Reconstruyendo las confianzas

Superintendencia de Educación potenciará la gestión colaborativa de conflictos y la mediación u otro tipo de estrategias que potencien la participación dialogada de sus miembros.

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Sebastián Izquierdo Ramírez, Superintendente de Educación.

No es ninguna novedad que el clima en el que se da el proceso de enseñanza-aprendizaje, influye sustancialmente en la posibilidad de que este se desarrolle de la manera correcta. Las personas, por esencia, son seres sociales, y como tal, la educación está directamente relacionada al hecho de que convivimos con otros.

En esta línea, es que la Superintendencia de Educación se encuentra en un proceso de modernización que busca adaptar sus procesos para fomentar la mejora continua de los establecimientos educacionales y el fortalecimiento de las comunidades educativas. Es por esta razón, que una de las herramientas que esta administración potenciará, es la gestión colaborativa de conflictos y la mediación.

Como institución buscamos poner a disposición un espacio de participación respetuoso e inclusivo, donde los actores de las comunidades aborden los conflictos de convivencia, para poder entregar un valor agregado que va más allá de los acuerdos puntuales que se logren en alguna controversia en particular.

La evidencia internacional muestra que las relaciones de confianza son imprescindibles para las mejoras en educación, pues esta se encuentra directamente relacionada con mejores rendimientos académicos. De la misma forma, la literatura nacional también apunta a lo mismo: sin confianza al interior del establecimiento, es difícil lograr una gestión educativa de calidad.

La mediación busca colaborar en la reconstrucción de las relaciones entre los miembros de una colectividad, a través del diálogo. Este marco nos debiese resultar fundamental a todos, porque aporta a estudiantes y comunidades educativas aquellas habilidades y competencias necesarias para poder desarrollarse integralmente y aprender a vivir en sociedad.

Escuchar atentamente al otro; pensar antes de reaccionar; conocer lo que es importante para mí y para los demás; y explicitar las emociones asociadas al conflicto, son algunas de las capacidades que permiten desarrollar herramientas como la mediación. A esto se refiere Peter Coleman (2017), experto en el tema, quien habla sobre la “inteligencia del conflicto”, entendida como la capacidad de leer los cambios relevantes que se dan en situaciones diversas, para poder aplicar las estrategias adecuadas en pos de resultados constructivos, participativos y sostenibles.

Estas habilidades y este tipo de inteligencia tienen que experimentarse para convertirse en aprendizajes significativos para los estudiantes y profesionales de la educación. Por ello, la Superintendencia apuesta por la instalación de sistemas colaborativos de conflictos en el seno de las comunidades educativas, con iniciativas como la mediación, u otro tipo de estrategias que potencien la participación dialogada de sus miembros.

Con el lanzamiento del Primer Programa de Capacitación en Gestión Colaborativa de Conflictos, destinado en un principio a casi 200 establecimientos públicos de diferentes comunas, queremos poner foco en la construcción de capacidades al interior de los establecimientos, para poder así empoderar a las comunidades educativas. Son ellas las protagonistas en la construcción de un clima de respeto, diálogo y condiciones necesarias para educación de calidad. Y si como institución podemos aportar a la reconstrucción de las confianzas, para cumplir con dichos objetivos, lo vamos a hacer.

Sebastián Izquierdo Ramírez, Superintendente de Educación.