“En las arenas de Calama”, la nueva apuesta del escritor Manuel Martínez

Poemario sobre esta ciudad nortina nació producto de las vivencias del productor y ex columnista de La Nación en la zona. Calama es “apasionante, caminas un rato y te encuentras con un paisaje increíble, las salitreras no están muertas, permanecen en un silencio contemplativo”, remarca.

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Durante tres años el escritor, fotógrafo, productor y ex columnista del diario La Nación, Manuel Martínez Opazo, vivió en Calama.  Se enamoró de esta ciudad a orillas del río Loa. Decidió que quería rendirle un homenaje y le escribió el poemario “En las arenas de Calama”.

El libro, autoeditado, contiene cerca de 130 poemas y será lanzado antes de fin de año en Santiago. Este es su tercer poemario después de “Placer” y “Yolanda”, que dedicó a su madre.

El autor reconoce que el título del libro se lo sugirió Marco Martos, reconocido poeta, escritor y periodista peruano. Calama, ubicada a 2.260 metros de altura, contrariamente a los que algunos piensan, es una ciudad apasionante, afirma.

“Caminas un rato y te encuentras con un paisaje increíble, las puestas de sol son impresionantes. Las salitreras no están muertas, permanecen en un silencio contemplativo; se trata de un andar silencioso que te hace meditar mucho”, señala.

En el libro, cuenta, rescata muchas figuras que tiene el desierto y las integra con la canción “Mujer de Calama”, de Víctor Manuel. “Eran mujeres que buscaban a sus maridos y yo escribo sobre momento histórico”, añade.

“EL ORÁCULO DEL VIAJERO”

Creador imparable, Martínez Opazo ha lanzado ocho libros. El año pasado presentó en el Cine Arte Alameda “Brujos, Magia y Conciencia de los Curanderos del Uyacali”, en el que plasma su vivencia con curanderos de la selva peruana y valida el poder sanador del ayahuasca.

Además del poemario sobre Calama, el escritor prepara el “El oráculo del viajero”, que proyecta lanzar en Chile en marzo del 2019.

En la obra ha trabajado también la ilustradora colombiana, Andrea Castaneda, que conoció a Martínez por intermedio de Marco Martos.

El proyecto consiste en un libro, pero tendrá paralelamente un formato en mazo, como las cartas del tarot. Está estructurado en base a 365 sura (nombre que recibe cada uno de los 114 capítulos en los que se divide el Corán).

“Se trata de un juego lúdico. La persona dice un número cualquiera y se desglosa para que aparezca el número final que será la reflexión del día o de la semana”, detalla.

Las sura “son atemporales y lo que yo escribo, mis reflexiones, son también atemporales”, explica. De ahí el nombre que les puso a los mensajes que espera ayuden a la “apertura de conciencia” de quien los lea.