Artistas llaman al Gobierno a respetar el derecho a migrar

“30 voces contra el racismo”, fue el nombre del encuentro con el que el Movimiento Derechos sin Fronteras llamó a la ciudadanía y al mundo político a relevar, garantizar y aplicar los derechos fundamentales. El cantante Gepe, los actores Aline Kuppenheim, Paulina Urrutia, Pablo Schwartz y Héctor Morales, la escritora Elvira Hernández y el artista Alejandro “Mono” González, entre otros, leyeron en el frontis del plantel los 30 artículos de la declaración.

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“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”, se escuchó en la voz del rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, en el frontis de la casa central del plantel, en Alameda, dando inicio a la lectura de todos los artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en “30 voces contra el racismo”, que se realizó la tarde este lunes.

Junto a él fueron representantes del mundo migrante, cultural y académico quienes prosiguieron leyendo sus 30 artículos, para conmemorar los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Entre ellos participaron el cantante Gepe, el artista Alejandro “Mono” González, los actores Aline Kuppenheim, Paulina Urrutia, Pablo Schwartz y Héctor Morales, la escritora Elvira Hernández y Amanda Jara, quienes junto a representantes de organizaciones migrantes y del mundo cultural, social y académico, hicieron un llamado a reflexionar y reposicionar el rol de los derechos fundamentales en la sociedad,  y alertaron respecto a las consecuencias de que Chile no suscriba el Pacto Mundial para la Migración de Naciones Unidas.

“Este es un instrumento que convoca a las naciones a un conjunto de principios comunes para enfrentar un problema internacional y Chile opta por el aislamiento, pero lo más grave, intenta convencernos de que los DDHH son concesiones graciosas del Estado y no imperativos éticos que emanan de la dignidad del ser humano”, señaló el coordinador de la Cátedra de DDHH de la Universidad de Chile, Claudio Nash.

Eduardo Cardoza, integrante del Movimiento Acción Migrante, diagnosticó que “no estamos en un buen momento para celebrar los 70 años de la Declaración Universal de los DDHH”, dado que “estamos en un contexto de regresión. Si  bien es cierto Chile tiene dificultad para establecer una política migratoria con enfoque de derechos humans lo que estamos viendo en este último tiempo corresponde a una degradación muchísimo más importante”.

Waleska Ureta, directora Social de América Solidaria y representante del Movimiento Derechos Sin Fronteras, hizo hincapié en la transversalidad que debe tener la protección, consagración y materialización de los DD.HH. “Hoy, en estos 70 años de la declaración, tenemos la tarea de empujar un poco más allá, porque no basta con poner al Estado como los únicos responsables, sino que tenemos que unificar nuestros esfuerzos mancomunadamente”, incluyendo a la sociedad civil.

Los académicos de la Casa de Bello, Maribel Mora Curriao y Claudio Millacura, se refirieron a las vulneraciones que ha vivido el pueblo mapuche en materia de derechos humanos desplegada de diversas maneras, entre ellas, a partir del racismo.

“Los minutos de silencio a estas alturas de nuestras historia ya no nos alcanzan. Como mapuche hemos vivido la violencia del racismo de esta sociedad y por estos días todos parecen haber reaccionado y digo parecen porque tenemos desconfianza porque son demasiados años esperando el gesto que pudiera revertir una situación de racismo estructural”, dijo la profesora Maribel Mora, agregando que a pesar de ello y de los recientes hechos de violencia como el asesinato del comunero Camilo Catrillanca, “tenemos esperanzas y como siempre decimos los mapuche ‘sigamos luchando, sigamos trabajando’”.

“Los derechos humanos es siempre ponerse en el lugar de otros. Es por eso que esta noche simplemente quiero decir: “soy Lorenza Cayuhan mujer mapuche y el Estado vulneró mis derechos’”, señaló por su parte Claudio Millacura, en alusión a quien diera a luz engrillada en el hospital regional de Concepción.

El rector, en tanto, se refirió a la necesidad de situar los DDHH como motor de una vida en sociedades pacíficas y humanitarias, donde en esa orgánica todos resultan beneficiados. “Uno tiene que defender el hecho de que a todo el mundo le conviene de que una sociedad se base en derechos igualitarios. Es mejor la vida”, dijo Vivaldi.

“Tenemos la convicción de que en tiempos difíciles debemos reafirmas los compromisos básicos y fundacionales y la Declaración Universal de DD.HH es uno de esos. La pregunta vuelve a ser la misma 70 años después: ¿qué haremos para que esta declaración sea una realidad?”, completó el profesor Claudio Nash.