El Fútbol según Carlos Cuarón

Desde Ciudad de México, el cineasta habla de los 10 años que cumple su película Rudo y Cursi, excusa perfecta para hablar de fútbol y cine, de por qué Chile no estará en Rusia, de sus candidatos para ganar el mundial, de las posibilidades de México, del caso de Paolo Guerrero y del fútbol femenino en su país.

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  • Por Víctor Hugo Ortega C.

Carlos Cuarón Orozco tiene 51 años y es un hincha acérrimo del Cruz Azul de México, club en el que actualmente juegan cuatro futbolistas chilenos. Estudió Letras Inglesas en la UNAM y después de escribir algunas obras de teatro, se introdujo en la realización de guiones. En 1991 escribió junto a su hermano Alfonso la película Sólo con tu pareja, una comedia protagonizada por Daniel Giménez Cacho en torno al SIDA, por la que ganó el premio Ariel al mejor argumento original. Diez años después, escribió también junto a su hermano el guion de Y tu mamá también, una de las películas más taquilleras de la historia del cine mexicano, nominada al Oscar a mejor guion original, que según dijo Cuarón el año pasado en el Festival de Cine de Morelia: «fue un alivio no ganar». La estatuilla se la llevaría el español Pedro Almodóvar por Hable con ella. «Los Oscar son los chidos, pero Venecia te da un pedigrí que no sé si merezca», decía en la misma ocasión, a propósito del reconocimiento al mejor guion obtenido en el Festival Internacional de Cine de Venecia 2001. No fue el único galardón para Y tú mamá también en este certamen. Gael García Bernal y Diego Luna ganarían el premio Marcello Mastroianni al actor o actriz revelación, que por primera vez se entregaba a dos personas.

La misma dupla García Bernal/Luna fue la protagonista de Rudo y Cursi (2008), el debut como director de Carlos Cuarón, otra de las películas más vistas del cine mexicano, en la que además tenía un rol fundamental el actor argentino Guillermo Francella, como un busca talentos del fútbol que descubría a los hermanos Rudo y Cursi en un campo platanero y los llevaba al profesionalismo en Ciudad de México. Una historia de diferencias entre hermanos que va desde la comedia al drama, una mirada a la corrupción ligada al deporte más popular del mundo y un retrato de la búsqueda de oportunidades y de la migración del campo a la ciudad en la sociedad mexicana. Todo eso y más es Rudo y Cursi, a estas alturas una película referencial para cualquier amante del fútbol y un clásico del cine latinoamericano.

En la antesala del Mundial de Rusia, en el que Chile no está y México sí, esta entrevista a Carlos Cuarón explora su mirada sobre el fútbol, las posibilidades de su selección en la Copa del Mundo, su relación con la crítica, su relación con el éxito y, por supuesto, los 10 años que este 2018 cumple Rudo y Cursi.

EL MUNDIAL Y EL FÚTBOL

 ¿Cómo ves a México para el mundial de Rusia? ¿Podrán llegar esta vez al 5° partido?

México tiene probablemente la generación más talentosa de futbolistas en su historia (un poco como Chile). El problema es que varios de ellos no son titulares en su equipo en Europa y otros están lesionados. Si a eso le sumas que el entrenador es un intelectual sabio del futbol que vive en una realidad paralela, profundamente dogmático de su teoría y de su sistema, que cree que está inventando el hilo negro en pleno siglo XXI, que gusta de cambiar entre 7 y 8 jugadores de un juego al otro, que no los pone a jugar en su posición natural si no que les inventa funciones y posicionamientos (siempre en contra de todo sentido común), que no ha repetido alineación en los 60 y tantos partidos que lleva dirigidos, que no escucha ni es autocrítico (entiendo que esto es muy común en el fútbol), que ha hecho que el equipo juegue a nada (aunque le gane a los equipos chicos) y que los jugadores no sepan qué hacer en la cancha (como se evidenció en las golizas que nos propinaron Chile y Alemania), que busca anular el estilo del contrario en vez de generar uno propio, que desprecia a los jugadores chaparros (¿en dónde quedaría la España campeona del mundo con él?), que no entiende que su teoría puede funcionar en un campeonato largo pero imposible que funcione en uno corto como el Mundial, que no le interesa México más allá de su posición de Director Técnico y del dinero que le pagan… pues la veo muy difícil. Creo que vamos a sufrir en el grupo con Alemania, Suecia y Corea del Sur, pero el equipo pasará a la siguiente ronda a pesar del entrenador. No veo un 5º partido para México porque los cruces son muy difíciles y porque no creo que haya un Director Técnico competente en la banca.

