Filsa: Grandes editoriales se restan de participar

Los socios de la Corporación del Libro y la Lectura decidieron este miércoles, en forma unánime no participar en el encuentro de este año. La entidad, que preside Arturo Fontaine, reúne a Penguin Random House, Planeta, Zig-Zag y Santillana, entre otras.

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Poco más de dos meses faltan para que se realice en el Centro Cultural Estación Mapocho la tradicional Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa) y una información conocida en las últimas horas amenaza con transformarse en un problema para el evento.

Los socios de la Corporación del Libro y la Lectura decidieron este miércoles, en forma unánime, no participar en el encuentro de este año. La entidad, que preside Arturo Fontaine, reúne a Penguin Random House, Planeta, Zig-Zag y Santillana, entre otras.

La decisión la informaron este miércoles  en una carta que enviaron a la Cámara Chilena del Libro y a la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Alejandra Pérez.

En la misiva, a la cual accedió El Mercurio, que publicó este jueves la información, señalan que “estamos convencidos, y así lo hemos hecho saber públicamente, de que nuestra industria editorial, los lectores y el país no se merecen una feria internacional del libro desmedrada e improvisada, menos si en su organización están excluidos los editores, un factor decisivo en la generación de autores y libros chilenos”.

Según indican, “una muestra anual y mayor del libro debe representar a todos quienes la componen, a los cuatro referentes gremiales del libro existentes hoy en Chile, y en igualdad de condiciones. Que esta debe ser una fiesta cultural atrayente, que ponga la atención de los ciudadanos en la importancia del libro y la lectura, sin limitaciones de acceso, sin fines de lucro, con especial cuidado por un contenido novedoso y de calidad, con un programa cultural sólido e invitados internacionales que le den relevancia. Nada de eso es posible con el actual modelo de organización, que prioriza objetivos e interés comercial de una determinada agrupación gremial por sobre los requerimientos nacionales para la formación de hábitos lectores”.

En la misiva añaden que “hemos estado en el empeño de encontrar caminos de convergencia para hacer entre todos este cambio indispensable, pero lamentablemente no hemos encontrado disposición en los actuales organizadores. Es nuestro deber responder con acciones a los objetivos de la Corporación cuyo eje central es la construcción de lectores. Por ello nos resulta imposible seguir avalando con nuestra presencia una feria cuyo propósito no nos representa ni nos interpreta y que se niega a ponerse al día y asumir los cambios que ha experimentado el mundo del libro en nuestro país. Continuaremos trabajando en la idea de encontrar la unidad organizativa para la gran feria de Chile -dentro del respeto a las identidades de cada uno de los referentes gremiales-, pero en la firme convicción de que sin la participación igualitaria de todos será imposible alcanzar una feria al nivel que le corresponde al país y a nuestra industria cultural”.