Los viticultores ingleses se frotan las manos ante el cambio climático

El ministro británico de Medio Ambiente, Michael Gove, pronosticó que el vino espumoso inglés “pronto ofrecerá aún más placer a los amantes británicos que los champanes franceses”, atreviéndose incluso a calificar el cambio climático de “oportunidad”.

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“Cuantos más años pasemos así, más estilo tendremos”, dice con una gran sonrisa James Bowerman, uno de los viticultores ingleses cuyos vinos espumosos empiezan a competir con el champán francés gracias al aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático.

“El pinot meunier se ha desarrollado mucho este año”, dice mientras pasea por los viñedos de Pinglestone, en el sur de Inglaterra, bajo un pálido sol otoñal.

Las temperaturas de este año sorprendieron a los productores: “Tuvimos que regar las viñas en junio, lo que es bastante increíble; dada la reputación del clima inglés, no nos lo esperábamos”, dice Clément Pierlot, gerente de viñedos en la firma francesa de champán Vranken-Pommery.

Intrigada por el rápido desarrollo de la viticultura en Inglaterra, esta empresa francesa probó la aventura inglesa tras quedar prendada de esta colina de suelo calizo situada en la región inglesa de Hampshire.

El año pasado plantaron 15 hectáreas de chardonnay, pinot noir y pinot meunier, las tres variedades típicas del champán. En los próximos dos años se añadirán 25 hectáreas más.

Mientras espera poder cosechar, Vranken-Pommery produjo un primer vino espumoso con uvas compradas, llamado Louis Pommery England, una primera prueba que considera todo un éxito.

“Podemos tener vinos que sean a la vez finos, expresivos y con un buen cuerpo y una buena frescura”, dice Pierlot.

El ministro británico de Medio Ambiente, Michael Gove, pronosticó que el vino espumoso inglés “pronto ofrecerá aún más placer a los amantes británicos que los champanes franceses”, atreviéndose incluso a calificar el cambio climático de “oportunidad”.