Crisis económica en Argentina: se devalúa el peso y sube la tasa de interés a 60%

El país trasandino lucha contra la depreciación de su moneda y la inflación, pero desde que empezó el año el peso ha perdido más de 50% y no parece que haya aún un freno.

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La moneda argentina acentuó este jueves su caída, con una pérdida de 3,66% en la apertura del mercado y 12% en la semana, sin que el gobierno del Presidente Mauricio Macri logre recuperar la confianza pese al explícito respaldo del FMI.

Hora y media después de la apertura, el tipo de cambio llegó a 39,33 por dólar, lo que equivale a una depreciación de 12,33%.

El Banco Central reaccionó elevando a 60% la tasa de interés de referencia, que ya estaba en 45%, una de las más altas del mundo. Al mismo tiempo, aumentó los encajes de los bancos para así reducir la liquidez de moneda en la plaza.

Afectada por el contexto internacional, Argentina, que ocupa la presidencia pro témpore del G20, lucha contra la depreciación de su moneda y la inflación, pero desde que empezó el año el peso ha perdido más de 50% y no parece que haya aún un freno.

Ya el miércoles, la moneda había caído 6,99%, en una de las peores jornadas del mercado cambiario este año, justo después de que Macri anunció que el Fondo Monetario Internacional (FMI) adelantará desembolsos del programa de auxilio por 50.000 millones de dólares que pactó a tres años el pasado junio.

Con esos adelantos, Buenos Aires se aseguraría el pago de sus compromisos de deuda hasta fines de 2019, según el gobierno.

“No estamos ante un fracaso económico. Es un cambio profundo (del país), estamos bien encaminados”, dijo el jefe de Gabinete, Marcos Peña, antes de la apertura del mercado.

“Estamos muy convencidos de que hay un rumbo claro, de que de esta crisis vamos a salir fortalecidos”, agregó.

ESCENARIO INTERNACIONAL

Pero el escenario internacional no ayuda. Las monedas de las economías emergentes sufrieron por el aumento de los intereses en Estados Unidos hacia donde emigraron capitales en busca de más seguridad. Argentina y Turquía fueron los más perjudicados.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, dijo el miércoles que las condiciones internacionales se han tornado “más adversas” y no habían sido contempladas al momento de suscribir el acuerdo de auxilio a Argentina en junio. Por ello, expresó su disposición a fortalecer el programa de auxilio a Buenos Aires.

DEUDA Y DÉFICIT

El gobierno de Macri acudió al FMI en busca de apoyo cuando en abril comenzó una corrida cambiaria que no ha cesado.

El organismo le otorgó el auxilio más elevado de su historia. Del total de 50.000 millones de dólares, el país ya recibió un primer tramo de 15.000 millones.

A cambio, Argentina se comprometió a reducir su déficit fiscal a 2,7% del PIB en 2018 y 1,3% en 2019. Pero para ello, tiene que acordar con la oposición, mayoritaria en el parlamento, el presupuesto de la nación para el año próximo.

Además, la deuda argentina se calcula en 45% del Producto Interno Bruto (PIB), según la firma Capital Economics, y buena parte se encuentra en bonos y letras que tienen vencimientos cercanos.

“Los inversionistas en Estados Unidos están rechazando los títulos argentinos”, dijo a la AFP el economista Héctor Rubini, de la Escuela Superior de Administración.

“No se cree en el programa económico, hay incertidumbre sobre su cumplimiento”, explicó.

El propio Peña reconoció este jueves que es difícil recuperar la confianza.

“Somos el país que más veces ha vulnerado sus contratos internacionales en el mundo, que más veces ha mentido y engañado al resto y que demuestra una y otra vez, hasta ahora, que no está dispuesto a buscar el equilibrio fiscal para depender de sus propios recursos”, lamentó.

Además, el gobierno ha tenido que modificar varias veces sus metas este año y ya se proyecta que la economía tendrá una caída de 1% y la inflación superará 30% en 2018, un panorama que pone en aprietos la reelección de Macri en 2019.

“En los tiempos que corren la incertidumbre abarca tanto el plano de la economía como el de la política”, señaló Víctor Beker, director del Centro de Estudios de Nueva Economía, de la Universidad de Belgrano.