Reforma Tributaria al banquillo: Académicos y expertos analizan proyecto

Especialistas se han incorporado a ocho comisiones de trabajo enfocadas en temas específicos. Cada una elaborará un informe que se traducirá en un documento final que será entregado al Ministerio de Hacienda, a la Cámara de Diputados y al Senado con el objetivo de ser un aporte para el debate. Académico Javier Jaque, presidente de la comisión “Rentas Empresariales”, dice a La Nación “que nuestra visión es que el proyecto no simplifica (el sistema tributario) sino que lo complejiza un poco más”.

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Analizar el proyecto de Modernización Tributaria, que el Gobierno ingresó al Congreso para su tramitación, y elaborar un informe, con observaciones y propuestas de eventuales modificaciones. Con ese objetivo el Centro de Estudios Tributarios, que pertenece al Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, convocó a un grupo de destacados académicos –de este plantel y de la Universidad Católica de Valparaíso- y asesores tributarios para que se incorporaran a diversas comisiones que trabajarían en torno a temas específicos.

Fue así como se formaron ocho comisiones, bajo el alero del Centro de Estudios Tributarios de la FEN, las que llevan ya algunas semanas trabajando. Cada una de estas deberá elaborar un informe que se traducirá en un documento final que contendrá las conclusiones de esta mirada académica de la iniciativa y que pretende ser un aporte para el debate. El texto será entregado posteriormente al Ministerio de Hacienda, a la Cámara de Diputados y al Senado.

Las comisiones que se formaron son las siguientes:

1.-Principios Tributarios.

2.- Técnica Legislativa.

3.- Económica.

4.- Código Tributario.

5.-Rentas Empresariales.

6.- Impuestos personales.

7.- Impuestos digitales.

8.- Impuesto internacional.

 

“ES URGENTE PRECISAR” ALGUNOS TEMAS

La comisión Rentas Empresariales, liderada por los académicos Javier Jaque y Antonio Faúndez (de izquierda a derecha), e integrada por 12 expertos, entre otros, por la decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Católica de Valparaíso, María Teresa Blanco, y el abogado tributario, Roger Matthei, (de derecha a izquierda) tendrán listo este lunes  su preinforme.

La referida comisión convocó para este jueves a los académicos y asesores que la conforman a su segunda reunión para discutir sobre este proyecto del Gobierno que ha provocado polémica y cuestionamientos en el seno de los funcionarios del Servicio de Impuestos Internos (SII) que incluso el pasado 29 de agosto organizaron un paro nacional en rechazo a la iniciativa.

Javier Jaque, director del Magíster en Tributación de la Universidad de Chile y presidente de la comisión de Rentas Empresariales, explica a La Nación que el proyecto de Modernización Tributaria ingresado al Congreso “intenta simplificar el proceso de reforma y termina con lo que era el corazón de la reforma anterior: régimen de renta atribuida, además de modificar la retribución, que fue una de las discusiones del protocolo de acuerdo de la reforma pasada, de un castigo de 35% de las rentas; esto también se elimina. Es por ello que se señala que (el proyecto) beneficiaría a los menos vulnerables o a los que tienen mayores recursos. Sobre esto emitiremos algunas conclusiones”.

El académico añade que “a priori nuestra visión es que el proyecto no simplifica el tema (como se pretende) sino que lo complejiza un poco más ya que el sistema tributario ha sufrido modificaciones en los últimos años y todas van concadenadas. Este es uno de los problemas mayores de este proceso: los cambios están todos relacionados”.

Según remarca, al producirse modificaciones tan seguidas “se podría pensar que las reglas dejan de ser claras. Cada cierto tiempo hay cambios y esta reforma (algunos podrían pensar) potencialmente nos favorece y el próximo gobierno, como ha sido rotativo, me va a perjudicar”.

Jaque remarca que la iniciativa puede tener un impacto en la clase media “desde el punto de vista de las pymes, pero sin duda también en las empresas y esto no es menor”. No se sabe “cómo impactará en la inversión y en el crecimiento del país; y cómo se logrará una mayor recaudación respecto de lo que se estaba gravando, no hay números claros”.

Es urgente, agrega, que se precisen algunos temas. “El SII debe conservar su capacidad para poder fiscalizar y urge también, y esta es una de las conclusiones en borrador que tenemos, que el sueldo del trabajo tenga una incorporación de gastos. Por ejemplo, una familia, cuando se enferma un hijo, la renta que obtiene es menor, porque debe cancelar los gastos médicos o los gastos de colegio”.

“PERFECCIONARLO DESDE LA MIRADA ACADÉMICA”

María Teresa Blanco  añade que el objetivo “es hacer un aporte para perfeccionar” el proyecto del Ejecutivo “desde un punto de vista académico”.

“En esta reforma el objetivo principal es simplificar el sistema y en ese marco estamos haciendo algunos alcances donde no se cumple ese propósito y, al revés, se hace más complejo. Queremos que los contribuyentes tienen un sistema justo, pagan lo que les corresponde y que pueden cumplir (…) como nosotros (los académicos) enseñamos el sistema tributario nos es más fácil dar esa mirada. No tenemos una mirada económica que te manda un sector. Somos la academia y esta es neutral”, subraya.