¿Ya superaste el piscinazo de Robben del mundial pasado?

Creo haberlo superado momentos después. El fútbol es solo un juego. El clavado de Robben no mató a nadie más que a la ilusión del pueblo mexicano. Y desafortunadamente Holanda pagó karmas al no calificar a Rusia. Una lástima que no tengan ahora un equipo a la altura del gran Johan Cruyff, mi héroe de la infancia.

¿Quién es tu candidato para ganar Rusia 2018?

Los obvios: Alemania, España, Francia, Brasil y Argentina. Me encantaría que Messi ganara una Copa del Mundo. Se lo merece, aunque la tiene muy difícil. La Selección Argentina se niega a jugar para él como el Barcelona lo entiende y lo hace.

¿Por qué crees que Chile no está en el mundial?

Creo que por indisciplina. Cuando la figura indiscutible es también un loco inmaduro que pierde el piso y contagia a los demás sucede eso. Si además no tienes a un entrenador con carácter que los ponga en orden y la Federación se hace de la vista gorda, entonces las cosas empeoran. Triste que esta gran generación no vaya al Mundial, pero están pagando karmas instantáneos.

Chile y México tienen una suerte bastante similar en los mundiales, siempre tiene el fantasma de una potencia en octavos de final. En el caso nuestro es Brasil, que a estas alturas para mí ya es hasta de mal gusto. Lamentablemente, me parece que en este mundial ustedes tienen una probabilidad bastante alta de jugar contra ellos en octavos. ¿Cómo la ves?

En mexicano: de la chingada. Aunque México generalmente se crece con Brasil y Brasil tiende a no jugar bien con México. Los resultados de los últimos años son elocuentes.

Eres hincha del Cruz Azul, donde hay varios jugadores chilenos (Felipe Mora, Martín Rodríguez, Francisco Silva y Enzo Roco). ¿Cómo evalúas el aporte de ellos?

Me parecen grandes jugadores, creo que de Selección Nacional los cuatro. Pero por desgracia han sido muy intermitentes y muy poco consistentes. No sé si ha sido su adaptación al fútbol mexicano o si ya se contagiaron de la inercia malévola que el Cruz Azul carga desde hace 20 años. Es triste que el equipo de uno tenga el toque de Midas a la inversa: los cracks que llegan se vuelven troncos.

Perdón por esta pregunta, pero ¿cómo viviste el 7-0 de Chile a México en la Copa América Bicentenario?

Esas cosas no se viven, se padecen. Lo primero fue la sorpresa; nadie en México lo esperaba. Luego la incredulidad. Más tarde la indignación. Lo que más dolió es que los jugadores no metieran ni las manos, como se dice. Todo provocado por la falta de un Director Técnico proactivo que supiera hacer ajustes tácticos y estratégicos o que al menos tratara de motivar a sus dirigidos para levantarles el ánimo. Pero nada de eso sucedió. Se quedó paralizado como perro antes de ser atropellado. Esa goliza no representa la realidad del equipo mexicano, pero sí es claro reflejo de su entrenador actual.

¿Tienes simpatía por algún equipo chileno?

En realidad no. Aunque hay algo de simpatía por la U. de Chile porque de allí salió Alberto Quintano, gran central de aquel súper Cruz Azul de los 70’s. Y el Colo-Colo porque me gusta el nombre y su escudo. Aunque me declaro ignorante sobre fútbol chileno.

¿Qué opinas de la decisión del TAS y la sanción de Paolo Guerrero?

Soy un romántico: siempre estaré del lado de los futbolistas. Yo le creo a Guerrero, es un jugadorazo y es una verdadera lástima para Perú, para los amantes del fútbol y para el Mundial que no vaya a ir por la suspensión exagerada que le dieron.

