Lluvias y bajas temperaturas: El ambiente propicio para la circulación de virus

En lactantes y niños se presentan enfermedades como virus sincicial y adenovirus, mientras que jóvenes, adultos y adultos mayores están expuestos al resfrío común y a distintas cepas de influenza.

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El invierno se caracteriza por las bajas temperaturas, la menor ventilación de los hogares y la alta circulación de distintos virus respiratorios. Su mayor propagación afecta principalmente a niños menores de 5 años y adultos mayores, por lo que todos los años, junto al plan de vacunación se despliega una campaña de invierno en los consultorios y hospitales, para enfrentar la mayor demanda de atención de salud.

Sin embargo, existen distintos virus que circulan en la temporada invernal: influenza, adenovirus, parainfluenza, sincicial respiratorio (VRS). Los cuáles hay que conocer e identificar.

► Influenza: produce la llamada gripe, una enfermedad viral de alta contagiosidad producida por los virus tipo A y B (como A H1N1, A H3N2), que van mutando con el paso del tiempo. Es muy contagiosa y su periodo de incubación varía entre 1 y 3 días. Es un cuadro de inicio brusco, con malestar general, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y muscular, a los que se suman síntomas respiratorios como secreción nasal.

► Parainfluenza: este virus puede causar bronquiolitis, bronquitis y ciertos tipos de neumonía. Los síntomas varían según el tipo de infección. Es común que al principio se presenten molestias similares al resfriado, como rinorrea, tos leve, además de dolor de garganta, fiebre, dolor torácico y dificultad para respirar.

► Sincicial: este virus causa infecciones en los pulmones y en las vías respiratorias principalmente en el caso de bebés, niños pequeños y adultos mayores. Los síntomas pueden variar y diferir con la edad y gravedad de los cuadros. Éstos generalmente aparecen de 4 a 6 días después de tener contacto con el virus. En personas que no están dentro de los grupos etarios mencionados, casi siempre presentan síntomas moderados, como tos seca; pero los menores de 1 año o adultos mayores, pueden tener síntomas más graves y con frecuencia son los que tienen la mayor dificultad para respirar.

► Adenovirus: a diferencia de los virus anteriores, éstos causan diferentes tipos de enfermedades. La mayoría produce infecciones respiratorias, pero también pueden ser gastrointestinales. Afectan a personas de cualquier edad, aunque es más frecuente en los niños. Se presentan durante todo el año, con un ligero aumento a fines del invierno y principios del verano.

LA IMPORTANCIA DE VACUNARSE

Andrea Rivas, viróloga y académica de la carrera de Bioquímica de la U. San Sebastián, dice que “en el caso de la influenza las distintas cepas tienen que ver con las diferencias entre los aminoácidos que  componen a las proteínas”

Desde esa perspectiva, la bioquímica señala que el virus H3N2 que fue súper agresivo en el hemisferio norte, podría serlo acá o bien que eso no pase si es que se produce una mutación o llega otra cepa al hemisferio sur.

Sin embargo, recalca que lo importante es que las personas estén vacunadas, aunque eso no evite que se pueda contraer otro tipo de gripe o influenza menos grave que la H1N1 y H3N2.

Además señala que “estos virus pasan por animales antes de llegar a los humanos y ahí tenemos el caso de la influenza porcina y aviar, lo que demuestra la facilidad que tienen estas cepas de pasar de una especie a otra”.

En cuanto al contagio, Rivas precisa que “es relativamente fácil contraer influenza ya que se transmite por aerosoles, es decir, a través de partículas y secreciones en el aire de una persona enferma, lo mismo que sucede con el adenovirus, virus sincicial y el resfrío común. Sin embargo, si uno se encuentra inmunizado contra el patógeno, existe una barrera formada por el sistema nervioso nomine que fue estimulado, que protege contra la enfermedad”.

La académica agrega que lo que diferencia al resfrío de la influenza “es que están ocasionadas por virus de diferentes familias que producen una enfermedad con distinta intensidad y gravedad con la que se manifiesta y una de esas expresiones o síntomas agravados es la fiebre muy alta y que llega a los 40 grados”.

No obstante, precisa que solo con un diagnóstico y examen se puede detectar con mayor certeza cuál de los dos virus está actuando en un paciente. Para eso “lo que se hace es tomar una muestra nasofaríngea o de aspirado nasal, lo que permite detectar el antígeno respectivo”.

En cuanto al período de incubación, Rivas indica que “el cuadro respiratorio se manifiesta en no más de tres a cuatro días desde el contagio”.

Cuando se trata de virus sincicial hay que pensar que es una enfermedad que afecta a los lactantes y niños menores de un año y es difícil diferenciar el cuadro por lo que también se requiere de un examen. Se manifiesta como un resfrío y después se produce la obstrucción en los bronquios y el silbido en el pecho.

En cuanto al adenovirus, la viróloga precisa que “existen distintos tipos que pueden causar enfermedades de una gravedad variable partiendo por un resfriando hasta llegar a una bronquitis y neumonía, pero también pueden afectar el sistema digestivo, producir cistitis y conjuntivitis, entre otros. Al igual que la influenza, se diagnostica en muestras nasofaríngeas”.