Durante los días que han trabajado, cuenta, se ha tratado “de hacer algunas mejoras en la redacción, hay algunas cosas que se contraponen, no hacen simplificado el sistema. Por ejemplo, en el caso de las pymes habían algunos beneficios que ya se tenían con la reforma anterior, como algunas exensiones. Si bien es cierto se avanza, también se retrocede, como es el caso de quitarles el beneficio de la exención del impuesto adicional cuando se contratan servicios en el extranjero; un ejemplo es cuando se paga la licencia de Google (…) quitarles ese beneficio es retroceder”.

El proyecto, en términos de redacción, debe ser “más accesible para que el contribuyente realmente cumpla con lo que debe cumplir. Hay un objetivo también de aumentar nuestra cultura. Debemos saber que si queremos educación gratis tenemos que pagar impuestos. Por ello debemos pagar lo que nos corresponde, pagar lo justo”, apunta.

Requerida acerca de si la iniciativa  es una “contrarreforma” como han criticado los funcionarios del SII, María Teresa Blanco sostiene que “no lo es. Los sistemas tributarios deben avanzar en el tiempo. Se deben aclarar los roles de cada persona. El rol del Servicio de Impuestos Internos, que ha sido muy bien efectuado, es un papel de fiscalización, no de determinación del impuesto y tampoco de recaudar, porque para ello está la Tesorería General de la República. Se está sobrereaccionando (en este punto), porque el servicio siempre ha sido protegido, valorado, no se le están quitando atribuciones”.

La decana agrega “que no es recomendable que vivamos de reforma en reforma. No es recomendable para el mercado, los contribuyentes, el SII, para nadie. Pero había que simplificar lo que estaba hecho. Era impensable mantener un sistema como el que teníamos que era discriminador”.

Está convencida que el proyecto “llegará a buen puerto. En ninguna parte del mundo tenemos un sistema tan complicado como el que existe actualmente y es necesario eliminarlo”.

“ESFUERZO POR SIMPLIFICAR”

Roger Matthei, abogado tributario, señala que “son varios los puntos que se deben modificar. Se ve que la reforma hace un esfuerzo considerable para simplificar varios temas tributarios, pero los deja tan simples que al final del día podrían ser muy complejos”.

Pone un ejemplo: “En ciertas empresas se da la posibilidad que el contribuyente quede eximido y lleve ciertos registros contables, pero cuando ocurre una disminución de capital el contribuyente tiene que reconstituir y rehacer su contabilidad”.

“En los casos que un contribuyente no lleve contabilidad, el día de mañana si se tiene que ver enfrentado a una fiscalización le debe demostrar al SII, con documentación fehaciente y contabilidad fidedigna, de cómo ha llevado sus registros. Esto podría ser complejo para un contribuyente que ha decidido no llevar contabilidad”, describe.

El abogado plantea “que hay varios puntos de la reforma, que si bien es cierto moderniza un poco el sistema, este principio pro contribuyente podría estar un poco sobreestimado. Deben conversar ambos principios: pro Fisco y pro contribuyente; tienen que buscar un equilibrio, un consenso”.

Consultado acerca de si espera que el informe que entregue esta comisión se acogido por la autoridad, indica “que sí, porque hemos estado trabajando largamente en él. Esta comisión está integrada por destacados profesores y asesores tributaristas y estamos trabajando ad honorem por Chile. Ojalá tenga un impacto significativo”.

“MEJORAR” ASPECTOS TÉCNICOS

El vicepresidente de la comisión y académico de la Universidad Católica de Valparaíso, Antonio Fáundez, agrega que algunos puntos de la iniciativa efectivamente “simplifican” el sistema tributario “pero hay otros tópicos que deben ser revisados”.

Lo bueno del proyecto “es la eliminación del actual régimen de renta atribuida y el régimen con imputación parcial de crédito, denominado 14A y 14B. El unificarlo en un solo régimen de tributación único disminuye la complejidad. En ese sentido, es una muy buena propuesta”.

A su juicio, “lo que se debe mejorar son cosas más técnicas que dicen relación, por ejemplo, con los procesos de reorganización empresarial. El proyecto indica claramente que se quiere hacer cargo de estos procesos de fusión, división, tanto nacional como internacional. Pero, en lo que respecta a lo internacional falta mayor análisis (…) hay aspectos que quedan en un vacío legal que deben ser mejorado”.

El académico plantea “que hay algunas normas (que establece la iniciativa) que disminuyen la capacidad del SII para fiscalizar. En esencia la norma antielusiva viene a corregir algunos errores de la que está actualmente vigente. Esa corrección dice relación con un aspecto objetivo de la norma antielusiva (…) lo que se debe revisar en este proyecto es que incluye un carácter subjetivo. En mi opinión, debería eliminarse. Este criterio que viene de España, y que este país lo recogió de Alemania, ha sido muy cuestionado, porque incluye una subjetividad que es difícil de probar. Se hace subjetivo al incluir el carácter artificioso de la conducta de los contribuyentes”.