MÉXICO, TAN LEJOS DE SUDAMÉRICA

Recientemente se confirmó que la Copa América 2019 no tendrá a México como participante, pero sí a Qatar y Japón. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Es una lástima. No tengo duda de que México está entre los 3 o 4 primeros del continente. Pero ahora será imposible probarlo, además de que se pierde el roce con las grandes selecciones sudamericanas. Creo que CONMEBOL tiene razón: para qué invitar a una selección que en las últimas 2 ediciones ha mandado un equipo «B» por tener compromisos con la CONCACAF que, por supuesto, es la culpable de todo esto. No entiendo por qué hacen la Copa de Oro cada dos años (te recomiendo la veas por si quieres padecer el peor fútbol del planeta), cuando deberían hacerla al mismo tiempo que la Eurocopa, cada 4 años.

¿Crees que es un error que México se haya retirado de las competiciones de la Conmebol? Alguna vez tu equipo Cruz Azul estuvo cerca de ganar una Libertadores…

Por supuesto. Pero es un asunto muy complicado y no solo tiene que ver la calendarización y la diferencia de confederaciones. A la CONMEBOL le encanta México por su enorme poder mediático y económico (van de la mano). Pero no le gusta que le gane a sus equipos. Históricamente en las competencias sudamericanas México tenía todo en contra, no solo el arbitraje. Por motivos económicos la CONMEBOL aceptó hacer la Copa América en Estados Unidos, pero México no estuvo nunca ni cerca de ser sede. Me parece el resultado de la doble moral que impera en las cúpulas que toman las decisiones en todo el mundo.

FÚTBOL FEMENINO

¿Qué me puedes decir del fútbol femenino en México? El año pasado vi unas imágenes de una final entre Guadalajara y Pachuca a estadio lleno.

La liga de fútbol femenil en México recién empezó el año pasado. Como en todo, me parece que la FEMEXFUT se tardó en hacerla. En una civilización que atenta contra todo lo femenino y en una cultura machista a ultranza como la mexicana, me parece todo un logro. Espero que el público se conecte con los equipos y el juego femenil para que no solo en las finales veamos estadios llenos (la última final entre Tigres y Rayados tuvo estadios llenos en la ida y en la vuelta). A partir de ahí podremos pensar en homologar los salarios de los y las futbolistas porque ahora la diferencia es ridícula e insultante, como en casi toda actividad humana.

10 AÑOS DE RUDO Y CURSI

¿Cómo piensas que ha envejecido la película en estos 10 años?

No lo sé, no la he vuelto a ver. Aunque de memoria te puedo decir cosas que ya no suceden y otras que sí. La tecnología ha avanzado enormidades por lo que todas las tonterías con los celulares no aplican de la misma manera, las televisiones son distintas. Por el otro lado, todas las corruptelas alrededor del fútbol mexicano siguen vigentes. Para mí la película era un cuento precautorio sobre lo que podía pasar con el narco en México al inicio de la guerra absurda que inició el imbécil de Calderón: que acabara invadiendo y cooptando todos los espacios de la actividad pública y cotidiana. Por desgracia, fui profeta. Y eso ha cambiado mucho las cosas. Quiero pensar que la película ha envejecido bien porque el fútbol siempre será el fútbol y porque la rivalidad entre hermanos es un tema eterno y universal.

A propósito de los números de la película en las salas de cine, ¿sigues pensando que «México no perdona el éxito de los suyos»?

Cuando dije eso no me refería a la taquilla, fue un comentario más genérico. Pienso que en general la humanidad no perdona el éxito. Creo que solo 3 culturas lo fomentan y agradecen: los gringos, los alemanes y los japoneses. Y aún ahí se cuecen habas. Por desgracia sí creo que a México lo define la envidia. Basta recordar la alegoría que cuenta Hugo Sánchez sobre la cubeta con cangrejos que jalan para abajo al que quiera o tenga la oportunidad de salir.

La película fue muy taquillera y eso generó un prejuicio en la crítica, además de los prejuicios que genera el fútbol entre algunos intelectuales; Borges, por ejemplo, encontraba que el fútbol era un deporte ridículo. 10 años después, ¿a qué conclusiones has llegado respecto a la relación que tuvo la película con el público y con la crítica?

