Fundación María Ayuda: “Hacemos bingos porque el Estado no ha cumplido su tarea”

El padre Francisco Pereira sostuvo que “más del 90% de los hogares son administrados por colaboradores del Estado como nosotros. Y hacemos un esfuerzo colosal para conseguir recursos”.

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Las declaraciones del ministro de Educación, Gerardo Varela, siguen dando que hablar. Esta vez fue el padre Francisco Pereira, de la Fundación María Ayuda, quien sostuvo que “más del 90% de los hogares son administrados por colaboradores del Estado como nosotros. Y hacemos un esfuerzo colosal para conseguir recursos”. 

Pereira espera que se concrete pronto la ley corta de financiamiento y que no haya criterios político-ideológicos al votar el proyecto en el Parlamento, ya que las deudas en la Fundación María Ayuda, a la cual representa, crecen por día, al igual que en la mayoría de las instituciones que tienen centros colaboradores del Sename.

María Ayuda es responsable de 750 menores, de entre 6 y 18 años, en todo el país. Ya no son únicamente niñas sacadas de la calle porque practicaban el comercio sexual, como lo hizo el cura Hernán Alessandri cuando creó la institución en 1983. Ahora son menores enviados por un juez porque les han vulnerado sus derechos de distintas maneras, quien los manda como una medida de protección, según publica El Mercurio este domingo.

Al director pastoral de María Ayuda le quedó dando vueltas la frase que el 23 de julio dijo el ministro de Educación, cuando apuntó a un problema que también se menciona en el informe ONU sobre vulneración grave y sistemática de los derechos humanos en Chile, en cuanto a una negativa visión asistencialista del cuidado de la infancia. Cuando le pidieron ayuda para infraestructura en los colegios, el secretario de Estado respondió: “¿Por qué no hacen un bingo? Quieren que otros vayan a arreglarles los problemas”. Lo que causó escozor en las redes sociales.

“Entiendo el planteamiento del ministro Varela sobre los riesgos del asistencialismo estatal; que la gente no se hace cargo de sus problemas. Pero aquí hay que decir que, en el tema de la infancia, nosotros hemos tenido que hacernos cargo de los niños haciendo bingos, cenas y rifas porque el Estado no ha hecho su tarea”, afirmó Pereira.

“Más del 90% de los hogares son administrados por colaboradores del Estado como nosotros. Y hacemos un esfuerzo colosal para conseguir recursos. Sin la búsqueda de socios, de cenas y de bingos, no podríamos llegar a fin de mes, porque lo que da el Estado es solamente un tercio de lo que se necesita”, agregó.

Añadió que a lo que aspiran instituciones como María Ayuda es “a no tener que vivir de la beneficencia y a que el Estado tome un rol protagónico en el financiamiento, así como en toda la situación de la infancia (…) El derecho del niño es a tener familia, a una educación adecuada, a recreación y a vivir en un ambiente lo más protegido posible. Y los jueces deben entender que el niño no debe llegar a un hogar del Sename como primera medida, sino como última medida”.