Como un reconocimiento a una perspectiva literaria urgente y periférica, diversos referentes de la educación superior que respaldaron la candidatura de Diamela Eltit González como Premio Nacional de Literatura 2018, celebraron el voto unánime del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

La autora de “Lumpérica” (1983) y “El infarto del alma” (1994) se convirtió en la quinta mujer en recibir el galardón junto a Gabriela Mistral (1951), Marta Brunet (1961), Marcela Paz (1982) e Isabel Allende (2010).

Su candidatura fue presentada por la Universidad Católica y apoyada por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM).

La académica UC, Rubí Carreño, señala que habrá un antes y un después de Eltit en materia literaria en el país: “Diamela da una dimensión en que relee la historia violenta de nuestro país reescribiendo a autores como Carlos Droguett, Marta Brunet y José Donoso”, señala. Destaca también la síntesis de la autora de materias como la marginalidad, la crítica al poder oficial, la identidad latinoamericana, entre otros.

Claudia Burgueño, la directora de la carrera de licenciatura en Lengua y Literatura de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, una de las instituciones que respaldó la candidatura de la escritora al galardón, celebró el reconocimiento a una autora trascendental: “Me enorgullece que sea una de nuestras escritoras, una mujer, pero lo que más destaco es que sea una valiente escritora. Diamela ha puesto ante nuestros ojos espacios, miradas y seres que no todos quieren ni pueden ver. Diamela nos cuenta sobre una sociedad que palpita, un Chile que vive, el Chile que está a la vuelta de la esquina”, explica la docente

“Este año fue un premio de lo más justo”, cree por su parte el escritor y académico del Instituto de Humanidades de la misma casa de estudios Gonzalo Rojas Canouet. Reconoce en este premio un doble atributo referido a otras voces que también advierten un Chile invisibilizado. “Es un premio que reivindica a cierto sector de la literatura. Es decir, se lo gana de pasada Pedro Lemebel, también. Es un guiño muy importante que asocio a que ambos trabajan un tema que es muy importante en la literatura y que destaca un potencial literario que conocemos como “la política del texto”: trabajan el tema de la memoria, pero una memoria que es incómoda y que alberga algo más que los DDHH, alberga los derechos de quienes no tienen voz, de los marginados. Y eso es algo que este premio reivindica”, declara el doctor en literatura.

El rector de la UTEM, Luis Pinto Faverio, añade que el premio a Diamela Eltit no solo es un reconocimiento a su calidad literaria y a su trabajo creativo de tantos años, “sino a su dedicación por promover los derechos de las mujeres y a mejorar su condición de igualdad en nuestro país”.

El jurado a cargo de esta elección fue presidido por la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés y completado por el rector(s) de la Universidad de Chile, Rafael Epstein, en reemplazo de Ennio Vivaldi; el rector de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), Jaime Espinosa, en representación del Consejo de Rectores; la profesora titular de la Universidad de Chile, María Eugenia Góngora, por la Academia Chilena de la Lengua; y el poeta Manuel Silva Acevedo, ganador del último galardón.