No creo que el prejuicio de la crítica haya sido producido por el éxito taquillero. Simplemente o no les gustó o le vieron peros o les caemos mal los que la hicimos o, a lo mejor, solo tenían ganas de joder. Con la crítica nunca se sabe. Lo que es un hecho es que en general mi trabajo ha recibido mejores críticas en el extranjero que en mi país. El público la recibió muy bien y sigue siendo una película muy querida. Me encuentro con frecuencia con gente que me repite un diálogo o me comenta feliz alguna escena. Muchos argentinos y paisanos en Estados Unidos. Tampoco creo que todos los intelectuales odien al fútbol o tengan prejuicios. Recordemos que Albert Camus fue portero de la Selección de Argelia, que Eduardo Galeano escribió un libro hermoso y emblemático sobre el juego, que Juan Villoro en México dedica parte de su tiempo a lustrar al fútbol con sus palabras. En Argentina los cuentos de fútbol son toda una tradición. Hay grandes obras de Fontanarrosa y Sacheri entre muchos otros. A Borges le pudo haber parecido un deporte ridículo, pero no pudo evitar hacer una pequeña crónica de fútbol con Bioy Casares (Esse est percipi). Y en mi país cada vez se escriben y publican más cuentos de fútbol, incluido alguno mío.

Desde que vi la película por primera vez me pareció que Francella como «argentino descubridor de talentos» era algo tan cliché como real. ¿Cuál es tu opinión sobre la figura del busca talentos en el fútbol?

El personaje de Batuta es, por necesidad, una licencia poética; encarna dos profesiones que a lo mejor en el pasado fueron solo una: el busca talentos y el agente, ambas imprescindibles en el fútbol moderno. En México los busca talentos son locales. Algunas veces son contratados por equipos profesionales, otras veces trabajan por su parte. Es muy raro encontrar busca talentos extranjeros en el llano o potrero. Ellos van a los estadios o a dónde les llegó el rumor de alguien que vale la pena. Los agentes son una realidad contemporánea mundial. Históricamente, el fútbol mexicano está muy argentinizado. Tenemos muchos jugadores, entrenadores y hasta directivos argentinos. Obvio que agentes también, aunque trabajen desde Madrid o Buenos Aires. La moda chilena y colombiana es reciente, impulsada porque la FEMEXFUT decidió, de manera absurda, que jueguen más extranjeros que mexicanos en los equipos. Como productor, mi hermano Alfonso insistía que Batuta fuera español para conseguir a alguien como Javier Bardem. Me negué rotundamente y me apoyaron al cien Diego y Gael, porque eso simplemente no hace sentido en la realidad mexicana.

Como futbolero, ¿con quién te identificas más: el Rudo o el Cursi?

Con los dos y con ninguno. En esencia yo soy el Rudo y también el Cursi. Son un reflejo de lo que soy, como muchos otros de mis personajes. Futbolísticamente creo que me identifico más con el Rudo porque jugué de portero muchos años. Con el Cursi es más difícil porque es un jugador muy fino, un delantero de antología y eso nunca se me ha dado.

¿La idea de los hermanos que nunca se entienden en la película tiene algo de autobiográfico?

Para nada. Alfonso y yo nos entendemos bastante bien. Aunque uno inevitablemente abreva de las experiencias propias, por lo que debe haber algo de nuestra relación en la película (como de mi relación con mis otros hermanos). La hermandad es un tema universal desde siempre y como parte de la investigación leí mucho y vi muchas películas sobre el tema. Algo se habrá quedado en la rivalidad entre el Rudo y el Cursi.

Si hago una comparación entre tres películas futboleras como Historias de Fútbol (Andrés Wood, 1997), Shaolin Soccer (Stephen Chow, 2001) y Rudo y Cursi; más allá de los géneros cinematográficos, me encuentro con una cosa en común: la corrupción. ¿Es la corrupción el cáncer del fútbol?

