Relato del “Flaco” Paul Vásquez que dejó llorando a Bárbara Ruiz-Tagle

Risas, lagrimas, confesiones inesperadas y mucho más fue lo que se vivió en "La Divina Comida".

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La Divina Comida” es el programa “caballito de batalla” de CHV. El espacio que reúne a cuatro famosos todos los sábados siempre tiene algo que contar y revelar de los rostros. En esta oportunidad la mesa reunió a la actriz Bárbara Ruiz-Tagle, la locutora Evelyn Bravo, el periodista José Miguel Furnaro y el humorista el “Flaco” Paul Vásquez, se juntaron y compartieron desde alegrías hasta penas.

Era el turno del “Flaco”, quien los recibió en su departamento y en medio de la cena entregó su testimonio tras estar sumergido en el mundo de la droga.

“Nos bajamos de Viña y nos salieron como siete pegas altiro. Entonces yo junté un montón de billetes. Habré hecho una torre. Le pegué una patá al montón de plata y… ‘¡Ahhh! Anda a comprarme…’”, comenzó relatando.

Tras la fama y el exceso de dinero, el “Flaco” lo perdió todo y pasó hambre. “Weón, pasamos hambre. Pasé hambre. Yo fui al Paseo Ahumada y pedí una máquina de helados y me echaba (helado encima), y toma, ‘te pago’… Pasé hambre. Sacié mi weá… Me pegué así una weá (hace un gesto con las manos). Comida. Eso. Mi hija… Me desquitaba de tanta hambre, ‘ahí tengo plata ahora’. Nunca más”, manifestó.

Luego Paul Vásquez reveló su alejamiento con el “Indio” Mauricio Medina: “Lo que pasa es que se empezó a comportar como un hermano mayor y yo lo menos que quería era un hermano mayor. Me empecé a alejar del Mauri porque me andaba puro retando

Bárbara se emociona, llora y le toma la mano a Paul: “Eres un bello, weón. Eres un hermoso. Paul, lo que tú proyectas es pura luz”.

Bajo ese contexto, el “Flaco” contó que lo hizo recapacitar para dejar su adicción a las drogas: “Me reventé. Reventado. Llevaba dos semanas jalando y tomando todos los días. Borracho. Me voy al baño a pegarme el último toque y me viene una weá, y empiezo a sangrar. Y de repente suelto esfínter y orina y me reviento y todo era sangre.

“Lo único que hacía era pedir ayuda, que me lleven al hospital. Yo sentía que me estaba muriendo. Si me reventé. Y tenía mucho miedo… Y de ahí nunca más. ‘Te juro: sácame de esta y no vuelvo’. Familia…”.

Finalmente destacó que sus hijas fueron su motor para salir de la cocaína: “Las cabras chicas crecieron. Cuando volví y las recuperé, y ellas me recuperaron, todas grandes, una titulada, eso me mantiene firme. Y de ahí nunca más he vuelto a consumir cocaína”, sentenció.