conocer este eficiente sistema de vínculo tripartito entre las instituciones de  educación superior TP, la industria y el Estado, creemos que resulta necesario avanzar en nuestro país hacia un sistema de vinculación que permita a Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica responder de manera adecuada a las necesidades de capital humano de los sectores productivos, generando estrategias y acciones conjuntas que permitan el mejoramiento de planes de estudio y capacitación con la participación e involucramiento de representantes de la industria y del comercio.

. Arnoldo Imalay Fuentes, director de Vertebral, rector CFT Escuela de Comercio.