La corrupción es el cáncer de la humanidad. Para los tercermundistas es algo cotidiano y familiar (a lo mejor Chile sea una excepción). Y el primer mundo está empezando a ver que son más corruptos que el tercer mundo porque la corrupción y el poder van juntos. Entre más poder, más corrupción. Ergo: nadie más corrupto que el primer mundo que invade países inocentes a través de mentiras o que utiliza su poder para someter y controlar a países más débiles. Ellos pueden no definirlo como corrupción, pero eso es lo que es: el enorme legado del colonialismo europeo y el imperialismo contemporáneo. A lo mejor su corrupción no se vea a flor de piel cotidianamente, pero es más profunda y perversa. Como expresión lúdica de la humanidad, el fútbol no solo no está exento, sino que es todo un caldo de cultivo. Especialmente en un país como México, especialista en dictaduras perfectas, gobiernos verticales y corruptos, monopolios fomentados desde el estado e influyentismo. El fútbol en todos lados es un reflejo de su sociedad. Y la corrupción en el fútbol mexicano se expresa de una manera única y sorprendente para el resto del mundo. Al grado que Francella no entendía la escena en donde le avisa al Rudo que su equipo ascendió a primera división no por haber ganado el campeonato de segunda, si no por haber comprado su lugar en la primera. Cuando se lo expliqué no podía creerlo. No porque no haya corrupción en el fútbol argentino (son expertos), sino porque esas corruptelas son propias del entorno mexicano. Por cierto, vi las dos películas que mencionas antes de hacer Rudo y Cursi (entre muchísimas otras). Me gustó mucho la de Wood y la otra es muy divertida.

Una duda histórica, ¿de dónde viene el acento que hablan Gael García Bernal y Diego Luna en la película?

Filmamos la primera parte de la película en el Valle de Cihuatlán, en la frontera de los estados de Colima y Jalisco, en la costa del Pacífico mexicano, en una región platanera. Cuando llevé a Diego y a Gael a visitar el lugar donde filmaríamos meses después, intentamos emular el acento local. Pero nos dimos cuenta que es muy difícil porque hablan con la nariz, alzando la voz. Decidimos entonces generar nuestras propias reglas de acento basadas en el acento local. Compartimos las reglas y grabaciones de gente oriunda hechas in situ a los demás actores que venían de la Ciudad de México. Ayudó que en toda la parte del pueblo trabajamos con muchos «no actores» locales, provocando que los acentos se mezclaran y unificaran. Como siempre dije: si inventé Tlachatlán, ¿por qué no su acento? Mi intención siempre fue mostrar el «código postal» de los personajes principales y contrastarlo con el acento «cosmopolita» de una mega urbe. En realidad, el Rudo y el Cursi son dos tipos que nunca dejan su acento… y su pueblo.

¿Te dijeron alguna vez que ver Rudo y Cursi sin subtítulos en español, para un latino, es algo un «poquito» complicado?

Sí, pero no lo entiendo. Hablamos el mismo idioma, eso nos une y nos hace iguales. Y lo que nos da sabor local y nuestra propia idiosincrasia son justamente los modismos y los acentos. Podría decir lo mismo de las películas chilenas que están teniendo éxito ahora, pero la verdad es que me cuesta un poco al principio y luego todo fluye sin problemas. En España quisieron doblar la película, pero por supuesto nos negamos. Imagínate ver una película de Almodóvar doblada al chileno, huevón. Nomás no hace sentido.

¿Pensaste alguna vez en hacer una secuela de la película?

No una secuela propiamente. Siempre he fantaseado con hacer la historia de Batuta en su decadencia, cuando ya ningún jugador lo quiere, de regreso en Argentina. Creo que son mis ganas de filmar allá y de volver a trabajar con Francella que es un actorazo.

Mientras escribías el guion de Y tu mamá también, ¿te imaginaste a Gael y Diego trabajando en un campo platanero —sin Maribel Verdú—, para luego convertirse en estrellas de fútbol?

No. Eso fue algo que ocurrió después de acabar Y tu mamá también. Tenía la idea de hacer un falso documental sobre un delantero prodigioso que salía de la nada (Tato), se volvía el jugador más goleador, productivo y famoso de la historia del fútbol mexicano, para luego entrar en una mala racha espeluznante que no puede superar y por lo cual desaparece sin rastro, volviéndose una leyenda. Les conté mi idea por separado a Diego y a Gael durante los viajes promocionales de Y tu mamá también. Los dos me dijeron que querían hacer al personaje, lo cual resultaba un problema porque tenía que escoger entre ellos. Fue entonces que se me ocurrió hacer a un lado el falso documental, crear una ficción, inventar al Rudo, hacerlos hermanos y generar una rivalidad entre ellos cuyo clímax íntimo veía durante un penalti en el contexto más público que puede haber: un estadio lleno durante un partido televisado.

¿Cuál es el momento que te causa mayor gracia en la película? Uno de los que más me gusta a mí es cuando el Rudo y el Cursi se mandan recados a través de los peloteros y la información llega un poco «deformada».

La vi tantas veces escribiéndola, filmándola y editándola que nada de ella me hace gracia. Aunque si tuviera que escoger un momento sería cuando se establece el conflicto entre ellos en la cancha del pueblo. El Rudo le pide al Cursi que tire el penalti a la derecha y el Cursi lo tira a su derecha. Batuta decide llevarse al Cursi y el Rudo se siente traicionado.

¿Cómo fueron construidas las mujeres de Rudo y Cursi? Me llama especialmente la atención el personaje de Adriana Paz, la esposa del Rudo.

La idea siempre fue mostrar un catálogo de la feminidad, sin pretender englobar todas las posibilidades. Tenemos principalmente 3 tipos distintos de mujer: la mamá es la mujer sumisa, dependiente del hombre, que procrea con cada pareja que tiene y que luego la abandona. Es la madre abnegada, pero de carácter fuerte con los hijos. Maya, la novia del Cursi, es la mujer fría y calculadora que usa sus atributos para domar al hombre y utilizarlo. Bella, superficial y femme fatale. Toña, la esposa del Rudo, es todo lo contrario a las otras dos: una mujer fuerte, independiente, inteligente, que ama a su hombre, pero que no se deja abusar por él. Por su puesto que ayudó mucho al personaje la actuación de Adriana Paz y su guapura muy mexicana. Fue su primer largometraje. Hay un cuarto tipo de mujer, más cercano a Maya en su superficialidad, personificado por todas las acompañantes de Batuta, escorts que están con él gracias a una transacción comercial.

Uno de los anhelos y una de las pocas cosas en que coinciden los hermanos, es en construirle una casa en la playa a su mamá. ¿Estás de acuerdo con Batuta en eso de que: «¿El amor a la madre y el amor a la camiseta son la misma cosa (…) es nuestra primera identidad, por su amor se lucha como por la vida»?

La madre es la madre y es inevitablemente nuestra primera identidad, luego nos dan un nombre, un apellido y hasta un pasaporte. Para un aficionado lleno de pasión, la camiseta es como una madre, símbolo de la identidad que te protege y que te hace miembro de una gran familia. No necesariamente estoy de acuerdo con todo lo que dice Batuta, pero me gusta que sea un narrador que no narra, que se dedica a filosofar y hacer constantes metáforas de la vida a través del juego.

En la película hay una referencia a un pueblo chileno donde Batuta habría descubierto a un crack. ¿De dónde viene este guiño?

Lo del pueblo chileno es parte del bluff de Batuta tirando nombres de jugadores supuestamente famosos para marear y convencer al Rudo y al Cursi. Que no fuera argentino hace a Batuta más cosmopolita, alguien que conoce el mundo y sabe de dónde sacar a los jugadores. El Manteca Peralta, el jugador que encontró en el pueblo chileno, es un homenaje a un amigo mío que también jugó de portero muchos años, al que le decíamos el Mantequilla por tener manos resbalosas.

 Finalmente, Carlos, ¿quiénes son el Rudo y el Cursi del fútbol mundial en la actualidad?

Como futbolistas, Antoine Griezmann me recuerda mucho al Cursi, que también tiene algo de Neymar. Al Rudo lo veo cercano al gran Keylor Navas, con vicios de Nahuel Guzmán.

 

*Víctor Hugo Ortega es periodista, escritor y profesor universitario. Autor de los libros de cuentos Relatos Huachos (2015), Las canciones que mi madre me enseñó (2016), Elogio del Maracanazo (2017) y del poemario Latinos del Sur (2017).